5 claves para entender a tu hijo adolescente

La pubertad y la adolescencia son épocas complicadas y, muchas veces, temidas por los padres. Pero para David Bueno, experto en neuroeducación, pueden vivirse de forma positiva si conocemos, y entendemos, cómo funciona el cerebro adolescente.

Actualizado a
David Bueno
David Bueno

Doctor en Biología y especialista en Neuroeducación

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

5 claves para entender a tu hijo adolescente
iStock by Getty Images

“Aunque todos hayamos vivido la adolescencia de una forma muy intensa, a menudo nos cuesta entender la de nuestros hijos e hijas, afirma David Bueno, especialista en neuroeducación, en su libro “El cerebro del adolescente” (Grijalbo).

Pero esta sensación no es nueva. Aristóteles, Platón o Sócrates ya afirmaban que los jóvenes habían perdido el respeto a los mayores, como recuerda este experto en la introducción del manual.

  • “Si nos detenemos a pensarlo de una forma racional, llegaremos a la conclusión de que es imposible que los adolescentes de cada generación hayan sido ‘peores’ que los de la anterior, porque en ese caso la humanidad hubiese desaparecido hace siglos”, añade.

"Si en todas las generaciones los patrones son parecidos, tal vez haya un fundamento biológico que explique el comportamiento adolescente"

Entonces, ¿por qué existe esta línea de pensamiento y por qué, también, los adultos no suelen reconocer en ellos mismos estos comportamientos cuando eran adolescentes?

  • Para Bueno, entender cómo madura nuestro cerebro es fundamental para responder ambas cuestiones y, sobre todo, comprender determinados comportamientos que se dan en la adolescencia.

Los adolescentes son algo nuevo, ni niños ni adultos

El comportamiento durante la adolescencia no es ni de niño ni de adulto, aunque tiene características de ambos.

  • Por eso,"no hay que medirlos bajo los parámetros de la infancia ni tampoco de la adultez, sino como lo que son en ese momento: adolescentes", aclara el biólogo.

Esto explica por qué, en esta etapa vital, se da "una mezcla de respuestas infantiles salpicadas por razonamientos adultos, o de comportamientos adultos intercalados con conductas infantiles, que acentúa la percepción de 'desajuste'", continúa.

Tienen que definir su identidad

"La identidad implica adquirir la conciencia de ser distintos a los demás, y durante este proceso suelen ir ensayando muchas identificaciones diferentes", explica Bueno.

  • Es por ello que, durante esta etapa, establecen sus opiniones e intereses, sin limitarse a repetir los de sus padres o su entorno. "Nadie quiere ser copia de otra persona", remarca.

Necesitan experimentar cosas nuevas

Para entender mejor el comportamiento de los adolescentes hay que tener en cuenta que su cerebro está madurando. Para el experto en neuroeducación hay tres funciones clave que, en esta etapa, se van consolidando por ensayo y error.

  • Las funciones ejecutivas (que incluyen la planificación, la reflexión y el control de los impulsos), que pierden eficiencia durante estos años.
  • Las emociones, que se vuelven hiperreactivas.
  • El sistema de recompensa del cerebro (el que nos proporciona sensaciones de bienestar y placer), que también se activa durante la adolescencia.

"Los adolescentes necesitan retos para estimularse, pero deben verlos como algo asequible", remarca en este sentido.

  • Así, el estrés puede acabar exacerbando todavía más la hiperreactividad emocional y reducir la eficiencia de las funciones ejecutivas. Y mostrarles nuestro apoyo emocional es clave para reducir esa posible sensación de estrés, escribe al autor.

Se saltan los límites, pero debemos ponérselos

La búsqueda de novedades típica de esta etapa se relaciona también con la creatividad, y los lleva a romper con los límites establecidos.

  • "Para una buena maduración de sus capacidades cognitivas y sus habilidades mentales, debemos ponerles límites, sabiendo que intentarán romperlos y que incluso incurrirán en riesgos innecesarios. Pero es sano que lo hagan. Así va madurando su autonomía personal y las capacidades reflexivas", explica Bueno.

Puedes disfrutar de la adolescencia de tus hijos

"Quiero pensar que, a pesar de los inevitables contrasentidos y fricciones, si aprendemos a disfrutar de la adolescencia de nuestros hijos, esta etapa llegará a ser más estimulante que confusa", opina el experto en neuroeducación. Para ello aconseja...

  • Ser tolerantes con los comportamientos que nos disgustan, lo que no implica aceptarlos sin más. Hay que hablar con ellos al respecto, pero hacerlo cuando no estén estresados y siempre de forma propositiva.

"La confianza mutua se empieza a desarrollar desde el nacimiento y se va consolidando durante la infancia"

  • Aceptar que, hasta el adolescente que parece más sensato, cometerá alguna locura en algún momento.
  • Explicarles que, durante la adolescencia, los vaivenes emocionales son normales. Les conferirá confianza en sí mismos.
  • No tener miedo de la adolescencia de nuestros hijos, y demostrarles siempre confianza, dejándoles espacio para que sean libres, pero con límites para que también se sientan protegidos.