Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Ser un padre perfecto puede ser muy estresante
iStock by Getty Images

El 70% de los padres españoles se sienten agotados por el esfuerzo diario que implica ser unos padres perfectos. Este es uno de los datos que arroja una encuesta realizada por Lingokids entre 600 familias españolas con hijos de 2 a 8 años.

Y es que el esfuerzo que supone criar y educar a los hijos, mezclado con el estrés laboral y un alto nivel de exigencia, puede provocar lo que se conoce como "burnout parental".

Padres que se exigen demasiado

Implicarse en el colegio de los niños, estar encima de deberes y exámenes, jugar a juegos educativos con ellos, motivarlos, que coman de forma sana, que hagan deporte para que se muevan y aprendan valores, que lean interesantes libros cada día un poco, que limiten la tele, el móvil o la tablet...

"La sociedad actual impone a los padres un grado de perfección, marcado por las imágenes idílicas que vemos en la televisión y en las redes sociales, que no es fácil de conseguir", sostiene la educadora Rhona Anne Dick.

"Empeñarse en ser padres perfectos termina debilitando nuestra resistencia, provocando cuadros de estrés, cansancio físico y mental que, agravados por un exceso de intensidad laboral, pueden convertirse en un problema que llegue a afectar a la relación con nuestros hijos", advierte.

El trabajo, fuente de estrés

La encuesta revela que el trabajo es una de las principales fuentes de estrés de los padres, y eso acaba repercutiendo en las relación con los hijos.

  • El 70% de los padres consultados reconocen sufrir estrés en el trabajo, un 23% en grado muy elevado y el 49% por temporadas.
  • Y casi la mitad (46%) consideran que ese estrés laboral afecta a su vida familiar y a la relación con sus hijos.
  • De hecho, el 31% admite estar más irritable con ellos por culpa del trabajo, y el 15% destaca la dificultad de dejar los problemas del trabajo fuera de casa.

Lo que más nos preocupa como padres

El informe pone al descubierto los aspectos del día a día que más preocupan a los padres con respecto a sus hijos:

  • En primer lugar, equilibrar el tiempo que dedican a trabajar y el que dedican a atender a sus hijos (46%).
  • En segundo lugar, proporcionarles una educación rica en valores como la igualdad, el respeto o el cuidado del medio ambiente (32%).
  • En tercer lugar, que sigan una alimentación sana y un estilo de vida saludable (31%) y que tengan una correcta evolución en el colegio (27%).
  • Y en cuarto lugar se sitúa la dificultad de llegar a fin de mes con los ingresos familiares, seleccionada por el 26% de los consultados.

Sentimientos de culpabilidad

Probablemente el listón que nos ponemos los padres españoles es muy alto. Y no es fácil conciliar la vida laboral con la familiar. Quizá por ello aparecen los sentimientos de culpabilidad y frustración.

  • El 80% de los padres y madres se sienten culpables, en mayor o menor medida, por no dedicar a sus hijos el tiempo que deberían. Para el 18% esta sensación es constante, para el 27%, frecuente, y para un tercio de ellos, puntual.
  • Solo un 22% nunca ha tenido ese sentimiento de culpabilidad, bien por entender que les dedican el tiempo adecuado (14%) o porque, poco o mucho, entienden que no pueden hacer más de lo que hacen (8%).

Y de la culpabilidad por no estar más por los hijos se pasa a la frustración personal:

  • El 80% se sienten frustrados, también en mayor o menor medida, por no tener apenas tiempo para sí mismos (al 24% le pasa cada día, al 30% habitualmente y al 27% de forma ocasional).
  • El 19% no sienten esa frustración, en unos casos porque entienden que esa falta de tiempo para uno mismo va implícita en la tarea de ser padres (12%) y en otros porque sí suelen sacar tiempo para sus propias aficiones (7%).

Los efectos sobre la salud

El estrés, las altas exigencias que nos imponemos como padres y los sentimientos de culpabilidad pueden pasar factura en nuestra salud. El informe de Lingokids revela que estos hándicaps profesionales y familiares provocan:

  • Agotamiento mental (43%).
  • Agotamiento físico (36%).
  • Estrés (33%).
  • Dormir mal por las noches (20%).
  • Ansiedad (19%).
  • Mal humor e irritabilidad (17%).

¿Cómo compensar este estrés?

La encuesta ha preguntado también qué aspectos ayudarían a los padres a sentirse menos estresados en casa. Y las respuestas podrían traducirse en "reductores del estrés" a tener muy en cuenta:

  • Encontrar alternativas para que los hijos jueguen solos y así tener más tiempo para uno mismo (30%).
  • Buscar más actividades para realizar fuera de casa los fines de semana (27%).
  • Contar con ayuda externa para las tareas del hogar (26%) o el cuidado de los niños (22%).
  • Tener algún tipo de ayuda para su seguimiento y refuerzo educativo (20%).

En definitiva, disfrutar con los hijos en actividades placenteras y tener ayuda para que la "mochila" que supone criar a un hijo no sea tan pesada.