Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Qué es y por qué se produce un brote psicótico
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Un brote psicótico es una alteración mental temporal en la que la persona pierde el contacto con la realidad y es incapaz de distinguir entre lo que es auténtico y lo que no.

Un estado mental alterado al que ha dado visibilidad el presentador y humorista Ángel Martín, que sufrió un brote psicótico en 2017. A raíz de esta experiencia, que le llevó a estar ingresado 14 días en un centro psiquiátrico, ha escrito "Por si las voces vuelven" (Planeta), su primer libro.

  • "'Por si las voces vuelven' es para cualquiera que haya pasado o esté pasando por algo parecido, y así romper de una vez por todas el estigma de las enfermedades mentales", explica el cómico en su obra.

Se considera que un brote psicótico dura como mínimo 1 día pero menos de 1 mes

Realmente, los trastornos mentales siguen siendo un tabú del que suele hablarse poco. Y, aunque los brotes psicóticos pueden tener diferentes causas (que no siempre van ligadas a una enfermedad mental), se suele pensar que es algo que ocurre de forma muy poco habitual, cuando en realidad son una alteración mental relativamente común.

Pero, ¿por qué se produce un brote psicótico y qué síntomas pueden hacernos sospechar que estamos ante el posible inicio de uno?

Qué es un brote psicótico

Durante el episodio psicótico la persona que lo sufre puede tener alucinaciones (ver o sentir cosas que no se corresponden con la realidad) o delirios (interpretar lo que está ocurriendo de forma distorsionada, por ejemplo pensar que las personas con las que te cruzas por la calle te envían ciertas señales o te están observando).

  • Cuando se está en este estado,"el cerebro funciona a una velocidad brutal a la hora de convertir absolutamente cualquier mierda en una señal trascendental", apunta al respecto Ángel Martín en su libro.

Así, la frontera entre lo real y lo que no lo es se desdibuja totalmente y esto, como es lógico, altera el carácter y el comportamiento habitual de quien está sufriendo el brote.

  • El afectado puede mostrarse muy nervioso, dormir poco y hablar mucho y rápidamente, de forma desordenada o ilógica.
  • Aunque no siempre ocurre esto: a veces su ritmo puede reducirse e ir como muy lento en todo.

Causas que lo provocan

La esquizofrenia y el trastorno paranoide provocan percepciones e ideas anormales en quienes los sufren, y son una de las principales causas de este tipo de episodios. Aunque también pueden presentarse en otras enfermedades mentales, como el trastorno bipolar, el trastorno límite de la personalidad, la depresión grave o las demencias.

Pero a veces se producen sin que haya un trastorno mental detrás.

  • El consumo de drogas (alcohol, cannabis, cocaína...) puede provocar un brote psicótico. Algo que también puede ocurrir, tal y como recoge el Manual MSD, si se abusa de ciertos fármacos, como algunos sedantes.
  • También puede generarse tras un episodio traumático o un impacto emocional muy grande, como la pérdida de un ser querido, o en periodos muy acusados y prolongados de estrés.

¿Suelen repetirse los brotes?

La respuesta a esta pregunta depende mucho de cuál sea el origen de ese primer brote.

  • Si se debe a un trastorno de tipo psicótico, como la esquizofrenia, es probable que haya nuevos brotes cuando la enfermedad no está bien controlada.

    En estos casos, además, cada nuevo brote provoca daños a nivel cerebral que empeoran el pronóstico del trastorno que los causa. De ahí la importancia de que el tratamiento de los trastornos mentales sea precoz y adecuado a cada caso.
  • Si la causa no es una enfermedad, sino el consumo de drogas o el estrés emocional, una vez superadas ambas circunstancias no tiene por qué generarse un nuevo brote.

Signos previos de alerta

Aunque no siempre es posible anticiparse a un brote psicótico, a veces aparecen ciertos comportamientos los días previos que pueden hacernos sospechar que algo extraño está ocurriendo.

  • Hay una tendencia al aislamiento, y el afectado, incluso, puede dejar de ir a trabajar o a estudiar.
  • Otro de los síntomas previos es una dejadez impropia en esa persona a la hora de vestirse o de asearse.
  • Puede comportarse de manera extraña, extravagante, o mostrarse muy receloso. Y, si comparte sus ideas, también pueden ser peculiares, poco lógicas o desordenadas.

Cómo actuar si presencias un brote

Ante todo, es muy importante mantener la calma y hablar con el afectado de manera suave y pausada, con mensajes sencillos y fáciles de comprender, procurando no discutir ni gritar.

Si puedes, déjalo acompañado por alguien cercano a él mientras llamas a emergencias (112) y les explicas la situación.

  • Durante la espera no lo dejes solo, pero no intentes hacerle "entrar en razón" (siempre y cuando su conducta no represente una amenaza para vosotros o para él mismo). Muéstrate empático y acompáñale, pero sin agobiarle.

Lo más probable es que sea necesario ingresar al afectado por el brote, que recibirá tanto tratamiento farmacológico como apoyo psicológico para que vuelva a conectar de nuevo con la realidad y los delirios y alucinaciones remitan.