Qué regalar a los niños para fomentar la salud y la educación

Pese a las buenas intenciones, cada año se acaba regalando a los niños más cosas incluso de las que han podido pedir a los Reyes. Regalar con cabeza no es tarea imposible y podemos conseguir que se lo pasen igual de bien. Los psicólogos nos dan pautas con todo tipo de regalos.

Actualizado a
Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Consejos para hacer regalos a los niños de forma responsable
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Los niños han hecho grandes esfuerzos en estos meses de incerteza por la pandemia. Merecen ser compensados un año más. Lo que no queremos es convertirlos en una persona egoísta, poco sociable o consumista.

No somos conscientes de que volcar todo nuestro afecto en unos regalos puede ser poco beneficioso para ellos y su formación.

Los niños eligen siguiendo unos parámetros que muchas veces tienen más de la ilusión momentánea que aporta el marketing que de verdadero entretenimiento.

Menos regalos no es menos ilusión

Los niños suelen recibir más regalos de los que necesitan y es habitual que no presten atención a la gran mayoría”, aclara la psicóloga María García Salinas, del grupo Sanitas.

"Más regalos no equivalen a mayor felicidad y pueden reforzar conductas poco saludables"

No poner freno a los regalos, amparándose en que hay que añadir los de los abuelos y otros familiares, y sin analizar más allá de los deseos del pequeño, se ha comprobado que es perjudicial.

Más regalos no equivalen a mayor felicidad y, además, se pueden reforzar pensamientos y conductas poco saludables o beneficiosas en edades tempranas, claves para su desarrollo psicológico”, añade García Salinas.

Conceder demasiados regalos puede suponer:

  • Fomento de la falta de esfuerzo.
  • Aumenta las necesidades consumistas.
  • Ausencia de ética.
  • Se pierde la percepción del valor de las cosas.
  • Se puede exacerbar la competitividad.

Ideas claras antes de comprar

No estamos diciendo que se haya de comprar algo que el niño no ha pedido o limitarnos a juegos educativos que parece que le damos una clase de repaso.

En el mercado hay muchos juegos y juguetes que les van a hacer ilusión y que están pensados para divertir además de ser útiles, aunque no veamos la utilidad inicialmente.

Lo esencial es que no le regalemos absolutamente todo lo que se le ocurra y lo que no se le ocurre también. Es algo común, sobre todo en casas con un solo hijo o dos hijos como máximo.

Los regalos de Navidad son un momento clave en la formación de los más pequeños para inculcarles valores como el compañerismo, la generosidad o la importancia de valorar las cosas que tenemos y las necesidades reales de cada uno”, recalca la psicóloga.

Por ejemplo, “son una gran oportunidad para fomentar en los niños hábitos saludables y de sostenibilidad”, añade García Salinas.

Qué tipo de regalos han de ser

García Salinas resumen en cinco tipos de regalos que deberíamos tener en la cabeza a la hora de hacer nuestra elección.

Seguro que entre las cosas que han pedido los pequeños hay alguna que coincide o podemos adaptar su deseo a estos regalos:

  • Regalos que fomenten el ejercicio: bicicletas, patinetes, balones, raquetas…

Cualquier cosa que le anime a salir, hacer deporte o que le introduzca en la afición por algún deporte va a aportar beneficios saludables.

Regalos que fomenten el deporte le ayudarán al desarrollo físico y psicológico

Fomentan hábitos saludables, inculcando la importancia de realizar actividad física, lo que derivará en un mejor desarrollo físico y psicológico. Si conseguimos que lo hagan disfrutando, lo mantendrán hasta la edad adulta”, explica la doctora Amelia Muñoz Calonge, pediatra del Hospital La Moraleja.

  • Regalos con componente creativo: pinturas, instrumentos musicales, libros, maquetas, construcciones…

Este tipo de juegos ayudan a fomentar el desarrollo cognitivo y la creatividad. Es habitual que el niño no piense que le va a gustar y luego se lo pase bomba. Basta intentar conocer un poco su carácter.

  • Regalos que se pueden compartir: juegos de mesa, juegos de equipo, puzles, karaokes…

Este tipo de regalos que se disfrutan más con otros sirven para enseñar lecciones de compañerismo. Ayudan a crear colaboración, a trabajar entre varios, a socializar. Contribuyen a crear mejores vínculos emocionales. Se puede conseguir que mejoren también las relaciones con los padres y abuelos.

  • Regalos que piensen en el medio ambiente: hay muchos regalos sostenibles, de una u otra manera. Regalos que no son de un solo uso, que tengan exceso de plásticos de embalaje o que caduquen con facilidad.

En todo caso, parte del regalo puede ser enseñar al niño a tirar cada cosa del embalaje en su sitio para reciclar: papel, plástico o cartón.

Este es un grupo más genérico. Puede ser una experiencia: un viaje, un espectáculo. Bien presentados hacen ilusión. También una planta, que hay que cuidar. Pero ojo con las mascotas. Un animal no es solo un regalo.

  • Regalos que realmente desee. Lo que sepas que ha pedido y le hace verdadera ilusión y sabes que va a jugar.

Se trata de escuchar y no dejarse llevar tampoco por estereotipos. ¿Le gusta al niño una cocinita o una muñeca o a la niña unos guantes de boxeo? Pues adelante.

Lo más importante es prestar atención y escuchar cuales son las preferencias y gustos de los niños”, añade García Salinas. Si es un regalo y no todos y sabes que le ilusiona, no le prives.