Síndrome de la silla vacía: cuando falta alguien querido en Navidad

Las fiestas navideñas son una época de celebración, pero este momento del año puede convertirse en nostálgico y triste para quienes han perdido a algún ser querido. Es entonces cuando se puede sufrir lo que se conoce como síndrome de la silla vacía.

Actualizado a
Nuria Blasco

Periodista

Cómo afrontar la ausencia de seres queridos en Navidad
iStock by Getty Images

Tras la pérdida de un ser querido, se generan unos sentimientos de tristeza, pérdida y nostalgia que pueden acentuarse en fechas señaladas.

Una de estas épocas especialmente difíciles es la Navidad, momento en que nos solemos reunir con familiares y allegados y se hecha más en falta a quienes ya no están.

qué es El síndrome de la silla vacía

Las fiestas navideñas son generalmente sinónimo de celebración, pero pueden convertirse en una época triste para quienes no pueden compartirlas con alguno de su seres queridos.

El ambiente de alegría, las luces, la música, los regalos… todo invita a estar feliz, por lo que en muchas ocasiones la tristeza se agrava porque el júbilo de los demás choca con el dolor que siente la persona en duelo.

Es entonces cuando se acaba padeciendo lo que se conoce como síndrome de la silla vacía, que se refiere al hueco que deja en la mesa la persona que ya no está.

  • A pesar de que suele asociarse al sentimiento de tristeza por un fallecimiento, el síndrome de la silla vacía puede darse también tras rupturas sentimentales, divorcios o por estar lejos de los seres queridos en días señalados.

“Se trata de un síndrome más común de lo que parece y de hecho muchas personas pueden padecerlo sin ser conscientes de ello, pues a veces nos resulta difícil identificar la fuente exacta de nuestro malestar", explica María García Salinas, psicóloga de BluaU Sanitas.

"Otras en cambio, pueden activar estrategias de afrontamiento basadas en la evitación o la negación, por miedo a mostrar debilidad o simplemente por la dificultad para lidiar con las emociones y malestar asociado a este fenómeno”, prosigue.

“Sin embargo, es importante normalizar la tristeza, para afrontarla de forma saludable y, sobre todo, para poder acceder a las herramientas necesarias para lidiar con ella”, añade.

Los mayores, los que más lo sufren

Este problema se presenta con más frecuencia en las personas mayores ya que suelen experimentar etapas de soledad más prolongadas.

“En fechas señaladas como la Navidad es recomendable dedicar más tiempo a acompañar a las personas mayores"

"Es importante realizar con ellos actividades de ocio que les mantengan entretenidos, activos y mejoren su bienestar emocional”, afirma David Curto, director Médico y de Calidad de Sanitas Mayores.

Consejos para afrontar la ausencia

Ante esta situación, los psicólogos de BluaU de Sanitas nos dan una serie de consejos para afrontar la ausencia de seres queridos:

Rodearse de gente cercana

La primera Navidad es la más difícil y es importante no aislarse. Aunque no se tengan ganas de festejos, se puede tratar de asistir un rato a las reuniones con los demás, o quedar en ‘petit comité’.

  • Lo más aconsejable durante estos días es estar con aquellas personas más allegadas y compartir un tiempo con ellas.

Romper con la monotonía

Dedicar tiempo a actividades que nos resulten agradables y estimulantes, es fundamental para mantener un buen estado de ánimo y la mejor forma de hacerlo es incluyendo cambios en la rutina con nuevas actividades o experiencias.

  • Talleres y cursos de cocina, fotografía o papiroflexia, visitar nuevos lugares, comenzar nuevos hobbies... Todo ello contribuirá a asociar también la Navidad con pensamientos más alegres.

“En el caso de las personas mayores, cuyo día a día tiende a ser más monótono, añadir estas novedades supone un estímulo emocional todavía mayor y aporta grandes beneficios a nivel motivacional”, afirma María García Salinas.

Tenerlos presentes y hablar de ellos

Las reuniones familiares pueden ser un buen momento para recordar a los seres queridos que han fallecido o que están ausentes.

  • Hablar de ellos, rememorar momentos bonitos, situaciones divertidas… quizá nos haga llorar, pero es una forma de tenerlos presentes y recobrar el equilibrio que nos permita afrontar el futuro sin ellos.

hay que hablar del duelo

Hay que romper con el estigma social que existe en torno a la salud mental y a sentimientos como la tristeza o el duelo.

“Estos sentimientos son tan habituales como la alegría y, para muchas personas resulta reconfortante y reparador hablar sobre su estado de ánimo ya sea con un profesional o con sus personas de confianza. Es importante romper este tabú ya que la salud mental es clave para el bienestar general”.

“En el caso del duelo, aún existe la falsa creencia de que es mejor no hablar de ello, pues solo hace más daño o genera malestar a los demás".

"De ahí la importancia de normalizar estos hechos, entender que el duelo es un proceso natural, y que, para avanzar en él hasta elaborarlo, es necesario también afrontar estas fechas señaladas, aunque nos resulte duro o triste, pero no es necesario suprimir las emociones o el malestar, para ello”, explica la psicóloga.

Si es necesario, buscar ayuda profesional

Aunque el síndrome de la silla vacía puede asociarse con simple tristeza, la realidad es que puede derivar en emociones más graves que realmente afecten a la salud emocional.

Por ello, es preciso prestar atención e intentar afrontar de la mejor manera este tipo de situaciones.

  • Durante los primeros meses tras una pérdida o ausencia es normal notar un decaimiento en el ánimo, pero cuando este se prolonga durante demasiado tiempo es probable que se necesite ayuda profesional para afrontar esta situación.

Los expertos en salud mental ofrecen las herramientas adecuadas para sobrellevar el duelo y lidiar con el sufrimiento.