Por Dra. Blanca Rodríguez Ayala

Cómo actuar si sospechas que te has roto un hueso
Gettyimages

Lo que hagamos en los minutos previos a ser atendidos por un médico o un sanitario puede ser crucial para que una fractura se recupere bien. Por eso es fundamental saber reconocerla. Pero ¿qué señales nos están diciendo que un hueso está roto?

Cómo reconocer un hueso roto

Estos son los signos más evidentes:

  • El dolor es muy intenso y, con mucha frecuencia, se habrá oído un crujido justo antes de su inicio. Que ambas cosas ocurran a la vez son signos evidentes de que se ha producido una rotura en algún hueso y debe verlo un médico.
  • La zona se vuelve azul. Además de la deformidad y la hinchazón, que suele ocurrir también con torceduras o esguinces, es común que el área afectada se vuelva azul: al fracturarse, el hueso daña las venitas cercanas (hay hematoma).

Qué hacer paso a paso

Actúa rápido, pero con calma: si el accidentado es otra persona que está contigo, tranquilízale y explícale en todo momento lo que estás haciendo.

No apoyes la extremidad

Tanto si has llamado a un servicio de emergencias para que una ambulancia te recoja como si prefieres acudir a Urgencias por tener el centro médico cerca, lo que nunca debes hacer es apoyar esa extremidad porque podría provocar una deformidad permanente.

  • Si se trata del pie, del tobillo, de la pierna o de la cadera, no intentes caminar ni ir a pata coja. Usa una silla con ruedas o que te cojan en brazos. Ante la duda, mejor esperar.

Si es posible, entablilla

Consíguelo usando una tablilla o una revista, un bastón o algún material acolchado que puedas colocar con cinta adhesiva o un pañuelo.

La fijación no debe dificultar que la sangre circule

  • Asegúrala por encima y por debajo de la lesión, pero no aprietes demasiado. Si los dedos se ponen morados o se adormecen, afloja cuanto antes.

Mantenla en alto

Además de no apoyarla, levanta la extremidad, ya que es la manera de facilitar la correcta llegada de sangre a una zona donde –por la fractura– ese flujo se habrá interrumpido o empeorado.

  • También te ayudará a disminuir la inflamación.

Libera toda la zona

Retira todo lo que pueda comprimir más ya sean calcetines o pantalones muy ajustados, relojes, anillos…

  • Es importante hacerlo cuanto antes, antes de que aparezca la inflamación.

Si hay una herida, presiónala

En caso de sangrado, usa una venda o, si no puedes conseguirla, un paño o un trozo de tela limpios.

  • Presiona en la herida ejerciendo una fuerza suave, pero firme, hasta detener la hemorragia. Hazlo durante períodos de máximo 10 minutos.

Aplica hielo

Rebajará el dolor y la inflamación, que puede ser muy llamativa y que, si progresa demasiado, puede dificultar o hacer más lenta la curación.

  • Tanto si son unos cubitos como un alimento congelado, envuélvelos en un paño para que no dañe la piel. Mantenlo 15-20 minutos cada tres horas.

Si es necesario, abrígalo

La protección térmica es útil para evitar pérdidas de temperatura, principalmente en caso de fracturas con hemorragia. Si estás atendiendo a un accidentado, taparlo es una buena medida a tener en cuenta en estos casos.

  • Si se desmaya o respira con dificultad, lo ideal es acostarle con la cabeza un poco más baja que el resto del cuerpo, procura que esté cómodo ayudándote de materiales blandos tipo almohadas o cojines, una chaqueta… con la intención de no sobrecargar la zona dañada.

No comas ni bebas nada

Si la fractura es importante, deberán anestesiarte para operarla y realinear el hueso afectado; y el haber comido o bebido puede ponerte en riesgo durante la cirugía ya que el contenido del estómago puede ocasionar ahogo.

  • Si tienes sed antes de ser atendido, mójate los labios con un pañuelo humedecido en agua.

Lo que nunca debes hacer

Saber reaccionar bien y con calma y es fundamental, pero conocer lo no conviene hacer también lo es.

  • Si la fractura es abierta, es decir, si hay una herida que comunica el hueso con el exterior, no intentes alinear los fragmentos ni los empujes hacia dentro para colocarlos en su sitio, puedes causar un daño mayor, e incluso graves complicaciones.
  • Usa gasas estériles o prendas limpias en las heridas, de lo contrario, corremos el riesgo de que se infecte.
  • Nunca apliques el hielo directamente, podrías provocar quemaduras en la piel por el exceso de frío.
  • La inmovilización debe ayudar a que la zona no se mueva, por lo tanto, la sujeción no tiene que ser excesiva: si ves que los dedos se ponen morados, pálidos o bien “se duermen”, debes aflojar la tablilla cuanto antes.
  • No apliques pomadas, cremas o ungüentos, y ni se te ocurra masajear la zona de la fractura.

Cómo actuar en situaciones especiales

Cuando la zona afectada es extremadamente delicada, hay que actuar con mucha prudencia:

  • En el cráneo. Es importante evacuar a la persona cuanto antes: llama a emergencias y, mientras tanto, evita cualquier movimiento. En caso de que lleve casco, nunca intentes quitárselo.
  • En la columna vertebral. Hasta que llegue ayuda sanitaria, no muevas al lesionado. Si tienes que hacerlo por algún motivo, la inmovilización debe hacerse “en bloque” con la persona boca arriba.

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