escayola

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Los expertos aseguran que la típica escayola para inmovilizar un hueso fracturado tiene los días contados. Las nuevas tecnologías, como las impresoras 3D, ya permiten materiales más ligeros, que se pueden mojar y facilitan la higiene.

Sin embargo, de momento, en la mayoría de los casos se sigue utilizando el clásico yeso. Aunque sea un tratamiento muy habitual, a menudo se cometen errores que pueden perjudicar la recuperación o incluso provocar complicaciones, como una infección.

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En Saber Vivir hemos hablado con la doctora Eugènia Miranda, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de Sant Pau i Santa Tecla de Tarragona, para que nos aclare todas las dudas.

8 cosas que no debes hacer si llevas escayola

  • 1. Debes tener máximo cuidado al ducharte o bañarte para que la escayola no se moje. En tiendas de ortopedia, puedes encontrar fundas impermeables para proteger yesos y vendajes. Pero la doctora Miranda aún va más allá en la recomendación: "Yo siempre explico que las duchas deben ser como las de los gatos: pocas, breves y a lametazos", explica de forma muy gráfica.
  • 2. Si sientes picor, nada de rascarte introduciendo agujas de tejer (como habrás visto en más de una película), ni bolígrafos, "ni ningún objeto punzante, ya que puede causar lesiones que no veremos, que se pueden infectar y provocar una cascada maligna: erosión, gangrena, etc. Si pica, se debe aguantar estoicamente".

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  • 3. No permanezcas totalmente inmóvil, eleva la extremidad enyesada para reducir la inflamación y mueve continuamente los dedos.
  • 4. En caso de que la lesión esté localizada en la pierna o el tobillo, no apoyes el pie en el suelo si así te lo ha indicado el médico. Podrías desplazar el hueso fracturado y tener que pasar por quirófano.

Si te escayolan un brazo o una pierna, no lleves las uñas pintadas de manos o pies

  • 5. No recortes los extremos de la escayola. "Siempre que provoque una rozadura se debe acudir a Urgencias o al traumatólogo para buscar una solución", advierte la doctora Miranda.
  • 6. Si te han escayolado un brazo, "es importante que sepas que no debes usar anillos", ya que pueden dificultar la circulación sanguínea.
  • 7. Y si llevas uñas de porcelana o de gel, acude a tu centro estético para que te las retiren. Para detectar cualquier problema a tiempo, "es vital comprobar el correcto color de las uñas". Por la misma razón, no lleves pintadas las uñas de manos o pies (según la extremidad que te hayan enyesado, brazo o pierna).
  • 8. Si te han prescrito heparina no dejes de ponértela. "Es una inyección que se debe poner diariamente en algunos casos, y puede evitar trombosis, embolias e, incluso, la muerte", destaca la doctora.

Cuándo acudir al médico

Ante las siguientes situaciones es muy importante que acudas lo antes posible a Urgencias:

  • Se ha producido una rotura del yeso o aparecen grietas.
  • Sientes un dolor intenso.
  • Hay hinchazón, no puedes mover bien los dedos, tienes problemas de sensibilidad en ellos o cambios en su coloración.

Hormigueo o dificultad para mover los dedos son señales de alerta que no debes dejar pasar

  • Aparecen manchas de sangre u otros líquidos.
  • Notas mal olor.
  • Tienes fiebre.

Al quitar el yeso, puede doler más

Las personas que durante un tiempo han llevado una escayola tienden a pensar que cuando se la quiten será "una liberación". Pero a menudo se encuentran con la desagradable sorpresa de que el dolor en la extremidad afectada es aún mayor.

La musculatura de la zona se atrofia debido a la inmovilización

Como nos comenta la doctora Miranda, es algo normal: "Puede doler más porque se han tenido las articulaciones en una única postura mantenida. Además, con una inmovilización, la musculatura se atrofia de manera rápida".

Por eso, para recuperar la movilidad, puede ser necesario hacer rehabilitación durante un tiempo. "También es importante la toma diaria de vitamina C. Se ha demostrado que ingerir alimentos ricos en ella, como naranja, kiwi, fresas, o suplementos, disminuye la posibilidad de complicaciones", aconseja la traumatóloga.

los diferentes tipos de escayola

La doctora Miranda nos cuenta que las escayolas más usadas siguen siendo las de yeso de toda la vida. Pero existen otras opciones:

  • Las de fibra de vidrio: se usaron en los años 90, "pero no daban buenos resultados porque no se había diseñado un producto algodonoso que fuera repelente al agua".
  • Las férulas de yeso: hacen la mitad de la forma, como una especie de teja, en lugar de rodear totalmente la extremidad. "Se colocan en fracturas más benignas y permiten aligerar brazos y piernas. Pero no se pueden mojar ni facilitan la higiene".

Los yesos "a prueba de agua" y las férulas impresas en 3D son las últimas novedades

  • Los yesos waterproof: permiten la ducha diaria e, incluso, bañarse en una piscina. "El material algodonoso de protección repele el agua y la piel está íntegra en todo momento. Son la revolución y creo que el futuro va en esa dirección. Es el yeso que yo colocaría por defecto. Aún no entra en la sanidad pública ni en las mutuas, pero todo llegará".
  • Las férulas impresas en 3D: en algunas consultas ya se han empezado a colocar. De momento, "se usan en lesiones no agudas, es decir, no se colocan en fracturas frescas. Por ejemplo, se utilizan para pacientes con lesiones crónicas tras ser operados. Y permiten dos cosas: por un lado, colocar electrodos para mover partes musculares, es decir, una rehabilitación personalizada; y por otro, una mayor higiene. Son lo más novedoso actualmente para tratar lesiones específicas", concluye Miranda.