Ni dieta ni ejercicio: este es el hábito de los japoneses que aumenta la felicidad y la longevidad

Más allá de los beneficios incuestionables de llevar una dieta equilibrada y una vida activa, los japoneses tienen muy arraigada una costumbre que, además de ser extremadamente placentera, trae consigo un deseo universal, vivir más y mejor.

Actualizado a
Mujer japonesa centenaria

Los japoneses practican un hábito que aumenta la felicidad y alarga la vida.

iStock
Captura de pantalla 2024 03 02 a las 17 25 51
Eva Carnero

Periodista especializada en nutrición y bienestar.

Una vez más, se puede decir que los japoneses son los guardianes de uno de los secretos más eficaces para vivir más y mejor. Y, lo cierto es que no deben andar muy desencaminados, ya que llevan décadas liderando el ranking de vidas más largas del planeta. En concreto, la ciudad de Okinawa se lleva la palma con unos 70 centenarios por cada 100.000 habitantes, una extraordinaria cifra que supera la media nipona situada en los 62 ancianos de más de 100 años. 

La espectacularidad de esas cifras impulsó numerosas investigaciones enfocadas a averiguar las razones que hay detrás de estas vidas tan largas, y a grandes rasgos se puede decir que no existe una sola razón, sino un cúmulo de factores que confluyen aportando cada uno su granito de arena. 

El secreto de los centenarios

Más allá de si esas personas de más de 100 años son japonesas o de cualquier otra parte del mundo, lo cierto es que todas ellas comparten unos hábitos que hacen que su vida sea más larga y, lo que es más importante, más plena. Entre estos comportamientos hay tres que están relacionados con la dieta:

  • No se llenan totalmente. En general, las personas que más viven dejan de comer cuando su estómago está al 80%, siendo además, la cena, la comida más ligera del día. 
  • Priorizan las verduras. En cuanto al tipo de alimentos que incluye la dieta, en la mayoría de estas poblaciones se sigue una dieta esencialmente vegetariana. Aunque no han eliminado la carne de sus menús, la consumen de una forma esporádica.
  • Beben poco alcohol. Tomar un vaso de vino o unas cervezas con los amigos no es algo que forme parte de las costumbres de las personas que viven en los lugares con la longevidad más elevada (zonas azules).

Por otro lado, otro punto en común que es clave a la hora de explicar la longevidad es la actividad física. Ahora bien, parece ser que con actividad física, los expertos se refieren a llevar una vida activa, donde no cabe el sedentarismo, pero no es tan determinante ir al gimnasio o correr 5 kilómetros diarios.

conectar con la naturaleza

Sin restarle importancia a los efectos ya conocidos de la dieta y del ejercicio en la salud, los japoneses tienen un hábito que contribuye (y mucho) a incrementar la felicidad y la longevidad. 

Se trata de una versión muy especial del contacto con la naturaleza conocido como Shinrin-yoku, término japonés que se traduce como "baño de bosque" o "absorción de bosque". ¿En qué consiste? Muy sencillo. La idea es sumergirse en el ambiente de un bosque con los sentidos dispuestos a percibir todo lo que emana de los árboles, el suelo, el aire... Oler, sentir e incluso escuchar el susurro de las hojas cuando pasa el aire entre ellas. 

No son pocos los estudios que confirman la efectividad de esta conexión con la naturaleza. De hecho, se sugiere que sus efectos entran tanto en lo físico como en lo mental y emocional. 

BAÑOS DE BOSQUE Shinrin-yoku

ISTOCK

beneficios de los baños de bosque

Salir a pasear entre los árboles de forma habitual no solo es un placer para los sentidos, también es el origen de numerosos beneficios para la salud. Tanto es así que no pocas investigaciones científicas apuntan a que pasar un tiempo prolongado en contacto con la naturaleza, puede mejorar el estado de ánimo, reduce los niveles de estrés y ansiedad, e incluso, cuida de la salud del corazón y aumenta las defensas. 

En la Universidad de Chiba, en Japón, realizaron un estudio analizando los paseos en plena naturaleza de 600 personas. La investigación concluyó que la hormona del estrés (cortisol) se redujo en un 12,4 %, así como la presión arterial, que lo hizo en un 1,4%. En definitiva, los datos obtenidos corroboraban la idea de que el Shinrin-yoku (baño de bosque) es un excelente aliado para tener una vida más larga y plena. 

¿En qué consiste un baño de bosque?

Vaya por delante que este tipo de prácticas no han de realizarse necesariamente en un bosque. El entorno elegido puede ser cualquier espacio natural abierto. De hecho, lo más importante es alejarse del ajetreo diario y disfrutar de cada uno de los pasos dados en el paraje escogido. 

Tampoco importa la distancia que recorras, ya que no estamos haciendo senderismo, ni tratamos de batir ninguna marca personal. De hecho, un baño de bosque puede llevarnos hasta cuatro horas para recorrer un kilómetro y medio. Prueba suficiente de que lo que lo que estamos haciendo no es deporte sin más, sino una terapia con efectos que abarcan tanto lo físico como lo psicológico.

Loading...