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La Tomografía Axial Computerizada, más conocida como TAC, TC o escáner, es una de las pruebas que los médicos utilizan para ver el interior del cuerpo.

Es una sistema emparentado con la radiología (que popularmente llamamos radiografía) y también utiliza radiaciones ionizantes (los rayos X).

¿EN QUÉ CONSISTE EL TAC?

Es una máquina que envía los rayos X a través del cuerpo y que luego impactan en una plancha, la radiografía. De esta manera se hace una imagen del interior del cuerpo.

  • La diferencia con una radiografía es que en esta se produce un solo golpe de radiación, mientras que en el TAC se busca una mejor visión y se dan toda una secuencia de imágenes, que pueden ser centenares.
  • Podríamos decir que un TAC es una suma de muchas radiografías a la vez que se hacen desde diferentes ángulos para obtener una imagen más amplia y detallada.

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Los TC han avanzado hasta ofrecer unas imágenes de volumen impensables hace quince años", explica la doctora Alfonsa Friera, vocal de la Sociedad Española de Radiología.

Precisamente a los nuevos modelos ya se les denomina solo Tomografía Computerizada, porque no gira sobre un corte (axial), en dos dimensiones, sino que ahora es una foto en tres dimensiones.

¿PARA QUÉ SE UTILIZA esta prueba?

Se usa en el diagnóstico de fracturas, detección de cáncer, coágulos de sangre dentro de los órganos del cuerpo, hemorragias internas o problemas del corazón.

Frente a la información que proporciona una sola radiografía, con el TAC la recopilación de datos es mucho mayor y se puede ver mejor el órgano e incluso detectar problemas (algunos tipos de cáncer) que una sola radiografía no detectaría.

Se puede crear una impresión en tres dimensiones del órgano analizado

Con las imágenes obtenidas también se puede luego crear una impresión en tres dimensiones del órgano o del hueso, por ejemplo, si se va a tener que operar. El cirujano tendrá así una reproducción exacta y podrá ver con antelación cómo actuar.

LAS RADIACIONES que emite un TAC

Al ser decenas de pequeñas radiografías se puede pensar que hay una irradiación en exceso del paciente.

Sin embargo, hoy en día mediante las técnicas digitales, se ajusta mucho la dosis que recibe la persona que se somete a esta prueba.

  • La diferencia sin embargo sigue siendo importante y debe tenerse en cuenta: un TAC puede suponer hasta 400 veces más radiaciones que una radiografía.

También depende de la parte del cuerpo. Los diferentes tejidos y órganos tienen una tolerancia distinta a los rayos X.

  • Por ejemplo, una radiación en la cabeza es cinco veces inferior a la del estómago.

Hay partes del cuerpo que toleran mejor las radiaciones, como la cabeza

Con todo, la cantidad siempre es grande. Podemos compararlo, para entenderlo mejor, con la radiación que los humanos recibimos por el simple hecho de vivir en la Tierra:

  • Un TAC craneal equivale a recibir de una vez toda la radiación que recibiríamos de manera natural durante un año.

¿CUÁL ES EL RIESGO?

El efecto perjudicial no es acumulativo -aclara la doctora Friera-. Aunque es cierto que la radiación es susceptible de alterar las células y provocar cambios en ellas que pueden ser el orígen de una presunta enfermedad. Así, lógicamente, cuánta más radiación se reciben a lo largo de la vida, las opciones de esta alteración celular, aumentan”.

De todas formas, el riesgo en una exposición “es extremadamente bajo, tranquiliza la doctora.

  • Sí se ha de tener especial cuidado al decidir hacer un TAC a los niños, puesto que tienen por delante muchos años y pueden verse obligado a hacer otras radiografías a lo largo de su vida.

Se calcula que el 30% de los escáners son innecesarios

Uno de los debates actuales entre la comunidad médica es precisamente que se piden TACs en exceso, y se calcula que un 30% de las pruebas no son justificadas”, reconoce la doctora Friera.

la diferencia con la resonancia magnética

El debate cobra especial importancia si se tiene en cuenta que hay otras pruebas, y en especial en el caso de la resonancia magnética, que también sirve para ver el interior del cuerpo y que es inocua.

  • De hecho, tanto el TAC como la resonancia se pueden utilizar indistintamente en ciertos casos. “A medida que mejoren las imágenes que se obtienen con la resonancia, cada vez dejaremos más de lado el TAC”, señala la doctora Friera.

Sin embargo, de momento, la visión que proporciona el TAC de los pulmones, el corazón o el aparato digestivo aún es muy superior.

Cada especialista sabe qué aparato le ofrecerá la mejor visión y el paciente debe confiar en que la prueba será la más adecuada para su caso.

CÓMO SE REALIZA EL TAC

También hay que tener en cuenta un factor de tiempo.

  • La resonancia puede tardar casi una hora, y en casos de urgencia, el TAC estará hecho en apenas unos segundos.

La preparación del paciente en mínima. El técnico se limita a comprobar que no lleve objetos de metal (joyas, gafas, empastes) que puedan alterar la imagen.

  • Lógicamente, una embarazada debe notificarlo. También si se toma cualquier tipo de medicamento e incluso productos herbales.

El paciente se tumba en una camilla acoplada a la máquina que realiza la imagen y se va girando por indicación del técnico para que el escáner capte todo el contorno del órgano.

la aplicación de un contraste

Es posible que se precise un contraste para realizar el TAC.

  • Es un líquido que sirve para realzar en la imagen ciertas partes que al médico le pueden interesar para definir mucho mejor la exploración y los resultados.
  • El contraste puede ser inyectado o tomado de forma oral, dependiendo de la imagen que se quiera lograr y de la zona.
  • Por ejemplo, en un TAC del aparato digestivo, puede tener que tomar un líquido que permite ver el flujo de líquidos por el interior de un órgano.
  • Estos líquidos no suelen causar problemas, aunque en un grupo reducido de pacientes provocan reacciones alérgicas o una molesta sensación de calor.
  • El cuerpo elimina más tarde esta sustancia sin dificultad.
  • Si se le va a aplicar un contraste, le recomendarán un ayuno previo.