Las 8 claves para seguir la dieta de Okinawa: adelgaza y aumenta la longevidad

Los habitantes de Okinawa en Japón son uno de los pueblos más longevos del mundo y la dieta es uno de los factores que más influye. Sus fórmulas también las podemos aplicar en nuestra dieta diaria.

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La dieta de Okinawa prioriza los productos frescos y locales y las técnicas de coccion sencillas.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

Okinawa, una pintoresca prefectura japonesa compuesta por islas tropicales dispersas en el Mar de China Oriental, se ha ganado la reputación de ser una de las zonas más longevas del mundo. Este archipiélago, ubicado al sur de Japón, ha despertado la atención mundial y muchos se preguntan qué hacen sus habitantes para vivir tantos años. La excepcional longevidad de los habitantes de Okinawa se ha atribuido a varios factores, y uno de los más destacados es su dieta única. Estas son las claves de la dieta de Okinawa que tú también puedes poner en práctica.

1. Alto consumo de vegetales y pescado

La base de la dieta de Okinawa consiste en una amplia variedad de vegetales, tanto de hojas verdes como de raíces. Los vegetales proporcionan una abundancia de vitaminas, minerales y antioxidantes, contribuyendo a la salud general y al sistema inmunológico.

Aunque la carne roja no es excluida, la dieta de Okinawa tiende a incluir más pescado, que es una fuente rica en ácidos grasos omega 3 beneficiosos para la salud cardiovascular. Además, el pescado magro es una fuente de proteínas importante en la dieta.

2. Productos frescos y locales

La dieta de Okinawa valora la frescura y la calidad de los alimentos locales. El consumo de productos de temporada y la preferencia por alimentos frescos contribuyen a una dieta más nutritiva, lo que beneficia la salud cardiovascular y aumenta la longevidad.

3. Consumo habitual de tofu y productos de soja

La soja y sus derivados, como el tofu, son elementos fundamentales en la dieta de Okinawa. Estos alimentos son ricos en proteínas, bajos en grasas saturadas y han sido asociados con diversos beneficios para la salud, como la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas.

4. Pocos azúcares y grasas saturadas

La dieta de Okinawa tiende a limitar el consumo de azúcares refinados y grasas saturadas. Esto es clave para mantener niveles saludables de glucosa en sangre y a prevenir enfermedades relacionadas con la dieta como la diabetes tipo 2, una de las enfermedades crónicas que más problemas de salud provoca.

5. Raciones pequeñas

¿Cómo es posible que los habitantes de Okinawa, y por extensión los japoneses, sean delgados si comen arroz blanco a diario, un hidrato de carbono rico en calorías? La clave para entender la delgadez del pueblo nipón no reside únicamente en el tipo de carbohidrato que consumen, sino en el contexto de su dieta en su conjunto.

En primer lugar, el arroz blanco se sirve en raciones pequeñas. La cultura alimentaria japonesa valora la moderación y la variedad, lo que significa que el arroz no es el único protagonista en el plato. Acompañado de una amplia variedad de vegetales frescos, pescado y otros alimentos bajos en calorías pero ricos en nutrientes, el arroz se convierte en parte de una dieta equilibrada.

Los habitantes de Okinawa tienden a consumir menos calorías en comparación con muchas otras regiones del mundo. La restricción calórica moderada se ha asociado con beneficios para la salud y la longevidad en diversos estudios.

 

6. Para de comer antes de llenarte

Otra de las razones por las que los japoneses sufren menos obesidad es el Hara Hachi Bu, la costumbre japonesa de comer hasta estar un 80% lleno.

El hábito de levantarse de la mesa cuando hemos comido lo suficiente pero no nos sentimos llenos es una estupenda fórmula para no ingerir calorías que no quemaremos y nos acabarán engordando.

El concepto de parar de comer a tiempo procede concretamente de la isla de Okinawa, popular por tener una de las poblaciones más longevas. El Hara Hachi Bu evita el sobrepeso, mejora el control de la glucosa y previene la diabetes.

A diferencia de las costumbres occidentales de raciones muy grandes o de acabarte todo lo que tienes en el plato, los japoneses valoran la calidad sobre la cantidad.

7. Técnicas de cocina ligeras

La forma de preparar los alimentos puede añadir muchas calorías a un plato. Y la cocina japonesa tiende a utilizar métodos de cocción saludables como el vapor, la parrilla y la cocción al vapor, en lugar de freír. Estas técnicas preservan los nutrientes y evitan el uso excesivo de aceites y grasas, reduciendo así las calorías de la dieta. El arroz blanco se consume en cantidades moderadas y preferente al vapor o hervido, por eso engorda menos.

8. Alimentos que ayudan a adelgazar

Los japoneses toman té matcha, un tipo de verde elaborado a base de hojas de té enteras en polvo que concentra muchos antioxidantes. Ayuda a eliminar líquidos y acelera el metabolismo.

Otro alimento típico de la dieta japonesa es el natto, un alimento elaborado a base de soja ermetada muy rico en probióticos.

Además de una dieta sana, los japoneses practican ejercicio moderado a diario, otro de los pilares para mantener el peso a raya.

El estilo de vida de Okinawa

Además de la dieta, otro factor clave es el estilo de vida activo y enérgico de los habitantes de Okinawa. La comunidad fomenta la práctica de actividades físicas tradicionales que no solo promueve la salud física sino también la mental. La conexión con la naturaleza, los baños de bosque y la práctica de actividades al aire libre también son comunes, proporcionando un equilibrio vital para la vida diaria.

Okinawa se enorgullece de una fuerte red comunitaria. La importancia de los lazos familiares y comunitarios se refleja en la atención y el apoyo mutuo que se brindan entre generaciones, creando un ambiente que contribuye a la longevidad y al bienestar emocional.

Este rincón de Japón también ha sido bendecido con un clima subtropical, lo que facilita una vida al aire libre durante todo el año. La exposición constante a la luz solar, junto con una dieta saludable y la práctica regular de actividad física, tiene un impacto positivo en la salud general y en la longevidad.