bacteria e coli

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Si buscas información de la bacteria Escherichia coli (E. coli), puede que rápidamente encuentres que es una bacteria peligrosa. Una alarma hasta cierto punto injustificada.

Hay que dejar claro es que hay varios tipos de bacterias E. coli. Y sí, hay una cepa que puede causar diarreas peligrosas acompañadas de sangre. Pero en general su infección no pasa de ser una molestia leve.

QUÉ ES LA BACTERIA E. COLI

La Escherichia coli es un microorganismo que, de hecho, forma parte de la flora bacteriana de nuestro intestino. No solo no es peligrosa, sino que nos ayuda a absorber algunas vitaminas para que luego pasen al resto del organismo.

El problema es que hay diversas variantes de esta bacteria y algunas cepas son nocivas y otras muy nocivas.

La contaminación de la E. coli es de manera directa o indirecta a través de las heces

Esta bacteria causa una infección apenas te contamines con una pequeña cantidad. En este sentido es diferente a la mayoría de bacterias que causan enfermedades. Por eso se ha de poner mucho cuidado a no darle la mínima oportunidad de entrar en nuestro organismo.

CÓMO se produce el contagio

La contaminación siempre es a través de las heces. Hay dos formas de “invasión”, siempre por contacto. Puede entrar a través de la boca al sistema digestivo. O transmitirse en la piel de las zonas genitales. En este caso invade el aparato urinario y provoca una cistitis.

En el caso de la infección del aparato digestivo lo más habitual es que sea por falta de higiene.

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  • Es habitual, por ejemplo, cuando se va a un zoo o una granja donde se permite a los niños el contacto con los animales, que a su vez han estado en contacto con heces. Los tocan y luego se ponen la mano en la boca.
  • Otra forma usual es que los alimentos que comemos vienen contaminados del campo y así pasa al estómago.
  • También cuando una persona infectada manipula alimentos sin haberse lavado las manos puede contagiarlos.

CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS

Tras dos o tres días después de que nos hayamos contaminado se presenta la infección.

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De hecho, “es muy difícil saber si es una infección por E. coli o algún virus porque los síntomas pueden ser muy parecidos”, señala el doctor Luis Bujanda, presidente de la Asociación Española de Gastroenterología.

Dependiendo de si se instala en el estómago puede provocar vómitos, pero lo más usual es que se desarrolle en el intestino delgado y cause diarreas, a veces acompañada de fiebre.

Los casos más graves de infección se dan en países del tercer mundo

En algunos casos “muy puntuales”, remarca el doctor Bujanda, se dan cepas de esta bacteria más agresiva y que necesitan mayor atención, puesto que provocan hemorragias intestinales, anemias e incluso trombosis. Pero es un problema más de países en desarrollo, donde la E. coli sí llega a ser una enfermedad mortal por falta de medios para tratarla.

LOS ALIMENTOS CON MÁS RIESGO

La forma más frecuente de contagio es por comer productos contaminados. Los más usuales son:

  • Vegetales y frutas. Si se han cultivado en zonas donde había ganado puede haberse contaminado. Especial atención a la lechuga y las espinacas, si se toman crudas. Lávala bien.
  • Carne picada. Algunos platos, como el steak tartar, que se come crudo, o las carnes poco hechas, son una posible fuente. En la carne picada se suele mezclar varios tipos de reses y aumentar el riesgo.
  • Leche fresca que no ha sido bien pasteurizada. Es decir, tiene que haberse calentado al menos a 75 grados. La bacteria se aloja a veces en las ubres de las vacas y de ahí pasa a la leche.
  • Huevos. Comerlos crudos (ojo con la repostería que usa clara batida, por ejemplo) o muy poco hechos. Puedes limpiar la cáscara justo antes de su uso (no los laves si vas a guardarlos) y mejor no los casques en el mismo lugar donde vas a batirlos.
  • Agua no embotellada. Las heces pueden contaminar las aguas subterráneas, los pozos, incluso lagos. Más raro es que contamine la red de una población, puesto que se aplica cloro para matar la bacteria.

QUIÉN TIENE MÁS POSIBILIDADES DE INFECTARSE

Cualquier persona puede verse contagiada por E. coli. Sin embargo, han de tener especial cuidado los niños, ancianos y personas bajas de defensas, puesto que puede complicarse más la infección con otros problemas.

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Las personas que tomen protectores del estómago, como el omeprazol, que básicamente reducen los niveles de ácido estomacal, también tienen más riesgo. Eso se debe a que el ácido del estómago da cierta protección frente al Escherichia coli.

En verano es cuando se producen la mayoría de infecciones estomacales

Hay que estar especialmente alerta en los meses de primavera y sobre todo verano, que es cuando se dan más casos de infección por la E. coli. “Es un hecho estadístico, puesto que las bacterias necesitan una temperatura cálida para desarrollarse y en estos meses el número de casos se dispara”, explica el doctor Bujanda.

¿CÓMO SE TRATA LA INFECCIÓN?

  • Lo habitual es que la infección de E. coli, como la de otras bacterias y virus intestinales, se limite a unos días de diarrea y se cure sola.
  • Si la diarrea se alarga, después de cinco días conviene ir al médico, para que haga unos análisis
  • El tratamiento principal es mantener hidratada a la persona, que beba mucho y si es mayor se puede aplicar suero. Sólo en caso de complicaciones se darán otras medidas, como antibióticos.

“Pese a ser una bacteria, el uso de antibióticos de entrada es innecesario, porque ya el cuerpo se encarga de combatirla y seguramente cuando el antibiótico empiece a hacer efecto, la infección de E. coli estará ya controlada”, señala el doctor Bujanda.