¿Has perdido la motivación? Prueba con estas estrategias que recomienda un psicólogo

No somos robots. Hay épocas en que perdemos la motivación. Sentimos que nos cuesta más sacar fuerzas para hacer las cosas. Un experto nos da herramientas para recuperar esas ganas de avanzar.

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La motivación nos empuja en la vida y cuando la perdemos nos sentimos desorientados.

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

La motivación es un aspecto fundamental en la vida de las personas, ya que impulsa a la acción, determina metas y contribuye al bienestar emocional. Sin embargo, en ocasiones, podemos encontrarnos con un muro de incertidumbres. ¿Para qué seguir? ¿Estoy haciendo lo correcto?

Es normal sentir estas dudas, que pueden deberse a un hecho concreto doloroso o a diversos factores acumulativos. Comprender por qué se pierde la motivación ha de ser nuestro primer paso. Es crucial para poder abordar este problema de manera efectiva y recuperar el impulso necesario para alcanzar nuestros objetivos.

Porque lo más importante es que tengas claro que sí, se puede recuperar la motivación por muy improbable que ahora te parezca.

Qué te motiva y cuál te conviene

Por tanto, para saber qué pasa tienes que analizar qué era lo que te motivaba y por qué ya no lo hace. Pregúntate qué es lo que te impulsaba. Más allá de la inercia del día a día. Existen diferentes tipos de motivación. Algunos son más útiles que otras.

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Entre las principales categorías de motivaciones están:

  • Motivación Intrínseca: hacer algo por el placer y satisfacción de acabarla. Disfrutas de la tarea en sí. Es de las más recomendables. Depende de ti y no afecta a otros.
  • Motivación de premio: cuando hay beneficio o una promesa de recompensa si lo acabas. Es algo engañosa. Puede no ser duradera. Una vez alcanzado el premio, se acaba y se ha de buscar otro premio.
  • Motivación social: la que surge de querer integrarnos en un grupo y recibir aprobación. Ojo porque depende mucho de los otros y es muy volátil.
  • Motivación de logro: es la que impulsa a las personas a superar desafíos, alcanzar metas personales y demostrar competencia. El éxito alimenta esta motivación. Si es lo único que te llena es fácil caer en la desmotivación cuando se fracasa.
  • Motivación de poder: se relaciona con el deseo de influir en otros, controlar situaciones y obtener autoridad. Es difícil de lograr y de mantener. La frase “más dura será la caída” se escribió para estos casos.

Por qué falla la motivación

Independientemente de cuáles fueran las motivaciones, hay una serie de factores que encienden la mecha de la desmotivación. Lo más habitual son las siguientes:

  • Condiciones laborales insatisfactorias: el trabajo ya no es o nunca fue lo que creías, falta de planificación, desconfianza hacia tus colegas, promesas incumplidas, desigualdad salarial y falta de incentivos laborales son los motivos más habituales.
  • Monotonía: realizar las mismas tareas durante años sin ver oportunidades de mejora puede generar una sensación de estancamiento y falta de interés.
  • Presión social exagerada: sentir la necesidad de compararse constantemente con los demás en redes sociales o en el entorno laboral puede generar ansiedad o la sensación de que no podrás llegar a los estándares autoimpuestos.
  • Cambios vitales: el fin de un matrimonio, la pérdida de un ser querido puede hacernos replantear el sentido de la vida o de nuestro proyecto vital. Creer que hemos hecho un esfuerzo para nada o que nada vale la pena.

Estrategias para recuperar la motivación

Cada uno tiene sus propias ambiciones en la vida. Las razones para seguir adelante son diversas. Hay que saber buscarlas. El mundo está lleno de ejemplos. Personas con graves minusvalías y que sin embargo muestran una mayor fuerza y ganas que otras personas que, en principio, no tendrían que quejarse de su vida.

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Como ves, todo está en nuestra cabeza. Las ganas y los frenos. Si sabemos gestionarlos bien, aunque ahora nos sintamos frenados, podemos crear estrategias para recuperar el empuje.

El psicólogo Xavier Molina ha enumerado una serie de claves para motivarse uno mismo:

  • Piensa en positivo. Si eres una persona negativa que todo te parece imposible, no harás nada para mejorar.
  • Imagínate logrando tus propósitos. Ver la meta posible, ayuda. “Cuanto más y mejor sepas imaginar ese momento, más motivado te mantendrás y durante más tiempo”, escribe Molina. Puede ser útil crear un diario donde reflejes tus progresos.
  • Un día puedes fallar, no todos. Somos imperfectos. No decaigas por un error. Relativízalo. No permitas que el desánimo y la pereza te estropeen otro día.
  • Hay una lista de razones para seguir motivado. Piensa, seguro que salen. Si las lees, las tendrás más claras y no las olvidarás.
  • La competencia sana es buena. Compararnos con los amigos puede ser un motivo que nos impulse.
  • Asume como natural los bajones. Si preparas tu mente para entender que igual que las cosas suben, bajan, asumirás mejor esos momentos que te impulsan a abandonar.
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