Tres cosas que tienes que dejar de comer de aquí al verano para perder peso sin darte cuenta

Se acerca el verano y es hora de poner en marcha la operación bikini 2024. Para conseguir resultados bastante notables en poco tiempo, hay ciertos productos que debemos dejar de lado de aquí al verano. ¿Sabes cuáles son?

Celia Perez León
Celia Pérez León

Redactora especializada en estilo de vida y nutrición

Actualizado a

operacion bikini

Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, bebidas alcohólicas y salsas o aderezos industriales pueden ayudarte a bajar de peso sin esfuerzo.

Por norma general, nos enfrentamos a la operación bikini para bajar esos kilitos que hayamos podido subir durante el invierno, y no como una auténtica operación para reducir el peso por estar en una situación de sobrepeso u obesidad. Por eso, para controlar el poco peso que hayamos subido durante los meses fríos del año, basta con hacer unos pequeños ajustes.

Siempre cabe destacar que, en realidad, no necesitas ninguna operación bikini para disfrutar del verano. Todos los cuerpos, en sus diferentes tallas, tamaños y proporciones, son preciosos y válidos. No hay nada que esconder cuando comenzamos a lucir prendas que dejan ver más de lo habitual, y mucho menos cuando vas a disfrutar de la playa o de la piscina. Dicho esto, dejar de comer o consumir los productos de los que te vamos a hablar hoy no solo te permitirá controlar un poco el peso de cara a la operación bikini, sino que además mejorará considerablemente tu salud.

Perder peso sin darte cuenta antes del verano

Muchas veces son los pequeños hábitos, las costumbres alimentarias menos revisadas, las que hacen que engordemos sin darnos cuentas. Al tomar conciencia de ellas y moderar su consumo, conseguimos bajar esos kilos subidos casi sin darnos cuenta. Aunque, por supuesto, el objetivo a la hora de revisar nuestra alimentación no debe ser obtener un cuerpo normativo o perder kilos, sino tener un estilo de vida más saludable y respetuoso con nuestro organismo.

Algunos de esos alimentos o productos de los que estamos hablando comparten una característica en común.No aportan nutrientes esenciales, o al menos no en una cantidad considerablemente, y sí contienen una gran cantidad de calorías. Las que habitualmente llamamos calorías vacías. Y eliminándolas de tu vida, ocurre la magia. Además de estar más sana y quitar de tu vida alimentos que no te aportan nada, consigues bajar de peso casi sin hacer esfuerzo.

Pero ¿de qué tipo de productos estamos hablando? Aquí tienes tres cuyo consumo debes moderar para tener un cuerpo más sano y preparado para la operación bikini.

Alimentos ultraprocesados

Cuando hablamos de ultraprocesados nos referimos principalmente a bolsas de patatas fritas, galletas, bollería industrial, alimentos congelados y otro tipo de productos similares. Por norma general, no te aportan demasiados nutrientes (por no decir ninguno) y sí una gran cantidad de calorías vacías. Es decir, proporcionan energía, pero sin valor nutricional.

Este tipo de alimentos tienden a estar cargados de azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio en cantidades excesivas, lo que puede contribuir al aumento de peso sin que te des cuenta.

Al moderar su consumo y, si es posible, hacerlos desaparecer de tu dieta diaria, conseguirás reducir de forma natural la cantidad de calorías que ingieres en tu día a día. Y lo mejor de todo es que elegirás otros alimentos que te aporten energía con valor nutricional, lo que hará que te sientas más activa y sana.

Además, sustituir este tipo de alimentos en el día a día es muy sencillo. Si quieres comer algo dulce, hay miles de recetas saludables que puedes probar para disfrutar de galletas, pastelitos o postres hechos con frutas que te aportarán nutrientes esenciales y, además, son más sabrosos.

Para los snacks, en sustitución de las patatas fritas, hay otras muchas opciones, como las que se elaboran con frutas y verduras por medio de la deshidratación o el horneado.

Bebidas alcohólicas

El consumo de alcohol está muy arraigado en nuestra cultura. Tanto, que a veces no nos cuestionamos si realmente es necesario e incluso beneficioso su consumo. No hablamos de esa copita de vino que incluso algunos médicos recomiendan, sino de las cervezas en las terrazas o el consumo de bebidas destiladas las noches de fiesta.

Por norma general, el alcohol destilado (y también ciertos fermentados) son una fuente increíble de calorías vacías. Con un aporte nutricional prácticamente nulo, una copa de licor puede aportar más de 150 calorías (dependiendo del licor), lo mismo que una lata de cerveza.

Pero ahí no acaba todo. Está demostrado que el consumo de alcohol interfiere en la sensación de saciedad de forma negativa, generando una mayor sensación de apetito. Esto puede llevarnos a comer en exceso, más de lo que necesita nuestro cuerpo, de forma que subamos de peso sin darnos cuenta.

Además, cuando consumimos alcohol el cuerpo tiende a metabolizar primero esta sustancia, dado su alto nivel de toxicidad. De esta forma, se ralentiza el metabolismo de los nutrientes que hemos consumido a lo largo del día, haciendo que el proceso de quema de grasa también se vea afectado de forma negativa.

Y por si todo esto fuera poco, también aumenta el riesgo de deshidratación, que también es perjudicial para el metabolismo y la capacidad de nuestro cuerpo de quemar grasa.

Al reducir o eliminar el consumo de alcohol, no solo nos libramos de sus calorías vacías, sino que evitamos otras inconvenientes que plantean para la salud.

Salsas y aderezos

Al igual que sucedía en los casos anteriores, muchas salsas y aderezos llenan nuestra comida de calorías vacías. Hablamos de la mayonesa, la salsa césar, la salsa de queso, el kétchup, la salsa barbacoa, la teriyaki e incluso algunas versiones embotelladas de salsa Alfredo.

Todas ellas pueden sabotear rápidamente una dieta saludable, al agregar grasas y calorías vacías a nuestros platos. Además, todas ellas suelen ser ricas en azúcares añadidos y socio, dos componentes nada beneficiosos para el organismo.

Lo mejor de todo es que es muy sencillo sustituirlas por opciones más saludables. Las vinagretas caseras, las salsas hechas con yogur griego, el aguacate o el hummus pueden funcionar a la perfección como aderezos naturales. No solo darán sabor a tus comidas, sino que les aportarán muchos nutrientes, a cambio de unas pocas calorías.