De acuerdo con algunos estudios, el 18% de los alimentos que compramos acaba en la basura tal cual los adquirimos (sin ni siquiera haberlos utilizado). Eso equivale a más de un kilo por hogar tirado cada semana... Con el consiguiente efecto para nuestros bolsillos.

Frutas, verduras, hortalizas y pan son los alimentos más desechados. Y justo ahora, con las altas temperaturas, se vuelven especialmente propensos a la descomposición.

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  • Lograr utilizar el 100% de los alimentos que adquirimos no siempre resulta fácil, pero sí podemos reducir ese despilfarro. Con ese objetivo está pensada esta guía rápida para usar bien (y en su momento) cada tipo de alimento.
lechugas

1 / 12 La lechuga

Una lechuga puede durar de dos a siete días en la nevera. Conviene refrigerarla porque, tras recolectarla, está más expuesta a gérmenes (que penetran por el tallo cortado). Si está a 5º o menos, esos patógenos no proliferan tan fácilmente.

  • Cuando compres lechuga troceada en bolsa, consúmela en 10-12 días (parte de su ácido fólico y su vitamina C ya lo habrán perdido en el troceado y el lavado).
judias

2 / 12 La judía verde y el brócoli

Las judías tardan entre cinco y siete días en alterarse. Si aparecen manchas marrones en las vainas es que ya comienzan a envejecer.

Si compras brócoli, procura consumirlo o prepararlo antes de que hayan pasado cinco días.

  • Consejo: Si nos las vas a consumir en breve, congélalas, así puedes alargar su vida útil hasta 12 meses. La mayoría de ellas necesitan ser blanqueadas antes. Sumérgelas unos minutos en agua hirviendo y después pásalas por agua fría. Luego, seca con papel de cocina y guarda en una bolsa para congelados.
zanahorias

3 / 12 Zanahorias y espinacas

Aguantarán bien en el frigorífico unas dos semanas sin estropearse (es preferible que elimines las hojas de las zanahorias), aunque sí perderán nutrientes.

Un trabajo de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.) reveló que las espinacas en la nevera pierden un 53% de su ácido fólico (folatos) en siete días... Pero a temperatura ambiente la pérdida es mayor y más rápida.

  • Ten en cuenta que la vitamina C también “sufre”: tras tres días de almacenamiento, las espinacas pierden casi el 80% (si son pequeñas solo pierden entre el 25% y el 45%).
tomate

4 / 12 Patatas, cebollas y tomates

Estos vegetales pueden aguantar unos días fuera del refrigerador, pero en un lugar fresco, seco y oscuro.

Es importante que la zona donde los guardes (ya sea sobre la encimera o en un armario despensero) esté entre los 10º y los 21º. Si compruebas que la temperatura es superior o que los rayos del sol inciden directamente sobre ella, mejor guárdalos en el refrigerador.

Asimismo, conviene cambiar la bolsa (sobre todo si es de plástico) y ponerlos en una de tela o rejilla con agujeros para que transpiren.

  • Y el chivato que te avisa de que están deteriorándose es su textura: si tanto cebollas como patatas se reblandecen es que están a punto de estropearse. Gástalas enseguida.
piña

5 / 12 Frutas de verano y tropicales

También se conservan mejor fuera de la nevera las frutas de verano o las tropicales, como piña, melón, sandía, melocotón, nectarina, papaya o aguacate (siempre que no hayan sido cortadas o tengan golpes).

Utiliza los mismos criterios (lugar fresco, seco y oscuro) para decidir si tu despensa es un buen lugar para ellas, de lo contrario... ¡a la nevera! Allí se conservarán bien alrededor de cinco o seis días.

frutos rojos

6 / 12 Los frutos rojos

Las que deben conservarse en frío son las cerezas, las fresas o los frutos del bosque. Estas aumentan su poder antioxidante si están guardadas a 4º y no a 25º.

La durabilidad de las frutas en refrigeración varía mucho en función de cuál se trate: una manzana puede durar hasta un mes y otras más sensibles, como las fresas, solo un par de semanas.

A estas últimas no les quites el pedúnculo porque se estropearán antes.

platanos

7 / 12 Platanos y cítricos

Frutas resistentes como los cítricos y los plátanos, pueden mantenerse sin refrigerar.

No olvides que algunas frutas (como los plátanos, las manzanas, los melocotones o las fresas) y verduras (como el tomate) producen un gas, el etileno, que acelera el proceso de maduración de otros productos frescos que tengan al lado.

Por tanto, almacénalos por separado, a no ser que estén verdes (los kiwis o la sandía, por ejemplo) y te interese que maduren rápido.

huevo

8 / 12 El caso de los huevos

Aunque en las tiendas no están refrigerados, es preferible que sí los guardes en la nevera al llegar a casa (donde la temperatura será más alta) para evitar la proliferación de bacterias, dado que su cáscara es muy porosa y todo penetra con facilidad.

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  • Sin embargo, con frecuencia permanecen en la puerta de la nevera más de lo que deberían: lo idóneo es cuatro semanas si es fresco; y tan solo una si ya está cocido.
  • En el primer caso, una vez cascado (o si está roto) puedes guardarlo refrigerado de dos a cuatro días en un bol pequeño y tapado con film transparente. Eso sí, cuando lo cocines asegúrate de hacerlo bien y de que no queda crudo.

Si lo prefieres, puedes congelarlo separando la yema de la clara (nunca juntos). Y no lo laves hasta el momento de usar, porque el lavado puede dañar su cutícula protectora natural.

carne

9 / 12 La carne

La carne fresca apenas dura cuatro días en la nevera (si está picada su estado idóneo se reducirá a uno o dos); pero si la congelas lograrás alargar su durabilidad hasta ocho o doce meses.

  • Tras descongelarla, deberás usarla de inmediato porque quizá se hayan formado pequeñísimos cristales de hielo en su estructura muscular y, al haber más líquido, pueden proliferar mejor las bacterias.

Ten igualmente presente que una carne congelada suele ser menos sabrosa.

pescados

10 / 12 El pescado

El pescado permanece en buen estado entre tres y cuatro días en refrigeración. En el congelador el pescado blanco dura seis meses, mientras que el azul, solo dos.

  • Si vas a congelarlo, separa las piezas, retira llas espinas, sus vísceras y elimina los líquidos.
  • Si no lo congelas pero tampoco vas a consumirlos ese mismo día, sácalos de su recipiente original y pásalos a uno limpio y seco porque los jugos que se hayan acumulado en la bandeja acelerarán su deterioro (con la carne pasa lo mismo).
leche

11 / 12 Leche y yogur

Con los lácteos sucede que el tiempo de conservación varía mucho en cada caso, pero la mejor referencia es la fecha de caducidad.

La leche pasteurizada debe conservarse en el frigorífico, mientras que la que ha recibido tratamiento UHT puede guardarse en la despensa.La leche congelada llega a durar hasta seis semanas.

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  • El yogur siempre debe conservarse en el frigorífico y, si está abierto, debe ser consumido como máximo en tres días.
queso fresco

12 / 12 Los quesos

El queso fresco puede durar tres semanas, mientras que uno curado o seco se mantiene bien hasta 10 meses.

  • Cuando los lácteos pasan más tiempo del debido en tu nevera, sus microorganismos fermentan los azúcares; los hongos, mohos y levaduras se reproducen, y por eso cambia su aspecto.

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