infiltracion rodilla

Actualizado a

Desde hace un tiempo, la comunidad médica cuenta en su arsenal terapéutico con una herramienta más para tratar las patologías relacionadas con el sistema musculoesquelético. Se trata de las infiltraciones. Una técnica cuya utilidad se ha ido ampliando con el paso del tiempo.

"Hasta hace unos años, el único efecto que podían ofrecer las infiltraciones era aliviar el dolor dado que sólo se utilizaban fármacos antiinflamatorios y anestésicos", apunta el Doctor Gonzalo Mora, Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, experto en medicina regenerativa aplicada a lesiones deportivas y artrosis y Director de la clínica ITRAMED.

Sin embargo, "desde el empleo de las terapias regenerativas se ha conseguido curar las lesiones en algunos casos, principalmente en lesiones de tendones, músculos y ligamentos".

¿Cuándo se recurre a una infiltración?

El doctor agrupa el abanico de posibilidades en dos escenarios:

  1. Cuando hay una lesión aguda o cuadros de dolor más intenso en los que se necesita un alivio rápido del dolor, a pesar de que en esos casos no se persiga un objetivo curativo de las lesiones.
  2. En el caso de lesiones de mayor duración (semanas o meses) en las que se precise estimular los procesos naturales de curación de las lesiones, con el objetivo de restaurar de la forma más completa posible los tejidos o intentar conseguir un efecto más prolongado del alivio del dolor.

Relacionado con este artículo

Frente a estas situaciones en las que es adecuado llevar a cabo una infiltración, el doctor señala aquellas otras en las que no es aconsejable:

  • "Generalmente, y salvo excepciones, esta técnica solo estaría contraindicada cuando la zona a tratar presenta una infección activa o lesiones tumorales".

¿en qué consiste la intervención?

Aunque los detalles del procedimiento pueden variar en cada caso, sí se puede decir que "siempre se procede a la inyección de los fármacos o sustancias en el lugar de la lesión o muy cerca. Además, en ocasiones puede usarse un anestésico superficial para eliminar dolor del procedimiento", nos detalla el Dr. Gonzalo Mora.

Dependiendo de la lesión a tratar y del objetivo que se persiga, el tratamiento será más o menos complicado. Así, puede ser un procedimiento sencillo y rápido que requiera tan solo unos minutos y en el que solo se utilice un anestésico y un corticoide.

  • En estos casos, la persona se va a casa a los pocos minutos y no precisa ningún tipo de reposo.

Depende del procedimiento se puede llevar una vida normal tras unas horas o unos días de reposo relativo.

La situación puede ser más complicada y la técnica puede ir aumentando en complejidad en función de la zona a tratar, del empleo de herramientas para guiar el procedimiento (ecografía o rayos x que mejoran la precisión), de la gravedad de la lesión, de la experiencia del profesional, y del tiempo necesario para obtener la sustancia a infiltrar en el caso de que se utilicen células o sustancias procedentes del propio paciente.

Además, a medida que avanza la complejidad puede ser necesario emplear algún tipo de sedación anestésica. Esto significa que el paciente precisará mantener reposo durante unas horas o unos días.

  • El progresivo avance en el empleo de técnicas de infiltración cada vez más complejas y precisas ha hecho que se desarrolle el concepto de “ortopedia Intervencionista” que se basa en el tratamiento de diversas lesiones del sistema musculoesquelético mediante técnicas de infiltración de complejidad creciente, lo cual requiere un entrenamiento específico por parte de los profesionales y un conocimiento adecuado de las distintas opciones de tratamiento.

¿Qué sustancias se infiltran y para qué?

En función del objetivo del tratamiento, se empleará un fármaco u otro:

  • Para lesiones leves, de corta duración o con un gran componente inflamatorio que causa mucho dolor, como por ejemplo, una tendinitis agudas, se suministran antiinflamatorios, corticoides y anestésicos.

Relacionado con este artículo

  • Para el tratamiento de lesiones crónicasde ligamentos que provocan inestabilidad en las diversas articulaciones, como por ejemplo, en rodilla, tobillo, codo, hombro, la infiltración se hará con sustancias irritantes y proliferantes (dextrosa (15% - 25%)).
  • Para lesiones donde hace falta una estimulación mayor de los tejidos aportando factores de crecimiento o células que regeneren los tejidos lesionados, lesiones de tendones, músculos y articulaciones en las que otros tratamientos no han conseguido una adecuada mejoría, y también en los casos de artrosis de diversas articulaciones en las que se persigue un alivio del dolor de mayor duración, se emplearán sustancias biológicas obtenidas del propio paciente (plasma rico en plaquetas, concentrados celulares con células madre procedentes de grasa o de médula ósea).

Si es un dolor crónico o puntual y la localización de la lesión, marcan lo que se infiltrará

  • Para tratamiento del dolor crónico de diversas localizaciones cuando existe un componente irritativo de los nervios superficiales o como ayuda en el resto de tratamientos para disminuir el dolor mientras se va consiguiendo la mejoría de la lesión, se utilizarán soluciones para terapia neural (anestésicos locales o dextrosa (5%)).

¿Necesitaré varias infiltraciones o basta con una?

Todo depende de la lesión que tengas.

  • Por ejemplo, si se trata de una pequeña inflamación de un tendón, de corta duración pero muy molesta, podrías necesitar una única infiltración de corticoides.

Relacionado con este artículo

  • Pero si tu diagnóstico es una artrosis de rodilla o en una lesión tendinosa más avanzada "es poco realista pensar que una única infiltración de plasma rico en plaquetas o de un concentrado celular con células madre pueda resolver todo el problema", asegura el doctor.

¿Cuánto dura el efecto?

Lo cierto es que no siempre se prolonga el mismo tiempo.

  • En el caso de que sea solo analgésico, puede ser de días, semanas o unos mesesen el caso de los corticoides.
  • Puede ser hasta varios meses o más de un año, si te han infiltrado, por ejemplo, plasma rico en plaquetas.

Las terapias regenerativas y biológicas se pueden repetir en múltiples ocasiones.

Ahora bien, pasados estos plazos, si reaparece el dolor o la inflamación, ¿nos podemos volver a infiltrar? El doctor aconseja que "cuando se emplean antiinflamatorios y corticoides lo más adecuado es intentar evitarlos o al menos minimizar el número de infiltraciones, ya que siempre se acompañan de efectos secundarios (aceleran la destrucción del cartílago, aumentan la degeneración de tendones y ligamentos y disminuyen la masa ósea)".

En el caso de las terapias regenerativas y biológicas procedentes del paciente, "dado que lo que realizamos es una estimulación del proceso de curación, se pueden repetir en múltiples ocasiones, pero siempre que se esté obteniendo un resultado satisfactorio con el tratamiento", apunta el doctor Mora.

¿tienen efectos adverso?

Algunas de las consecuencias que podrían aparecer en ciertos casos tras una intervención de este tipo sería un aumento de la tensión arterial y del nivel de azúcar en sangre. Así como irritabilidad, enrojecimiento de la cara, y otros efectos propios de los fármacos.

Otros efectos, potencialmente más graves, podrían derivarse de una incorrecta aplicación de la infiltración o de unas medidas inadecuadas de preparación, realización de la técnica o falta de experiencia.

¿qué tipos de infiltraciones existen?

El doctor Gonzalo Mora, Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, clasifica las infiltraciones en estos 4 grupos:

  • Antiinflamatorias y analgésicas de acción rápida, en las que se utilizan fármacos antiinflamatorios no esteroideos, anestésicos y también corticoides. Tienen una duración menor del efecto y siempre asocian algún inconveniente, ya que interrumpen el proceso natural de curación de los tejidos a cambio de disminuir el dolor.
  • Moduladoras del ambiente inflamatorio de las articulaciones, como el ácido hialurónico, que pueden aportar mejoría en el dolor en casos de artrosis incipiente.
  • Terapias regenerativas, cuyo objetivo es modificar positivamente las lesiones, estimulando los procesos naturales de curación de los tejidos, potenciando la formación de tejido nuevo y permitiendo, en algunos casos, la curación de las lesiones:
    • Proloterapia. Este tipo de técnica emplea sustancias irritantes, habitualmente dextrosa, que ponen en marcha los procesos de curación y regeneración de los tejidos.
    • Plasma rico en plaquetas. Utiliza factores de crecimiento procedentes de las plaquetas y el plasma del propio paciente y estimula los procesos de curación y regeneración de diversos tejidos.
    • Concentrados celulares en los que existen células madre que aportan un mayor estímulo para la regeneración y curación de los tejidos.
  • Terapias analgésicas moduladoras del dolor (terapias neurales), que utilizan generalmente anestésicos y otros fármacos y cuyo objetivo es disminuir la irritabilidad de los nervios que transmiten la sensibilidad dolorosa, generalmente en los casos de dolor crónico de diversas causas

Tags relacionados

Por Eva Carnero