leno ladeado. Leño ladeado

1 / 6 Leño ladeado

  • No es la postura ideal ni la más recomendable para dormir.
  • En esta posición la columna vertebral está forzada y no hay un buen equilibrio de fuerzas entre la parte anterior del cuerpo y la posterior.
  • Esto hace que los músculos de nuestro tronco, tanto de la espalda como los abdominales, tengan un cierto grado de tensión que no facilita un descanso reparador y puede provocar a medio plazo contracturas y acortamientos musculares a esos niveles.
  • Las articulaciones de los hombros, caderas y rodillas tampoco están relajadas en esta postura, ni las que quedan abajo ni las de arriba.
melancolica. Melancólica

2 / 6 Melancólica

  • Tampoco es ideal para lograr un buen descanso nocturno.
  • Tiene los inconvenientes de la postura del leño ladeado pero añadiendo la posición incorrecta y forzada de la columna cervical y dorsal y de los hombros.
  • Los músculos cervicales y dorsales están en tensión y tarde o temprano reaccionarán acortándose y contracturándose, provocando dolor.
  • Los hombros tampoco están relajados ni a nivel muscular ni articular pudiendo desencadenar problemas en las partes blandas de dichas articulaciones, sobre todo del hombro, que queda arriba con un mal apoyo.
soldado. Soldado

3 / 6 Soldado

  • Descarta esta postura para dormir si quieres cuidar tu espalda.
  • Aquí la que sufre es la columna vertebral, sobre todo a nivel dorsal y lumbar.
  • Las vértebras que la forman no están en buena posición y, para protegerlas, nuestros músculos deben contraerse y tensarse, provocando acortamientos y contracturas musculares a nivel dorsal y lumbar bajo que se traducen en dolor y limitación a la movilidad.
  • Si sueles dormir así, un pequeño cambio positivo consistiría en colocar una almohada debajo de las rodillas para disminuir la tensión en la zona lumbar baja.
caida libre. En caída libre

4 / 6 En caída libre

  • Esta posición no ayuda en absoluto a mantener tu cuerpo en forma.
  • Puede tener efectos negativos, tanto en dorsales como en lumbares. En la columna los músculos que cubren esa zona están acortados provocando a medio plazo contracturas en esa zona y dolor.
  • Los hombros están en una mala posición, haciendo que el tendón supraespinoso pueda quedar algo “pinzado", acarreando problemas.
  • Puede mejorar si doblas la rodilla y el brazo de un solo lado del cuerpo y estiras los del otro lado.
estrella mar. Estrella de mar

5 / 6 Estrella de mar

  • Con esta postura casi todos los segmentos del cuerpo quedan en posiciones incorrectas.
  • Afecta a la espalda desde la zona cervical pasando por la dorsal e incluyendo la lumbar: todos los músculos que la tapizan están en tensión, lo que provocará acortamientos y contracturas tarde o temprano, con dolores.
  • En las cervicales se pueden sumar dos movimientos que resultan bastante negativos como son la extensión y la rotación y que deberían evitarse para prevenir problemas.
posicion fetal. Posición fetal: La postura recomendada

6 / 6 Posición fetal: La postura recomendada

  • Es la postura ideal para tener un descanso reparador y que tu espalda no sufra.
  • Acostada sobre un lado de tu cuerpo y con las rodillas y los brazos flexionados.
  • La columna y los músculos que la tapizan tanto a nivel cervical como dorsal y lumbar quedan relajados. Además, esta postura te permite respirar bien y con normalidad.
  • Las otras articulaciones implicadas como son los hombros, las caderas y las rodillas también están en posiciones correctas y no forzadas.
  • Un pequeño complemento, si ves que estás más cómoda, es colocarse una almohada entre las rodillas.

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FACTORES QUE INFLUYEN EN UN BUEN DESCANSO

Dormir bien por las noches es imprescindible para que tu espalda y todo tu cuerpo se recuperen del esfuerzo que llevan a cabo durante el día. Lograr ese óptimo descanso pasa por encontrar la buena postura y, también, sentirte a gusto en tu cama.

Lo ideal sería que te acostumbraras a dormir en la mejor posición para cuidar tu columna, es decir, la fetal. Pero también debes saber que la cama en la que duermes debe reunir una serie de condiciones para que tu descanso sea óptimo.

La cama ideal para tener un sueño reparador

Además de elegir un buen colchón, hay otros factores a tener en cuenta:

  • La almohada: Muchos dolores cervicales son fruto de una mala elección de almohada. Se debe optar por un modelo que no obligue al cuello a adoptar una postura forzada. La viscoelástica es adecuada para personas con dolores de espalda pues varía su forma según la presión y la temperatura del usuario.
  • El colchón: para saber si respeta la curvatura natural de la columna, túmbate sobre sobre la cama y pasa una mano entre las lumbares y el colchón. Si pasa sin problemas, es muy rígido, si no lo hace, demasiado blando. El viscoelástico alivia el dolor de espalda porque se adapta a la forma del cuerpo, reduce la presión y da confort. La longitud debe ser entre 10 y 20 centímetros mayor que la de la persona que lo vaya a utilizar. Y recuerda que es recomendable renovarlo cada 10 años.
  • El somier: cuanto más gruesas y anchas sean las lamas, mayor será la firmeza. El haya es la madera más recomendable por su flexibilidad y resistencia, pero también se recurre al roble, el chopo o el pino. Debes saber que el somier de muelles ya ha desaparecido prácticamente del mercado ya que deformaba los colchones y no era el más indicado para la espalda, así que si todavía tienes uno de este material, convendría que lo cambiaras.