¿Frío o caliente? La temperatura a la que hay que comer los alimentos para que engorden menos

Hay quienes prefieren los platos fríos y hay quienes adoran las recetas calientes. La pregunta es, ¿a qué temperatura engordan menos los alimentos?

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frio o caliente

En el mundo de la nutrición y la dieta, siempre se han planteado numerosas interrogantes sobre la forma en la que los alimentos interactúan con nuestro cuerpo. Son muchos los factores que afectan, no solo su composición. Los procesos que experimentan los alimentos cuando los cocinamos pueden modificar la forma en la que los asimila nuestro cuerpo. De todas estas incógnitas surge una aún más interesante: ¿es mejor comer la comida fría o caliente? ¿Favorece alguna de estas temperaturas que engordemos? ¿Ayuda alguna de ellas a adelgazar?

Hoy analizamos las ventajas que presentan los alimentos a diferentes temperaturas, para analizar las diferentes perspectivas que nos ofrece la nutrición sobre este interesante debate.

Ventajas de comer alimentos fríos

Ensalada Waldorf

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Aunque, a simple vista, no haya nada que indique que comer a una temperatura u otra pueda marcar una gran diferencia, lo cierto es que la forma en la que ingerimos los alimentos que elegimos sí tienes relevancia a la hora de entender cómo los procesamos y asimilamos. Teniendo esto en mente, las principales ventajas de ingerir alimentos fríos son las siguientes:

  • Mantenimiento de los nutrientes. Durante el proceso de la cocción, algunos alimentos pueden perder parte de los nutrientes que, en cambio, sí nos ofrecen cuanto están crudos. Por eso las frutas, las ensaladas y algunas verduras se recomiendan siempre en frío, dado que la cocción puede degradar ciertas vitaminas y minerales sensibles al calor.
  • Menos calorías. Por lo general, los alimentos que consumimos fríos y crudos, sin procesar, suelen tener menos calorías. Hablamos de verduras, frutas y algunos pescados, como el salmón, frente a alimentos como el arroz, la pasta y algunas carnes.
  • Variedad de sabores y texturas. Al experimentar con platos de comida fría puedes añadir a tu dieta sabores nuevos, texturas muy interesantes y un toque crunchy, que puede hacer de la hora de almorzar un momento de experimentación y descubrimientos. Y está demostrado que una dieta variada y estimulante favorece el control del peso, frente al tedio de dietas más tradicionales.

Ventajas de comer platos calientes

caldo depurativo adelgazar

CANVA

Las ventajas de comer platos fríos han quedado claras, pero ¿cuáles son las ventajas de comer caliente? Sin duda, nos ofrecen muchas más opciones, dado que son muchos los alimentos que no pueden ingerirse con seguridad sin ser procesados. Pero esto no es lo único que nos aportan los platos calientes.

  • Mayor saciedad. Algunos estudios recientes apuntan que la comida caliente aumenta la sensación saciedad. Es probable que se deba a que este tipo de platos suele contener alimentos que no solemos comer en frío y que son ricos en fibra, como las legumbres o los granos. También puede deberse a que nos obliga a comer más despacio, lo que mejora la sensación de saciedad considerablemente.
  • Facilita la digestión. Aunque pueden perder parte de su aporte nutricional, algunos alimentos se vuelven más fáciles de digerir cuanto están caliente. Esto se debe a que el calor ablanda y descompone estos alimentos, haciendo que su paso por el sistema digestivo sea más amable.
  • Mejora el sabor y el aroma. Es indiscutible que un plato de comida caliente, por lo general, aporta más sabor y aroma que uno de comida fría. Y esta es otra ventaja considerable a tener en cuenta, aunque no incida de forma directa en lo saludable que son los alimentos.

Para no engordar, ¿es mejor la comida fría o la caliente?

Llega el momento de la conclusión. ¿Es mejor comer comida fría o caliente? Lo cierto es que no hay nada que indique que la temperatura afecte a si engordamos más o menos, aunque recientes estudios apuntan que, por lo general, la comida caliente nos genera mayor sensación de saciedad. Esto puede contribuir a reducir la ingesta calórica diaria, lo que, a la larga, puede favorecer la pérdida de peso.

Pero también es cierto que, salvo que hablemos de tentempiés poco saludables, las comidas frías suelen tener un menor índice calórico que las calientes. Además de conservar mejor nutrientes esenciales, como las vitaminas o ciertos minerales.

Entonces, ¿cuál es la mejor alternativa? Sin duda, la clave está en aprender a combinar este tipo de preparaciones, eligiendo siempre una composición rica en nutrientes y con un aporte calórico correcto para lo que necesita nuestro cuerpo. En la variedad está el gusto, como se suele decir.

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