El divertido ejercicio que libera endorfinas, sube la autoestima y quema un montón de calorías

No hay mejor ejercicio que aquel que, además de poner en forma nuestro cuerpo, nos alegra el corazón. Este es divertido, sencillo y bueno tanto para tu cuerpo como para tu mente.

Celia Perez León
Celia Pérez León

Redactora especializada en estilo de vida y nutrición

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bailar

Este ejercicio pone a trabajar a tus músculos y a tu cerebro.

ISTOCK

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan muchas personas a la hora de hacer ejercicio es a la falta de adhesión. Ser constantes, dedicar cada día las mismas horas a hacer deporte y no perder el interés es todo un reto que no muchos son capaces de superar.

Y quizá la razón de este abandono habitual del deporte se deba a que no se escogen siempre las actividades más divertidas, pese a que podrían ser las más enriquecedoras para nuestra salud. El ejercicio que te recomendamos hoy no solo te ayudará a quemar muchas calorías, sino que también tiene un impacto positivo sobre la autoestima, el estado de ánimo y, además, es muy divertido. ¿Quieres saber cuál es?

Un ejercicio divertido y saludable

Hacer ejercicio, mover el cuerpo y activar el corazón todos los días es fundamental para mantener una buena salud. Practicar deporte diario no solo puede ayudarte a bajar de peso, también es esencial para que todo tu cuerpo funcione correctamente. Pero conseguir adherirse bien a una rutina deportiva y no desistir en el proceso es todo un reto.

Por suerte, hay algunas actividades que nos resultarán más divertidas que otras, y con las que nos costará un poco menos ser constantes. Es el caso, por ejemplo, del ejercicio del que te vamos a hablar hoy.

Este no solo es bueno para el cuerpo (desarrolla la musculatura, aporta flexibilidad y es un gran ejercicio cardiovascular), sino que también aporta beneficios para la mente. En particular, ayuda a liberar endorfinas, generando un impacto positivo sobre el estado emocional, y mejora la autoestima. ¡Y para realizarlo necesitarás música! ¿Sabes ya de qué ejercicio estamos hablando? ¡De bailar!

Beneficios del baile como ejercicio físico

Todo lo que consista en mover el cuerpo, es esencialmente positivo para la salud. El simple hecho de levantarnos y empezar a movernos hace que se activen cientos de procesos positivos para nuestro organismo. Y bailar es un ejercicio muy completo. Activa el corazón, grandes grupos musculares y hasta obliga a trabajar al cerebro.

Y esto, por supuesto, se ve traducido en un montón de beneficios, tanto para nuestro cuerpo como para nuestra mente. Los más importantes son los siguientes:

Acondicionamiento físico

Bailar es un ejercicio bastante exigente a nivel cardiovascular, lo que favorece considerablemente la quema de calorías. Esto, claro, dependerá en gran medida del baile que practiques. Aunque todos, de una forma u otra, harán que tu cuerpo gaste energía.

Por ejemplo, una hora de un baile vigoroso, como la salsa o el hiphop, puede quemar entre 400 y 600 calorías en una persona promedio. Esto convierte al baile en una opción perfecta para aquellos que quieren perder peso o, sencillamente, desean mantenerse en forma.

Fortalecimiento muscular

Al bailar, ponemos a funcionar una amplia gama de músculos de diferentes grupos musculares, entre los que destacan las piernas, los glúteos, el abdomen, la espalda y los brazos.

Además, los movimientos repetitivos y dinámicos que configuran las coreografías ayudan a fortalecer y tonificar los músculos implicados, lo que nos ofrece, al mismo tiempo, otra serie de beneficios.

Para empezar, ayuda a controlar el peso, porque la masa muscular quema más calorías que otros tejidos, incluso en reposo. Pero, además, fortalecer los músculos mejora el equilibrio, la movilidad, la postura y nos facilita muchas de las tareas cotidianas que hacemos día a día.

Mejora de la coordinación y el equilibrio

Es innegable que para bailar vas a tener que poner en práctica la coordinación. Mientras tus piernas hacen una cosa, tus caderas, tus brazos e incluso tus manos deben hacer otra. De esta forma, obligas a tu cerebro y a tus músculos a trabajar en coordinación. El equilibrio también entra en juego en muchas ocasiones, en especial para los movimientos más atrevidos.

Es por eso por lo que bailar de forma regular puede tener un impacto positivo sobre estas habilidades. Y aunque esto nos beneficia a todos en particular, es especialmente positivo a partir de cierta edad, para no perder movilidad y reducir considerablemente el riesgo de caídas o lesiones.

Alivio del estrés e impacto sobre el estado de ánimo

Se ha demostrado que bailar tiene un impacto muy positivo sobre el estrés y el estado de ánimo. La combinación de la música, el movimiento y la expresión por medio del cuerpo permite liberar las tensiones acumuladas y genera una gran sensación de bienestar.

Además, al bailar nuestro cuerpo genera endorfinas, unos neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales y tienen un impacto muy positivo sobre el estado emocional. Así, con el baile no solo cuidamos nuestro cuerpo, sino también nuestra mente.  

Estimulación mental

A diferencia de otros deportes más repetitivos, el baile implica mucho al cerebro en el proceso de aprendizaje. Tienes que memorizar pasos, aprenderlos y perfeccionarlos, lo que inevitablemente estimula la mente. Esto, a la larga, ayuda a mejorar la memoria, la agilidad mental y favorece la concentración.

La coordinación que se necesita para seguir el ritmo y los movimientos del baile también ayudan a mantener el cerebro activo y muy saludable, dado que se trata de un gran ejercicio mental. Que el cuerpo no es el único que necesita ejercitarse.

Aumento de la autoestima

Quizá uno de los beneficios más interesantes del baile como ejercicio físico es que ha demostrado tener un impacto muy positivo sobre la autoestima. Dominar nuevos movimientos y sentirte cómoda en la pista de baile puede aumentar considerablemente tu confianza en ti misma, haciéndote sentir a gusto en tu propia piel.

Además, lograr las metas que te propongas en esta tarea, como aprender una nueva coreografía o conseguir hacer bien un paso complicado, te proporcionará una reconfortante sensación de logro y satisfacción personal, aparejada de otra hormona de la felicidad: la dopamina.

Socialización

Aunque no siempre se cumplirá esta condición (podemos bailar solos en casa), lo habitual es que para aprender a bailar necesitemos compañeros de baile, en especial si vas a lanzarte con algún baile de salón. Esto fomenta la interacción social mucho más de lo que lo consiguen otros tipos de ejercicios, lo que puede favorecer la creación de nuevos vínculos y amistades.

Bailar en pareja, además, puede fortalecer la comunicación y la conexión emocional entre los bailarines, por lo que es un gran ejercicio que puedes practicar con tu media naranja para cuidar de vuestra relación.