La fórmula infalible para cuidar la voz y evitar la afonía

Los resfriados dejan muchas veces la voz ronca por unos días. No te preocupes. Sigue estos consejos infalibles para aliviar la afonía y recuperar la voz.

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Las cuerdas vocales pueden sufrir irritación o inflamarse y dejarnos sin voz.

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Eva Carnero
Eva Carnero

Periodista

La cuerdas vocales son delicadas, puesto que son de nuestros músculos internos más expuestos. Es fácil que se irriten, por corrientes muy frías, por una infección vírica o simplemente porque las hemos forzado al hablar.

La forma en que nuestras cuerdas vocales nos indican que no están en forma es muy evidente: perdemos voz, cogiendo un característico tono ronco o afónico. Por fortuna, la mayoría de estos trastornos son pasajeros y fáciles de solucionar.

Por que perdemos la voz

Para producir la voz, lo que hacemos es hacer vibrar esas dos bandas musculares cuando el aire sale de nuestros pulmones. Al vibrar emiten unos sonidos característicos, diferentes en cada uno de nosotros, según el tipo de cuerdas vocales, más gruesas o menos.

Al inflamarse, dañarse o irritarse pierden parte de esa capacidad de vibrar. Por eso el sonido que producen es de menor potencia o en un tono más bajo.

No podemos evitar resfriarnos, pero sí te podemos dar algunos buenos consejos para proteger la vozy que sea más difícil que las cuerdas vocales se vean afectadas por agentes externos o por el esfuerzo.

Manten las cuerdas bien hidratadas

1. El agua cuida tu voz. Las cuerdas vocales deben permanecer siempre bien hidratadas. Para ello, es fundamental que bebas al menos 2 litros de agua al día.

Recuerda que no todas las bebidas hidratan. Las que contienen cafeína producen el efecto contrario resecando las cuerdas vocales.

2. Vigila la humedad ambiental. Para mantener tus cuerdas vocales no se resequen es fundamental que el ambiente en el que estés tenga la humedad adecuada y esté bien ventilado.

Esto es especialmente importante en invierno o en climas secos. Se recomienda que la humedad sea de alrededor del 30%. Si el ambiente es demasiado seco, puedes usar un humidificador.

3. Cuidado con el aire acondicionado. El chorro del aire acondicionado es uno de los elementos más dañinos para la garganta.

El más perjudicial es el del coche, ya que es el que solemos tener más cerca. Le sigue el de la oficina porque es el lugar donde más horas pasamos al día.

Acostarse con el aire acondicionado encendido es un grave error que pone en riesgo nuestra voz, ya que mientras dormimos pasamos mucho tiempo sin hidratar las cuerdas vocales.

4. Las bebidas, ni frías ni calientes. Los cambios bruscos de temperatura también afectan a tu salud vocal. Evita tomar bebidas muy frías en verano y muy calientes en invierno, ya que las temperaturas extremas irritan las cuerdas vocales.

No fuerces las cuerdas vocales

Sigue estos otros cuatro consejos básicos para no forzar la voz. Como cualquier otro músculo si le das mucha caña, lo acabarás pagando.

1. El ruido te hace subir el tono de voz. Procura no permanecer mucho tiempo en ambientes bulliciosos, como bares, restaurantes o conciertos. Te te hacen subir el tono de voz para hacerte oír.

Tener el volumen del televisor más alto de lo normal te obliga a forzar la voz casi sin darte cuenta, lo cual, a largo plazo puede dañar las cuerdas vocales.

2. Carraspear perjudica tu voz. Además de hidratadas, las cuerdas vocales deben estar limpias. La mayoría de las personas carraspean con la intención de aclarar la voz.

Sin embargo, carraspear es un esfuerzo demasiado fuerte para las cuerdas vocales que deberíamos limitar o incluso, eliminar. La forma correcta de aclarar la voz es soltando aire por la boca al mismo tiempo que pronunciamos una H.

3. No estés todo el rato hablando. Además del mal uso de la voz, la segunda causa más común de la ronquera es el hablar de forma excesiva.

Es conveniente guardar silencio durante unos 15 o 20 minutos, 2 o 3 veces al día, y, en general, no es aconsejable hablar más de 4 horas de forma ininterrumpida ni cantar más de dos horas.

4. No fumes. El tabaco es un factor extremadamente irritante para la laringe. Cuando el humo pasa entre las cuerdas vocales favorece la aparición tanto de lesiones benignas (edemas, pólipos...) como de otras más serias como el cáncer de laringe.

    Cómo respirar bien para cuidar la voz

    Mientras hablamos, muchas veces sentimos como si nos faltara el aire. Nos ahogamos. Esto ocurre cuando utilizas el aire pulmonar. Es entonces, cuando se te marcan las venas del cuello y hablas de forma atropellada.

    La respiración correcta mientras hablamos es la respiración diafragmática, la que se realiza con el músculo del diafragma (ubicado justo debajo de los pulmones).

    Así se hace la respiración diafragmática:

    • Puedes hacerla sentado o acostado boca arriba.
    • Coge aire poco a poco por la nariz, sin hacer ruido.
    • Retén el aire 4 o 5 segundos.
    • Suelta el aire por la boca poniendo los labios como si pronunciaras una U.
    • Repite el ejercicio 3 o 4 veces, un par de veces al día.

    Al hacer este tipo de respiración, no eleves el pecho, ni los hombros, ni pongas tensión en la mandíbula o cuello.