plan choque

Existen infinidad de dietas para depurar y adelgazar, pero no todas son sanas ni recomendables. Ten en cuenta que la mejor forma para lograr estos dos objetivos es el equilibrio, sin recurrir a planes raros.

Prioriza alimentos depurativos y evita azúcares y grasas malas

Las dietas que te proponen comer una sola fruta u hortaliza, o beber solo zumos e infusiones, son muy radicales y pueden poner en peligro tu salud.

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Entre otros riesgos, estos planes sin control médico agotan la energía de tu cuerpo y enlentecen el metabolismo, con lo que no son la solución más adecuada para desintoxicarte ni perder peso.

12 claves para desintoxicaRTE con LA dieta

Para hacerlo “bien” te proponemos un plan de choque especialmente depurativo pero equilibrado para reforzar el efecto “limpieza”.

Evita volver a sobrecargar el organismo. Ten en cuenta las claves que te hemos recomendado y no las abandones.

  1. Sin agua no eliminas bien: Si no bebes un mínimo de 8 vasos de agua repartidos a lo largo de todo el día, la capacidad depuradora de los riñones podría deteriorarse dando lugar a retención de líquidos y acumulación de toxinas. También puedes tomar caldos de verduras, zumos caseros e infusiones.
  2. Abusa de las verduras y la fruta: Son ricas en agua, fibra, potasio y tienen poco sodio por lo que son diuréticas y estimulan el tránsito intestinal. Además, hay algunas que, por las sustancias que contienen, favorecen todavía más el trabajo del hígado y del riñón. Que no falten en tu despensa: verduras de hoja verde, alcachofa, cebolla, puerro, apio, espárragos trigueros, piña, pomelo, papaya, uva, naranja, manzana... También puedes prepararte caldos de verduras, ideales para hidratarte y limpiar el organismo.

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  3. Olvídate de las grasas malas: Restringe las saturadas y las trans. Se encuentran en carnes grasas, embutidos, lácteos enteros, mantequilla, los aceites vegetales de coco y de palma, la bollería y la pastelería industrial. Evita también los alimentos procesados. Pero toma las del pescado (ácidos grasos esenciales omega 3) y elige el aceite de oliva virgen.
  4. Incluye la fibra necesaria: El estreñimiento impide que te depures bien. Para evitarlo debes tomar 25-30 gramos de fibra al día. Lo consigues con 5 raciones de frutas y verduras y tomando cereales integrales. Consumir legumbres 3 veces a la semana también ayuda.
  5. Elige proteínas ligeras y digestivas: En lugar de carnes rojas opta por las blancas poco grasas (conejo, pollo y pavo). También puedes comer huevos (3 veces a la semana), legumbres y pescado. En cuanto a los lácteos, solo yogur desnatado. Ten en cuenta que la ración de proteínas que necesitas es muy pequeña, por lo que basta con tomar una ración moderada de alguno en las tres comidas principales.

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  6. Apúntate a los cereales integrales: Además de fibra te aportarán la energía que necesitas en forma hidratos de carbono de absorción lenta. Esto, junto a que también son fuente de vitaminas del complejo B, hace que sean muy adecuados para combatir los bajones y la ansiedad por picar entre horas. Ahora bien, aunque en una dieta equilibrada se recomienda tomar cinco raciones de cereales al día, durante estos días depurativos te conviene restringirlos un poco (solo 3 raciones) y tomar porciones moderadas.
  7. Más batidos y más zumos: Resultan ideales como tentempié pues te sacian por su contenido en agua y, al estar preparados con fruta y verdura, te ayudan a depurarte. No olvides que deben tomarse recién hechos para que no pierdan propiedades.
  8. Menos sal para no cargar tus riñones: Tanto en las comidas como los alimentos ricos en ella. Ten en cuenta que, si la tomas en exceso, los riñones no la pueden eliminar correctamente y esto te conduciría a retener líquidos. Acostúmbrate a aromatizar tus platos con hierbas aromáticas, especias, ajo, zumo de limón, etc.

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  9. Suprime el azúcar de tu dieta: Tanto el azúcar de mesa como los productos que lo llevan añadido, no solo añaden a tu dieta unabuena dosis de calorías vacías que te hacen ganar peso, también aportan toxinas y dificultan el trabajo de hígado y riñones.
  10. Cocciones sencillas y más sanas: No freír los alimentos es esencial, cuestan de digerir y aportan toxinas. En su lugar debes elegir formas de cocción sencillas como el vapor, hervidos, plancha, olla a presión... así los alimentos son más saludables, conservan mejor sus nutrientes y no les añades calorías.
  11. Toma infusiones de plantas medicinales: El diente de león, la mazanilla o la cola de caballo ayudan a los riñones y al hígado en su función depurativa y excretora. Puedes tomarlas en el desayuno, como tentempié o para acabar las comidas o cenas. Si les añades unas gotas de zumo de limón facilitarás la eliminación de líquidos.
  12. Haz 5 comidas al día: Es importante repartir bien las comidas a lo largo del día, sin saltarte ninguna (es un error no desayunar) y sin olvidar el tentempié de media mañana y la merienda.

Un caldo casi "mágico"

Durante los primeros días de la dieta puedes tomar un caldo depurativo a media mañana.

Se hace con ingredientes especialmente diuréticos y por eso te limpia casi de forma mágica. Tenlo preparado en la nevera y recurre a él cuando lo necesites.

  • Para prepararlo, hierve en 1 litro de agua 4 cebollas, unas hojas de apio, un puerro y una zanahoria durante 30 minutos. Cuela, guárdalo en la nevera y añade el zumo de 1/2 limón al tomarlo.