Las 4 frutas de primavera que Harvard aconseja para reducir la inflamación a los 50

La inflamación crónica de nuestras células se ha convertido en un serio problema de salud en la población. Desde Harvard nos recuerdan que existen modos fáciles a través de la dieta para reducirla. Que no te falten esta primavera las frutas con mejores beneficios antiinflamatorios.

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Actualizado a

bodegon frutas

Las frutas contienen compuestos bioactivos con acción antioxidante.

La inflamación es una reacción que forma parte de nuestro sistema inmune para defendernos de infecciones o lesiones. Por explicarlo de un modo gráfico, cuando el cuerpo percibe una posible ataque las células se hinchan para que el microorganismo invasor, como virus y bacterias, no pueda avanzar con facilidad.

El problema surge cuando este tipo de inflamación se convierte en crónica. Entonces esta defensa se vuelve en nuestra contra y aumenta el riesgo de causar problemas de salud graves. En algunos casos se ha de recurrir a medicarnos para reducir la inflamación.

La buena noticia es que no hace falta llegar a este punto. Los alimentos son una fuente natural para combatir la inflamación, especialmente algunas frutas. Una opción efectiva y sencilla que los médicos de la Universidad de Harvard aconsejan.

    Las frutas antiinflamatorias de temporada

    En la alimentación encontramos gran parte de los elementos que necesita nuestro cuerpo para realizar sus funciones. También para equilibrarnos. Nos ayudan a bajar la tensión si está alta o reducir la inflamación.

    Las frutas son excelentes por ser ricas en nutrientes protectores contra las enfermedades. Y también hay algunas han recibido especial atención por sus propiedades antiinflamatorias”, confirman en Harvard. Estas son las que recomiendan en primavera

    iStock fresas copia

    Las fresas atesoran antioxidantes con propiedades cardioprotectoras.

    Fresas y otras frutas del bosque. Las fresas, frambuesas, moras y arándanos son particularmente ricas en antioxidantes, que protegen las células de su envejecimiento. Los antioxidantes juegan un papel fundamental para contrarrestar la inflamación. Además son bajas en calorías y ricas en fibra. El sobrepeso también incentiva la inflamación crónica.

    naranjas

    Naranjas y otros cítricos, como los limones, mandarinas y limas. Son ricos en vitamina C y otros antioxidantes. “Contienen fitoquímicos antiinflamatorios como flavonoides y carotenoides”, especifican. Estos compuestos reducen las citoquinas, las proteínas que incentivan la inflamación. También aportan agua y fibra, lo que ayuda a mantener la hidratación y que la sangre fluya mejor.

    CEREZAS

    Cerezas y otras frutas de hueso, como ciruelas, melocotones y albaricoques, que llegan a final de primavera. Todas ellas contienen fibra y vitamina C. Pero las cerezas además son especialmente ricas en compuestos fenólicos, que se han relacionado con una reducción muy significativa de la inflamación.

    Manzana

    Manzanas. No es una fruta propiamente de primavera, aunque hay variedades que podemos seguir encontrando fácilmente estos meses en el mercado. Y no podemos dejar de incluirla, porque es una fruta estrella y con más evidencia científica. Varios estudios han mostrado su poder antiinflamatorio. Uno en concreto, en que participaron casi 35.000 mujeres, mostró que el consumo habitual de manzanas reducía significativamente el riesgo asociado a problemas del corazón.

    Por qué es perjudicial la inflamación

    La inflamación crónica se produce cuando nuestras defensas se activan de manera continua. Como cualquier otro mecanismo, si está siempre en marcha se desgasta y se vuelve menos efectivo. De alguna manera, es lo que pasa también con nuestro sistema inmune.

    Seguro que te has fijado que cuando te haces una herida, la zona se abulta y se enrojece. Eso es la inflamación. El sistema inmune libera células y sustancias proinflamatorias. Las células de la piel se hinchan para que cueste más que microorganismos del exterior entren y facilita la reparación del tejido dañado. Ese mismo mecanismo funciona igual en el interior del cuerpo.

    La inflamación dura unas horas, máximo unos días. La diferencia en la inflamación crónica de bajo grado es que se alarga meses incluso años y no responde a un infección. Hay otros factores que pueden engañar al sistema inmune provocando inflamación leve pero constante, por ejemplo, malos hábitos, como el tabaquismo, la contaminación o el estrés. El estar permanentemente alerta hace que el sistema inmune mande continuamente esas sustancias que activan la inflamación celular.

    Se ha comprobado que la inflamación crónica aumenta el riesgo de varias enfermedades, como la artritis, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tumores. “Tres de cada cinco personas mueren en el mundo por enfermedades relacionadas con la inflamación”, avisan en una publicación desde Harvard.

    Cómo podemos frenar la inflamación

    Además de incluir las frutas que aconseja Harvard, hay muchas cosas que podemos hacer para evitar la inflamación. Los médicos de esta prestigiosa universidad aportan algunos pasos importantes contra la inflamación que podemos dar ya:

    • Levántate quince minutos antes. Así empezarás la mañana con más calma y no irás estresado para llegar a tiempo.
    • Duerme ocho horas. Mantén rutinas y descansa las horas necesarias, entre siete y ocho.
    • Evita la cafeína en días de estrés. Si ya estás agobiado, no lo aumentes con el café de la mañana.
    • Menos azúcar y harinas refinadas. Provocan picos de azúcar en la sangre y aumentan la ansiedad.
    • Muévete sin excesos. El ejercicio aeróbico ayuda a reducir la inflamación. Pero ojo, porque ejercicios extremos la incentivan.
    • Cuidado con dietas antiinflamatorias: desde Harvard alertan que hay por las redes supuestas dietas milagro que son perjudiciales. Fíate solo de fuentes contrastadas.