Ni flan ni natillas: este es el postre lácteo más sano y delicioso según la OCU

Muchos de los postres lácteos que encontramos en el súper tienen un exceso de azúcar o grasa saturada, pero hay uno que destaca entre ellos y que según la OCU es el más saludable. ¿Está en tu lista de la compra?

Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

Actualizado a

postre lácteo, cuajada

Los postres lácteos a menudo tienen demasiado azúcar, calorías y grasas saturadas. 

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Cada vez son más los postres lácteos que podemos encontrar en las neveras de los supermercados: arroz con leche, flanes, mousses, natillas, cuajadas... Aunque al ser derivados de la leche puedan parecernos saludables, no todos lo son. De hecho, muchos son una bomba de azúcar o grasas y no nos aportan nutrientes interesantes.

Si no quieres renunciar a ellos de vez en cuando, es importante que sepas identificar qué opción es mejor entre toda la variedad de postres que hay. Es por ello que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) explica en qué claves debemos fijarnos y nos desvela cuál es la opción más saludable. Te sorprenderá.

En qué fijarse para saber si un postre lácteo es sano

CENAR YOGUR FRUTA

Los expertos no aconsejan cenar solo un yogur o una pieza de fruta ya que desequilibra la dieta.

    De acuerdo con la OCU, son cuatro los factores clave a los que debemos prestar atención cuando valoramos si un postre es sano o no:

    • El azúcar: No es ninguna sorpresa que la cantidad de azúcar sea un indicador clave sobre lo sano que es un alimento. Como seguro que sabes, un exceso de azúcar favorece el aumento de peso, el desarrollo de enfermedades cardiacas y de diabetes, entre otros problemas. Recuerda que se recomienda que la cantidad máxima de azúcar al día no supere los 50 g en total en los adultos (30 en los niños).
    • Las grasas: Otro aspecto importante a la hora de elegir un postre es la cantidad de grasa que contiene. Al provenir de la leche, este tipo de postre tiene grasas saturadas, un tipo de grasa que no conviene consumir en exceso porque podría aumentar el colesterol malo. Es por ello que hay que vigilar que la cantidad de grasa saturada del postre sea la mínima posible.
    • La cantidad: Otro factor que al que no solemos dar importancia es la cantidad de producto que hay en el envase. No es lo mismo un postre de 100 gramos que uno de 200 gramos y las tarrinas de los diferentes tipos de postres lácteos pueden variar mucho. Si optas por un tamaño demasiado grande, te costará más tomar una porción adecuada.
    • Las calorías: miden la energía que nos aporta el alimento a partir de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas que contiene. Para evitar aumentar de peso, el número de calorías que consumes a lo largo del día debe ir acorde al que gastas. Consumir más calorías de las que gastas llevará al aumento de peso y es por ello que conviene revisar el número de calorías del alimento, en especial cuando este no aporta demasiados nutrientes interesantes.

    El mejor postre lácteo del súper

    cuajada arandanos

    Tras analizar estos cuatro aspectos en los productos lácteos más habituales en el supermercado (mousses, cremas, copas, flanes…), la OCU ha determinado que hay uno que es mucho más saludable que el resto: la cuajada.

    • Azúcar: La cuajada, con 11,3 gramos de azúcar por cada 100 gramos, tiene bastante menos azúcares que otros postres como el flan (19,7 g), el mousse (18,7 g), las cremas dulces (16,7 g) o las copas (15,7 g). Aun así, el contenido en azúcar de la cuajada es bastante alto y debería ser algo que consumimos solo puntualmente. Las versiones sin azúcar añadido contienen mucho menos: 5 g en el caso de la cuajada, las natillas, el flan y las cremas dulces; y solo 2,7 g en el caso del arroz con leche.
    • Calorías: La cuajada solo aporta 93 kilocalorías por 100 g de peso, mucho menos que otros postres como las mousses (167 kcal), la crema dulce (149 kcal), las copas (133 kcal), los flanes (132 kcal), el arroz con leche (128 kcal) o las natillas (122 kcal).
    • Grasas: La cuajada no es el producto lácteo con menos grasas saturadas. Contiene 3,5 g por cada 100 g, más que el arroz con leche (1,9 g), el flan (2,1 g) o las natillas (2,2 g), pero menos que las mousses (5 g), las cremas (3,7 g) o las copas (3,6 g).

    En cuanto al tamaño de los envases, varía mucho entre las diversas marcas. En el caso de las cuajadas, suelen estar entre los 125 y los 200 g, y siempre convendrá optar por las más pequeñas.

    Cómo hacer una cuajada casera

    Para asegurarte un postre sano, con poco azúcar, grasas y calorías y en la porción adecuada, lo mejor es prepararlo uno mismo en casa. La cuajada no es algo que se acostumbre a hacer en casa, pero es mucho más fácil de lo que imaginas. Lo único un poco especial que necesitarás es el cuajo líquido, una sustancia que solidifica la leche y que se puede conseguir en las farmacias.

    Ingredientes:

    • 1 litro de leche entera (idealmente de oveja, pero puede hacerse con cualquier tipo de leche)
    • 5 cucharadas de leche en polvo
    • Cuajo líquido

    Preparación:

    • Pon la leche en un cazo, añade la leche en polvo y remuévelo hasta que se disuelva bien.
    • Lleva la leche a ebullición, removiendo ligeramente todo el rato.
    • Una vez hierva, apaga el fuego, retira la nata y deja que la leche se enfríe un poco (a unos 38 °C, de tal forma que al meter el dedo no te quemes).
    • Vierte la leche en recipientes individuales y en cada uno de ello añade unas 5 gotitas de cuajo y remueve.
    • Cubre los recipientes con film y deja que se enfríen a temperatura ambiente sin volver a removerlos. Al cabo de unas 4 o 5 horas, verás como la leche ha quedado cuajada.