Hábitos sencillos que duran lo que tardas en lavarte los dientes y aumentan tu felicidad

Uno de los mayores expertos en felicidad nos enseña cinco hábitos muy cortos, similares a cepillarse los dientes, que si los haces todos los días mejorarán tu bienestar y tu sensación de felicidad.

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Actualizado a

Mujer lavandose los dientes
ISTOCK

Nos hemos obsesionado con la felicidad. Solo has de mirar el número de veces que se buscaba esta palabra hace diez años en internet y cuántas se busca ahora. Nos hemos centrado en la productividad y enriquecimiento y hemos quedado huérfanos de felicidad.

Lo esperanzador es que la felicidad es en realidad una elección individual. No es algo que un empleador pueda darnos”, explica el investigador y profesor de Harvard Shawn Achor. A veces hacemos que la felicidad parezca una cosa demasiado difícil de conseguir. Creemos que tenemos que pasarnos 30 días viajando a países remotos, cuando en realidad la felicidad puede estar en las cosas más sencillas que puedas imaginar.

Achor, que ha trabajado con numerosas empresas para mejorar el bienestar y la motivación, señala que hay una serie de ejercicios a los que puedes recurrir para sentirte más feliz de inmediato. Son hábitos muy sencillos, que te llevan a penas dos minutos, el tiempo de cepillarte los dientes.

Las ventajas de ser feliz

Este especialista recuerda que la felicidad es una ventaja increíble en nuestra vida. “Cuando el cerebro humano es positivo, nuestra inteligencia aumenta, ya que dejamos de desviar energía para pensar en la ansiedad”, subraya.

Entre otras ventajas, señala que la creatividad se triplica y conseguimos mejorar más de un 30% nuestra productividad. En las empresas, los comerciales aumentan sus ventas en un 40%. Son argumentos de peso para que las empresas apoyen una política que prime la felicidad.

Es darle la vuelta a la tortilla. En lugar de esperar el éxito para ser felices, no postergar la felicidad y descubrir que es más fácil de lo que parece. “He trabajado con agricultores de Zimbabue, que han perdido sus tierras, o de Venezuela, con una política muy inestable, y son capaces de mantener mayor nivel de felicidad y optimismo que el que he visto en banqueros”, dice.

La manera de llegar hacia esta felicidad es mediante conexiones sociales muy fuertes con su familia y amigos. O aprendiendo a disfrutar de pequeñas cosas, que es lo que nos plantea Achor. Lo hace a partir de estos sencillas prácticas diarias muy cortas.

Los hábitos de 2 minutos para ser feliz

Si sigues estos hábitos mejorará tu salud y también tus niveles de felicidad. Son cuatro opciones. No es necesario seguirlas todas a pies juntillas. Tú decides cuáles te son más prácticas o útiles.

Lo que es importante es mantener una rutina diaria. Con una única vez no basta. El objetivo final es que no se convierte en un hábito diario, sino en un hábito de vida.

Ten tres gestos de gratitud

Busca tres cosas nuevas cada día por las que estar agradecido. No repitas ninguna en al menos 21 días. Esto es porque se probó en una empresa y todos decían las mismas cosas: salud, trabajo y familia. Así sin ser específicos no mejora la felicidad. No estaban analizando su mundo y buscando cosas nuevas y concretas.

Este método funciona porque entrenas tu cerebro para analizar el mundo sobre un nuevo patrón: buscas aspectos positivos en lugar de amenazas. Es la forma más rápida de enseñar optimismo.

El hecho de que sean 21 días es algo arbitrario. Se basa en las enseñanzas de Alcohólicos Anónimos. Se considera que 21 días son los necesarios para que el cerebro se habitúe al nuevo hábito.

Repasa una experiencia

Dos minutos al día, piensa en una experiencia positiva de las últimas 24 horas. Apunta cada detalle que recuerdes. Así consigues que el cerebro reviva la experiencia real y duplicas su eficacia.

La Universidad de Texas hizo la prueba con enfermos de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple y lograron una significativa disminución del dolor crónico. La mitad de pacientes dejaron de tomar analgésicos.

Respira

Deja el trabajo esos dos minutos diarios y concéntrate en tu respiración. Inhala y exhala conscientemente. Un estudio de Harvard mostró que la meditación no solo reduce el estrés sino que cambia tu cerebro.

Escribe un correo

Comienza el día laboral dedicando esos dos minutos a escribir un correo electrónico o un mensaje en el móvil con un texto positivo. Elogia o agradecer a una persona que conozcas. Una persona diferente cada día.

Es el hábito más poderoso de felicidad que hemos visto hasta ahora”, asegura Achor. No solo suelen recibir respuestas positivas, sino que estrechan la conexión social. Recuerda que los lazos sociales son la forma más efectiva de felicidad a largo plazo.

Qué hacen los expertos en felicidad

En una entrevista en el diario Washington Post, le preguntaron a este orador de Harvard cuáles eran los hábitos que seguía en busca de esta felicidad. Fiel a esa importancia de los lazos, Achor explicó que se había trasladado a vivir cerca de su hermana para que ellos y sus respectivos hijos se relacionaran más.

También destacó que cuando estaba de viaje iba al gimnasio del hotel. Otro de los hábitos útiles es hacer quince minutos diarios de ejercicios cardiovasculares. El ejercicio funciona como antidepresivo.

También hace lo que llama inversión social. “Invierto constantemente en las personas que me rodean, especialmente cuando me siento estresado, triste o solo, en lugar de hacer lo contrario, que es lo que hace la mayoría de la gente”, apunta.

Así que escribe un correo positivo, se reúne con un amigo. Si va a una nueva ciudad, le enviara un mensaje a alguien que conozca que está allí para tomar algo.