Herpes genital: qué es, causas, síntomas y cómo se trata

El herpes genital es muy común, especialmente entre las mujeres. Los síntomas generalmente incluyen llagas que duran hasta 10 días. No es grave, pero sí puede ser molesto y conviene saber cómo identificarlo para evitar los contagios.

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Dra. Blanca Rodríguez Ayala

Medicina general

Todo lo que necesitas saber sobre el herpes genital
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Las señales de alerta de herpes genital son ardor, picazón u hormigueo y hay que evitar mantener relaciones íntimas si hay síntomas.

El herpes genital es la enfermedad de transmisión sexual más común que existe.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a aproximadamente 491 millones de personas de entre 15 a 49 años en todo el mundo y, aunque no es grave, debes saber como identificarlo para controlar los brotes y evitar contagios.

¿Qué es lo que causa herpes genital?

El herpes genital está causado por el virus del herpes simple (VHS), que también es el causante del herpes oral.

Existen dos tipos de virus de herpes simple, el VHS-1 y el VHS-2. Si infectan los genitales hablamos, obviamente, de herpes genital, mientras que, si afectan a los labios, la boca o la garganta se trata de herpes oral.

  • El VHS-1 generalmente se transmite por contacto de boca a boca y provoca herpes oral, aunque también puede causar herpes genital, por ejemplo, a través del sexo oral.
  • El VHS-2 suele "preferir" instalarse en la zona de los genitales y causa herpes genital.

El VHS-2 infecta a casi el doble de mujeres que de hombres porque la transmisión sexual es más probable de hombre a mujer.

  • Se sabe también que la prevalencia del herpes genital aumenta con la edad, aunque el mayor número de nuevas infecciones se dan en adolescentes.

¿Cómo se contagia el herpes genital?

El virus del herpes se contrae por el contacto directo con llagas abiertas, normalmente durante el sexo vaginal, oral o anal.

Por eso se aconseja no tener relaciones sexuales justo cuando hay un brote, ya que así se evita el contacto con las llagas.

Usar el preservativo durante las relaciones evita gran parte de las infecciones

Aunque no haya llagas o no sean visibles, también puede haber contagio si hay contacto genital con una persona infectada.

A la primera señal de alerta (ardor, picazón u hormigueo) evita mantener relaciones íntimas y habla con tu pareja sin complejos ni miedos. Como mencionamos al comienzo del artículo, el virus es muy común.

Si te preocupa la posibilidad de contagiar a tu pareja, consulta con tu médico lo que puedes hacer.

Ante un brote, evita tocar las llagas y si ocurre, lávate bien las manos con agua y jabón.

  • Lávate también después de ir al baño.

Para evitar el contagio es clave el uso de barreras de látex bucales y preservativos. La prevención es clave.

En raras circunstancias, el herpes puede transmitirse de madre a hijo durante el parto, causando herpes neonatal, una enfermedad grave que puede provocar una discapacidad neurológica en el bebé e incluso la muerte.

  • El riesgo de herpes neonatal es mayor cuando la madre adquiere el virus del herpes por primera vez al final del embarazo.

¿Cómo saber si una persona tiene herpes genital?

En algunos casos, el herpes genital no da síntomas, pero en otras provoca ampollas o llagas ulcerosas que pueden ser dolorosas y duran unos días. Los brotes se pueden repetir de forma recurrente.

Las llagas ulcerosas, que en ocasiones pueden confundirse incluso con picaduras de insectos, pueden estar acompañadas de otros síntomas:

  • Sensación de presión en el vientre.
  • Malestar parecido al que se siente cuando tienes gripe, incluida la fiebre.
  • Irritación, ardor o picor en la zona genital o anal.
  • Ganglios inflamados.
  • Dolor en las piernas, los glúteos y los genitales.
  • Flujo vaginal de color y textura fuera de lo habitual.

¿Qué puedo hacer si tengo herpes genital?

Si crees que tienes herpes genital, acude al médico de inmediato para confirmar el diagnóstico y seguir el tratamiento adecuado.

Existen fármacos antivirales que pueden reducir o prevenir los brotes de herpes genital, además de disminuir el riesgo de contagiar a tu pareja. De todas maneras, es siempre el médico quién debe decidir el tratamiento.

Durante el brote es importante mantener las llagas limpias y secas y aplicar sobre ellas compresas de hielo para que se curen más rápido.

Aplicar compresas de hielo ayuda a que curen más rápido las llagas

El herpes genital no es grave, pero triplica el riesgo de infección por el VIH y, en algunos casos raros, puede dar lugar a complicaciones como una encefalitis (inflamación del cerebro).

¿Cómo acabar con el herpes genital?

El virus del herpes no se "cura". Una vez se contrae, permanece en el organismo toda la vida y, aunque no es grave, origina brotes puntuales que pueden ser más o menos intensos.

Se sabe que es más fácil que los brotes de herpes genital hagan su aparición en épocas de estrés o cansancio, situaciones que, curiosamente, afectan a tu sistema inmune debilitándolo.

Mantén fuertes tus defensas para reducir el riesgo de contagio

Por eso, se sospecha que unas defensas fuertes son el mejor escudo para mantener el herpes genital a raya. Y esto se consigue cuidándote: sigue una alimentación equilibrada, duerme bien, haz ejercicio...