Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Disfonía psicógena: Cómo puede afectar el estrés a la voz
iStock by Getty Images

El estrés no solo puede provocar contracturas musculares, problemas digestivos, migrañas o insomnio. También puede provocar una pérdida repentina de la voz.

Es lo que se conoce como disfonía psicógena. Consiste en una alteración poco frecuente en la que no existe ninguna lesión anatómica o neurológica que justifique la pérdida de voz, sino que es el resultado de un fuerte estrés emocional que hace que la persona tenga dificultad para hablar o que, directamente, no le salga la voz cuando lo intenta.

La voz, una zona altamente sensible

¿Te has preguntado el porqué si alguien está triste, enfadado o simplemente un poco nervioso se lo notas en la voz?

La explicación reside en que el tracto vocal (laringe, faringe y cuerdas vocales) es una zona por la que pasan multitud de nervios.

Nervios que forman parte del sistema nervioso autónomo que controla funciones corporales inconscientes como la frecuencia cardíaca, la digestión o tragar (deglución).

Estos nervios están también muy relacionados con la respuesta de "lucha/huida" que tiene tu organismo ante un situación de estrés.

Por eso cuando percibes algo amenazante, tu cuerpo reacciona con un aumento de la tensión muscular, la frecuencia cardiaca, la sudoración o la boca y garganta seca.

Posibles consecuencias del estrés

Obviamente, no a todo el mundo le afecta el estrés por igual. Sus consecuencias negativas pueden variar en función del punto débil de cada persona.

  • Hay quien sufre contracturas en la espalda, el cuello o cualquier otro dolor muscular.
  • Otras personas tienen problemas intestinales como reflujo gástrico o síndrome del intestino irritable.
  • Los problemas en la piel como eczemas o psoriasis pueden acentuarse con el estrés.
  • Los ataques de pánico son otra consecuencia si los niveles de ansiedad son altos.
  • La ronquera (disfonía o pérdida parcial de la voz) o la pérdida total de la voz (afonía) también pueden producirse como resultado de estados emocionales fuertes.

Situaciones emocionales que pueden afectar a la voz

Cuando la voz se pierde debido al estrés se habla de disfonía psicógena. (también recibe el nombre de disfonía funcional o de conversión).

Normalmente afecta a personas que han sufrido situaciones emocionales fuertes y que somatizan su tensión psicológica en la laringe. Los causantes de la disfonía psicógena pueden ser:

  • Sucesos estresantes: Un divorcio, la muerte de un ser querido o los malos tratos pueden desencadenar la pérdida de la voz de forma repentina.
  • Depresión. La desmotivación, la apatía y la extrema tristeza propia de la depresión pueden desencadenar una afonía funcional.
  • Las dificultades extremas en las relaciones. La incomunicación o el no querer hablar con el otro en el marco de la pareja o las relaciones familiares pueden afectar a la laringe.
  • Estrés y mucho uso de la voz. Profesiones como la de maestro, que conllevan una importante carga de estrés y un uso continuado de la voz, tienen más riesgo de disfonía psicógena.

Síntomas de disfonía psicógena

Ante una ronquera o pérdida de voz repentina, lo primero que hay que hacer es descartar que no esté provocada por otras causas, por lo que debes acudir al especialista.

Desde la Clínica de otorrinolaringología Juan Carrero señalan que es muy importante establecer un diagnóstico diferencial con respecto a otras patologías: laringitis aguda, parálisis cordal, disfonía tras una intervención quirúrgica o una intubación, lesión, etc.

Respecto a los síntomas, aseguran que en la mayoría de los pacientes la disfonía es de aparición brusca y pueden presentar desde pérdida total de la voz o mucha dificultad para hablar.

Los pacientes también presentan una postura corporal tensa, hiperlordosis cervical (aumento de la curvatura de las vértebras cervicales) y depresión de la zona esternoclavicular.

Cómo se trata la disfonía psicógena

Cuando la causa de la disfonía es psicológica, no funcionan los tratamientos quirúrgicos. El consejo es una tratamiento multidiscipllinar en el que participen el otorrinolaringólogo, el logopeda y el psicólogo.

El otorrinolaringólogo evaluará el estado de la voz y descartará lesiones, el logopeda ayudará a su recuperación con técnicas concretas y el psicólogo será clave en la gestión del estrés.

Los tratamientos que pueden ayudar son los siguientes:

  • Terapia de la voz. El logopeda puede ayudar a mejorar el problema mediante técnicas de terapia de voz.
  • Psicoterapia. Si el desencadenante del problema es el estrés, es básico la ayuda de un psicólogo o piscoterapeuta. La Terapia Cognitivo Conductual puede resultar de gran ayuda para aprender a gestionarlo y resolver el origen de la disfonía
  • Masaje laríngeo. La tensión acumulada en la laringe puede ser difícil de resolver solo con terapia de voz, por eso en algunos casos el masaje laríngeo en el que están entrenados algunos especialistas en voz puede ser de gran ayuda.

Solo cuando la disfonía psicógena no mejora con terapia de la voz porque existe una depresión de base puede ser necesaria tratarla con fármacos que prescribe el psiquiatra.