1 / 7 Gana estabilidad, solidez y fuerza

Esta primera postura (samasthiti) es el punto de partida del resto de posiciones que haremos de pie. Junta las palmas de las manos a la altura del pecho ejerciendo una ligera presión y separa un poco los dedos.

  • Lo más importante en esta postura es repartir correctamente el peso entre ambas piernas.

2 / 7 Aumenta tu equilibrio

Eleva los brazos con las palmas de las manos mirando hacia delante. Mantén los hombros relajados y poco a poco dobla la pierna derecha apoyando la planta del pie en el gemelo.

  • Intenta mantener la postura al menos 30 segundos, desciende el pie y repite con el izquierdo. Si practicas esta postura con regularidad, verás cómo se desarrolla tu capacidad de concentración.

3 / 7 Alivia la rigidez de hombros y espalda

Adelanta el pie derecho y gira 45º el izquierdo. Ahora flexiona la rodilla derecha formando un ángulo de 90º. Estás en la postura del Guerrero I. Mantén la posición 30 segundos y repite hacia el otro lado.

  • Los beneficios de esta postura son múltiples, entre ellos: aumenta la capacidad respiratoria y fortalece las articulaciones de rodillas y caderas, y la musculatura de pies y piernas.

4 / 7 Moviliza la cadera

Separa las pierna y con una inspiración eleva los brazos a la altura de los hombros, con las palmas de las manos vueltas hacia el suelo. Ahora inclínate hacia la pierna derecha intentando mantener estiradas ambas piernas. Si es demasiado intenso, dobla la pierna sobre la que te inclinas.

  • Si ya tienes la postura estable, gira la cabeza y mira la mano que tienes arriba. Recuerda respirar lenta y profundamente por la nariz. Esta postura flexibiliza la columna, moviliza la cadera y fortalece la musculatura de las piernas.

5 / 7 Favorece la digestión

Túmbate con los brazos estirados a lo largo del cuerpo, inspira y eleva las piernas, deja que estas caigan detrás de tu cabeza muy despacio y de forma controlada hasta tocar el suelo con la punta de los pies.

  • Mantén la respiración suave, lenta y profunda por la nariz. Si te resulta agobiante, eleva las piernas y deshaz la postura. Esta postura estimula la glándula tiroides, la actividad cerebral y reduce el estrés.

6 / 7 Mejora la circulación sanguínea

Desde la posición de tumbados, dobla las rodillas y lleva los muslos hacia el vientre. Con una espiración, eleva la pelvis, y coloca las manos en las caderas. Ahora eleva las piernas apuntando con los pies al techo.

  • Como todas las posturas invertidas, calma y tranquiliza la mente. También mejora los síntomas de bronquitis y asma.

7 / 7 Calma la mente

Para terminar la sesión, siéntate con la piernas cruzadas (Sukasana). Cada pierna descansa sobre el pie contrario. Cierra los ojos y apoya las manos en las rodillas. Puedes colocarlas como más cómodo te resulte.

  • Esta postura te permite estar unos minutos repasando los cambios que ha experimentado tu cuerpo después de haber practicado las posturas anteriores. Quédate así el tiempo que creas oportuno.

Actualizado a

REDUCE EL ESTRÉS PRACTICANDO YOGA

En la actualidad sería difícil encontrar a alguien que jamás haya sentido ningún tipo de estrés. De hecho, según el VII estudio CinfaSalud sobre “Percepción y hábitos de la población española en torno al estrés”, solo cuatro de cada cien personas aseguran no haber experimentado estrés.

Las cifras del estudio revelan que más de 12 millones de españoles tienen la percepción de estar estresados.

La cuestión es que vivir con estrés puede provocar en el organismo la aparición de patologías de muy diversa índole, desde sobrepeso y obesidad hasta diferentes tipos de cardiopatías. Para reducir su incidencia, además de intentar cambiar el motivo que lo desencadena, disponemos de numerosas herramientas, entre ellas, el yoga.

  • Para practicar yoga no hace falta tener la flexibilidad de un niño, ni el equilibrio de un funambulista, basta con que te reserves unos minutos al día para practicar algunas de sus posturas.
  • En la galería que acabas de ver hemos recogido una serie de 7 posturas para reducir el estrés que puedes realizar en casa. Solo necesitas un pequeño espacio, 20 minutos y una esterilla.

Beneficios (demostrados) del yoga para la salud

Practicar el saludo a el sol o mantener el equilibrio cabeza abajo en Sirsasana, ya sabíamos que era, cuanto menos, relajante. Ahora bien, ¿qué dice la ciencia respecto a los efectos de las posturas del yoga (asanas) en el organismo?

Lo cierto es que ya hay numerosos estudios que sugieren que la práctica continuada de las posturas de yoga pueden ayudar a mejorar nuestras capacidades físicas básicas, fuerza, estabilidad, incluso de velocidad y, por supuesto, prevención y rehabilitación de lesiones.

Esta es una breve lista de sus beneficios:

  • Alivia el dolor.
  • Aumenta la autoestima.
  • Incrementa la flexibilidad.
  • Mejora la capacidad respiratoria.
  • Potencia la concentración.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Reduce el estrés.
  • Ayuda a controlar el peso.
  • Fortalece las articulaciones.

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Por Eva Carnero