pollo. Carne

1 / 10 Carne

Entre los alimentos de origen animal, la carne es una de las mejores fuentes de colágeno que podemos encontrar. Comiendo carne conseguimos que nuestro organismo disponga de los aminoácidos suficientes para que los cartílagos y las articulaciones estén en buen estado.

  • Escoge bien las piezas. Es preferible la carne magra como el pollo, el pavo o el conejo. De este modo, evitarás las grasas saturadas que contiene la carne roja (cordero, ternera o cerdo).
sardinas. Pescado azul

2 / 10 Pescado azul

Incluir un par de días a la semana en tu dieta un plato de sardinas, una ración de caballa o unos filetes de salmón sería perfecto para tu salud cardiovascular, pero también para la de tu piel y tus huesos.

  • Su alto contenido en ácidos grasos omega 3 previene la oxidación celular y actúa como un potente antiinflamatorio.
huevo. Huevos

3 / 10 Huevos

Aunque su principal cualidad es su aporte proteico, el huevo también destaca como productor de colágeno. Esto contribuye a que la masa ósea esté fuerte.

  • Se recomienda que una dieta completa y equilibrada que incluya dos huevos a la semana.
limon. Limón

4 / 10 Limón

No solo los alimentos de origen animal son ricos en colágeno, también las frutas y verduras son una interesante fuente de esta proteína. Es el caso, por ejemplo, del limón, una fruta repleta de vitamina C que actúa como un antioxidante natural.

  • Los limones contribuyen en la producción de colágeno y, por tanto, hace que nuestra piel se vea más tersa y rejuvenecida.
cebolla. Cebolla

5 / 10 Cebolla

La razón de incluir esta hortaliza en la galería está en el azufre que contiene. Esta sustancia ayuda a mejorar la circulación sanguínea (incluida la del cuero cabelludo) y aumenta la producción de colágeno.

  • Añade unos trocitos a tus ensaladas. Para evitar el lagrimeo puedes probar con uno de los muchos trucos que circulan. Entre ellos, el de dejar la cebolla en el congelador al menos una hora antes de cortarla.
avellanas. Frutos secos

6 / 10 Frutos secos

Un puñadito de nueces, pistachos, piñones, avellanas o castañas puede ser una buena manera de cuidar de tu piel.

  • Su alto contenido en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9 estimulan la producción de colágeno, lo que no tardará en dar resultados visibles con un piel más tersa.
pimientos. Pimientos y tomates

7 / 10 Pimientos y tomates

Contienen licopeno, una sustancia que, además de ser un excelente antioxidante, contribuye a la secreción de colágeno. También lo encontrarás en la sandía, las cerezas, las fresas o las frambuesas.

  • En esta época del año, tan propensa a los resfriados, te vendrá muy bien un extra de vitamina C, lo cual puedes encontrar especialmente en los pimientos.
yogur. Leche, queso y yogures

8 / 10 Leche, queso y yogures

Los lácteos en general, poseen un alto contenido en proteínas, por lo que favorece la producción de colágeno en el organismo.

  • Te aconsejamos que escojas sus versiones desnatadas, así evitarás su aporte en grasas saturadas.
fresas. Fresas

9 / 10 Fresas

Dentro de las frutas ricas en colágeno, las fresas ocupan un lugar preferente. Este alimento protege el colágeno que hay en nuestro organismo y, además, aporta numerosos antioxidantes.

  • Un tentempié perfecto a media mañana podría ser un cuenco con fresas troceadas mezcladas con trocitos de queso fresco.
gelatina. Postres de gelatina

10 / 10 Postres de gelatina

Su rica composición en glicina y prolina permiten mejorar las estructuras de varios tejidos del organismo, fundamentalmente huesos, cartílagos, tendones y ligamentos, siendo recomendados en personas con artrosis y osteoporosis.

  • Para obtener los beneficios más naturales de la gelatina es mejor que escojas la presentación sin sabor y que le apliques sabores naturales con frutas que se desee.

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cebolla

La importancia del colágeno

Articulaciones, piel, huesos, músculos, tendones... El buen estado de todos estos tejidos depende en gran medida de los niveles que tengamos de una proteína: el colágeno. Una sustancia que produce nuestro organismo de forma natural, pero que con la edad va dejando de generar.

Es en ese momento (a partir de los 30 años aproximadamente) cuando debemos empezar a poner atención en nuestra alimentación y procurar incluir alimentos que nos aporten esta proteína.

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Conseguirlo no es difícil. De hecho, basta con que llevemos una dieta completa y equilibrada que incluya todos los grupos de alimentos, tanto de origen vegetal como animal.

En la galería que acabas de ver hemos recogido 8 alimentos que contienen esta proteína en su composición y también otros que contribuyen a que el organismo la produzca.

¿Son necesarios los suplementos de colágeno?

Aunque no existen muchos estudios ni muy exhaustivos sobre la efectividad de los suplementos de colágeno, la opinión general es que si tu alimentación es equilibrada, no será necesario incluir este tipo de producto en tu dieta.

Con su ingesta lo que consigues es aumentar la cantidad de aminoácidos que tu cuerpo puede emplear para fabricar más colágeno. Sin embargo, esto no significa que vaya a aumentar su producción, sobre todo si ya consumías una cantidad suficiente a través de los alimentos.

Además, existen voces que desde la ciencia dudan acerca de si la escasez de esta proteína es la principal responsable de la degeneración de la piel y las articulaciones, ya que hay otros muchos factores involucrados, como el deterioro de la elastina, otra proteína dérmica, y el estrés oxidante del ambiente.