Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los peligros de no controlar el colesterol tras un infarto
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Tener un infarto multiplica el riesgo de sufrir otro evento de este tipo porque existe una enfermedad cardiaca de base.

Y en estos casos es muy importante mantener el colesterol a raya, ya que se reduce el riesgo de sufrir un segundo paro cardiaco.

Sin embargo, cerca de la mitad de los pacientes no logra unos buenos niveles de colesterol tras un infarto de miocardio.

Datos preocupantes

Un estudio de la Agencia de Investigación de la Sociedad Española de Cardiología (AISEC), publicado en Revista Española de Cardiología (REC), revela datos realmente preocupantes:

  • Hasta un 40% de los pacientes no logra mantener el "colesterol malo" (LDL) a menos de 70 mg/dl tras haber sufrido un síndrome coronario agudo (infarto agudo de miocardio o angina de pecho).

"Aunque es cierto que en los últimos años sí se ha observado una mejora en el control de este problema, aún queda mucho por hacer", señala el Dr. Manuel Anguita, autor principal del estudio y presidente anterior de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Además, ese 40% de infartados que no controlan el colesterol seguramente es mayor porque los datos de esta investigación corresponden a 2018 y tomaron como referencia las recomendaciones de la Guía Europea de Dislipemia de 2016, que situaba en menos de 70 mg/dl el objetivo de colesterol LDL para estos pacientes.

  • Pero en 2019 se publicó una nueva guía que endurecía aún más las recomendaciones y aconsejaba mantener el colesterol malo por debajo de 55 mg/dl.

por qué no se controla bien el colesterol

Un persona que ha sufrido un infarto sale del hospital con una pauta farmacológica a seguir. Es un paciente de alto riesgo y controlar su colesterol es esencial.

Pero si se observan los tratamientos pautados, parece que no siempre se eligen los más eficaces.

Según los resultados del estudio, al recibir el alta en el hospital:

  • El 72,1% de los pacientes recibió dosis altas de estatinas potentes.
  • Un 24,1% estatinas de intensidad baja-media.
  • El 3,8 no recibió estatinas.
  • Un 13% recibió ezetimibe.
  • Solo el 0,31% recibió iPCSK9.

Lo grave del asunto es que los mejores resultados se obtienen en pacientes con tratamiento de iPCSK9:

  • Con este tratamiento, el 61,1% de los pacientes tenía el colesterol LDL por debajo de 70 mg/dl a los seis meses. Al año, el 55,9% de los pacientes cumplía el objetivo.

nuevo fármaco: Qué son los iPCSK9

Los iPCSK9 son una nueva familia de fármacos anticolesterol.

Hay dos aprobados, el alicorumab y el evolocumab, y disminuyen drásticamente el colesterol malo.

  • Ambos medicamentos son anticuerpos monoclonales que se administran de forma inyectable dos veces al mes. Por tanto, es cómodo para el paciente.
  • Básicamente, estos anticuerpos bloquean la acción de una enzima que aumenta los receptores de LDL en el hígado, de forma que se reduce el colesterol malo que circula por la sangre.

Se trata pues de fármacos muy eficaces y recomendables en pacientes que han sufrido un infarto. Sin embargo en España se prescriben todavía muy poco.

"Los resultados de nuestro estudio ponen de manifiesto que existe una infrautilización del tratamiento disponible, tanto en combinación de estatina con ezetimibe, como fundamentalmente de los iPCSK9, cuyo uso es testimonial", afirma el Dr. Anguita.

Conclusión: unos de los retos pendientes para muchos cardiólogos de nuestro país es estar al día de las recomendaciones de las guías y las sociedades científicas, aseguran desde la SEC.

Y, por supuesto, hay que hacer un mejor seguimiento del colesterol de los pacientes que han sufrido un infarto.