Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los infartos en jóvenes son cada vez más frecuentes
iStock by Getty Images

La cardiopatía isquémica aguda, popularmente conocida como infarto, cada vez es más frecuente entre los jóvenes.

Y la causa de esta nefasta noticia es principalmente un mal control del colesterol y los triglicéridos, culpables de la formación de placa de ateroma que puede empezar a formarse desde edades jóvenes.

Afortunadamente, la mortalidad por infarto en pacientes ingresados menores de 45 años es solo de un 1,2%, mientras que en pacientes mayores es superior al 6%.

Así lo revela un estudio realizado por el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y presentado en el Congreso SEC de la Salud Cardiovascular.

¿Cómo son los infartos en gente joven?

Hasta ahora había poca evidencia científica sobre el pronóstico a corto y largo plazo de los pacientes jóvenes con infarto.

Esto animó al hospital sevillano a realizar un registro de todos aquellos pacientes menores de 45 años que ingresaron en la unidad de cuidados coronarios tras el diagnóstico de infarto entre enero de 2010 y abril de 2021.

En total, se analizaron los casos de un total de 256 pacientes y los resultados fueron los siguientes:

  • El perfil tipo del paciente es un hombre con una edad media de 42 años y con taponamiento de una sola arteria: la descendente anterior.
  • En un 87,3% de los casos, el mecanismo fundamental del infarto fue la rotura o erosión de placa aterosclerótica.
  • En un 61,9% de los casos la arteria estaba obstruida en el momento de la realización de coronariografía o angiografía coronaria. Esta prueba permite explorar mediante rayos X las arterias las coronarias –los vasos arteriales que rodean el corazón y cuya función es transportar la sangre hacia él–.

Cabe decir que los infartos en mayores de 45 años presentan características diferentes.

las causas de infarto en personas jóvenes

La aterosclerosis es una enfermedad de larguísimo recorrido. De hecho, es un proceso natural del envejecimiento de nuestras arterias. Desde la infancia se empiezan a acumular grasas como el colesterol y otras sustancias como el calcio en las paredes de las arterias.

En la adolescencia, señala la SEC, estas lesiones pueden aumentar con la acumulación de lípidos, dando lugar a pequeñas placas fibrosas.

"En los años siguientes, estas placas crecerían y se agrandarían, pudiendo sufrir roturas y trombosis, que serían las desencadenantes de los eventos agudos, como en este caso, el infarto de miocardio", explica el Dr. Diego Félix Arroyo Moñino, uno de los investigadores del estudio.

La aparición de placas de aterosclerosis en las arterias no se puede prevenir, pero sí se puede evitar un desarrollo excesivo que, en definitiva, es lo que acaba derivando en enfermedad cardiovascular.

Y está demostrado que factores como unos niveles elevados de colesterol LDL en sangre, la tensión arterial alta, el tabaquismo, el sobrepeso o la obesidad y la diabetes favorecen la acumulación de placa de ateroma y aumenta el riesgo de rotura.

Esto explicaría por qué cada vez hay más infartos en jóvenes:

  • "Creemos que el infarto es cada vez más frecuente en jóvenes porque estamos viviendo una situación en la se ha producido un importante aumento de los factores de riesgo cardiovascular", asegura el Dr. Arroyo:
  • "Vivimos en una sociedad desarrollada, en la cual los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo son muy prevalentes".
  • "Evitando estas circunstancias y, en caso de que estén presentes, controlándolas con un estilo de vida saludable, estaremos previniendo que estas placas ateroscleróticas acaben derivando en una enfermedad cardiovascular", concluye.

Mayor supervivencia en jóvenes

Los infartos en hombres jóvenes son cada vez más habituales, pero también es cierto que el pronóstico es mejor que en personas más mayores:

  • "Como sospechábamos, el pronóstico de los pacientes jóvenes que ingresan con infarto es bueno, con una baja tasa de mortalidad tanto intrahospitalaria (1,2%) como en el seguimiento (2%)".
  • "En los mayores de 45 años estas cifras suelen ser más elevadas: del 6,9% intrahospitalario", apunta el Dr. Carlos Barea González, uno de los investigadores del estudio.

También se analizaron los factores predictores de mortalidad por infarto en gente joven, y se observó que los antecedentes de colesterol elevado se relacionaban con mayor mortalidad hospitalaria.

Cabe señalar que la placa de ateroma es peligrosa en función de los componentes que la forman. Las que contienen mayor proporción de colesterol son las que presentan más riesgo de rotura.

Control del colesterol

Conclusión: en gente joven es muy importante el control de los niveles de lípidos en sangre.

  • Colesterol. De acuerdo con las Guías de Práctica Clínica de la Sociedad Europea de Cardiología, el colesterol LDL (conocido popularmente como colesterol "malo"), cuanto más bajo, mejor, especialmente en personas que ya han sufrido un evento cardiovascular. En estos casos lo ideal son cifras inferiores a 55 mg/dl y una reducción de al menos la mitad de cómo estaban dichos niveles antes del infarto.
  • Triglicéridos. También es muy importante controlarlos. "Estos últimos muchas veces no están elevados como tal por sí solos, sino que suelen ser el reflejo de que hay ya una alteración establecida de los lípidos, por lo que también deben ser tenidos en cuenta", advierte el Dr. Carlos Barea.
  • Otros lípidos. "Además del colesterol y los triglicéridos, debemos recodar que existen otras partículas relacionadas con el metabolismo lipídico, que cada vez están teniendo más relevancia y que seguramente su conocimiento se haga también cada vez más extenso para la población general, tales como las apolipoproteínas", aclara.

Una dieta adecuada, la práctica de ejercicio físico regular y los tratamientos farmacológicos si es necesario son claves para mantener unos niveles de lípidos en sangre óptimos y evitar así la acumulación de placa de ateroma.