Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Cómo aliviar la dermatitis atópica en invierno
iStock by Getty Images

El invierno es la peor estación para las personas que sufren dermatitis atópica.

Las bajas temperaturas de estos meses junto con la sequedad que provocan las calefacciones pueden agravar los síntomas de esta enfermedad crónica de la piel.

Además, el contexto Covid-19 no ayuda para nada a estos enfermos.

El lavado constante de manos, el uso de geles hidroalcohólicos y mascarillas, así como el estrés provocado por la incertidumbre que genera la pandemia acentúa los brotes de dermatitis.

Por qué empeora la dermatitis atópica en invierno

La dermatitis atópica tiene una base genética que provoca:

  • Un mal funcionamiento de la barrera protectora de la piel, lo que causa deshidratación.
  • Y una activación del sistema inmunitario, que da lugar a brotes de inflamación.

De ahí el picor intenso, la sequedad, la irritación y la tendencia a la aparición de eczemas que sufren estos enfermos.

Algo que se agrava aún más en invierno porque con las bajas temperaturas el cuerpo ya de por sí reduce la producción de la grasa protectora de la piel, lo que acentúa la deshidratación propia de la pieles atópicas y las hace más vulnerables a sufrir brotes.

Se trata de la enfermedad inflamatoria crónica de la piel más prevalente en niños españoles (un 20%) pero también afecta a los adultos (3%).

A día de hoy no tiene cura, pero sí es posible aliviar los síntomas. Y es importante intensificar los cuidados en invierno.

NO HAY QUE ABRIGARSE DEMASIADO

Utilizar demasiadas prendas de ropa favorece el sudor, lo que empeora la dermatitis atópica.

  • Ahora bien, a estas pieles tampoco les conviene pasar frío, así que habrá que encontrar un punto medio.

No hay que olvidar que este invierno es excepcional porque la recomendación es ventilar los espacios cerrados para eliminar los virus, así que probablemente habrá que utilizar más ropa de abrigo en oficinas o colegios. Pero, como decíamos, tampoco conviene excederse para no sudar.

Refresca la piel en casa

Las pieles con dermatitis atópica agradecen la sensación de frescor cuando el picor es más intenso.

  • Vaporizar la piel con un spray de agua proporciona alivio inmediato porque reduce el prurito e hidrata la piel.

Al estar más confortable, también evitas rascarte la piel, un gesto que empeora las pieles atópicas, sobre todo en invierno que están aún más secas.

por qué hay que Ventilar bien

Este año, ventilar es un gesto obligado para dispersar virus, pero si sufres dermatitis atópica deberías tenerlo presente cada invierno porque la calefacción, al igual que el aire acondicionado, reseca el ambiente. Y los ambientes secos:

  • Deshidratan al piel.
  • Aumentan el picor y la irritación.
  • Aumentan también el riesgo de infección.

La humedad ambiental no debería ser inferior al 30%. Para lograrlo:

  • Abre ventanas varias veces al día, sobre todo cuando notes el ambiente cargado.
  • Coloca cuencos de agua encima de los radiadores. Ayuda a dispersar humedad en el ambiente.

Duchas tibias de no más de 5 minutos

En invierno apetecen las largas duchas calientes, pero este gesto aparentemente reconfortante puede dañar las pieles atópicas.

  • La temperatura del agua no debe superar los 34º C.
  • Utiliza jabones con pH ácido.
  • No frotes el cuerpo con esponjas, hazlo con las manos y suavemente.
  • Sécate con leves toques sobre la piel.
  • Aplica siempre después de la ducha una hidratante emoliente.

Hidrata tu piel por dentro y por fuera

Hidratar la piel no es un consejo para una piel atópica, es un mandamiento especialmente obligado estos meses. En estos casos, la sequedad puede alterar aún más la barrera cutánea, agravar los síntomas y dejarla desprotegida frente a infecciones. Por eso debes hidratatarla por dentro y por fuera:

  • Aplica emulsiones hidratantes y calmantes específicas para pieles atópicas. Hoy en día existen líneas que alivian los brotes y reducen el picor y las irritaciones de la dermatitis atópica.
  • Bebe dos litros de agua al día.
  • Evita las comidas copiosas, los alimentos picantes y las frutas y vegetales ácidos como la naranja o la remolacha.
  • Aumenta el consumo de omega 3 (pescado azul, nueces) y vitamina A (zanahorias, calabaza, melón).

Cuidado con el gel hidroalcohólico

Su uso se ha convertido en una rutina, en especial en los colegios para evitar el contagio por Covid-19.

Es más rápido recurrir a este producto que al agua y al jabón para lavar las manos, sin embargo, tanto en un adulto como en un niño con diagnóstico de dermatitis atópica resulta un gesto muy agresivo que puede agravar la descamación y la irritación propia de la enfermedad.

Un estudio realizado en Dinamarca con niños de guarderías confirma que tras el régimen de higiene implantado durante la pandemia una alta proporción de niños desarrolló eczema de manos.

Para evitarlo, la doctora María Teresa Guerra, coordinadora del Grupo de Trabajo de Dermatitis Atópica y Alergia Cutánea de la SEICAP aconseja:

  • Priorizar el lavado de manos en lugar del uso de gel hidroalcohólico siempre que sea posible.
  • Aplicar al final del día una crema hidratante y emoliente que permita mantener en equilibrio y bien hidratada la barrera cutánea.

Mascarillas y dermatitis atópica

El uso de la mascarilla también acentúa los problemas cutáneos si se sufre dermatitis, especialmente en los más pequeños.

En este sentido, desde la SEICAP aconsejan:

  • Utilizar mascarillas 100% algodón reutilizables si se observa que las mascarillas quirúrgicas, higiénicas desechables o FFP2 ocasionan síntomas. Este consejo es aplicable en espacios abiertos, bien ventilados o al aire libre.
  • En entornos donde hay un alto riesgo de contagio (espacios cerrados o entornos sanitarios) es obligado el uso de mascarillas que ofrezcan una alta protección como las FFP2.