Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Causas herpes labial
iStock by Getty Images

Aproximadamente dos tercios de la población mundial sufre herpes labial, según la Organización Mundial de la Salud.

El responsable es el virus del herpes simple y no tiene cura, pero ahora investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia han descubierto por qué el estrés, la fiebre o la quemaduras solares pueden desencadenar un brote.

Un hallazgo que abre la puerta a descubrir nuevas formas de prevenir la reaparición del herpes labial y las enfermedades oculares relacionadas con el herpes.

Un virus que permanece latente

Cuando una persona se infecta del virus del herpes simple, este no desaparece nunca. Puede permanecer inactivo durante mucho tiempo (o no activarse nunca), pero ahí está, agazapado dentro de las neuronas y listo para atacar en cualquier momento mediante un proceso que se conoce como reactivación.

Y el herpes labial es uno de los síntomas más comunes de la reactivación del virus del herpes simple.

  • Primero suele notarse hormigueo y picor antes de que aparezca un punto doloroso en labio o alrededor de él.
  • Entonces empiezan a brotar pequeñas ampollas llenas de líquido que se agrupan formando una especie de mancha. Luego se rompen y se crea una costra que dura varios días hasta que sana.
  • El herpes labial suele curarse en dos o tres semanas y no acostumbra a dejar cicatriz, pero resulta antiestético y doloroso.
  • La primera vez que provoca un brote puede haber también fiebre, dolor de garganta o de cabeza, dolores musculares o ganglios linfáticos inflamados.

La reactivación del virus también puede aparecer en el ojo provocando una queratitis por herpes que, si no se trata, podría derivar en ceguera.

Estrés, fiebre y quemaduras del sol, las causas

"La recurrencia de los brotes del herpes simple se ha asociado durante mucho tiempo con el estrés, la fiebre y la quemaduras solares", afirma la investigadora Anna R. Cliffe, del Departamento de Microbiología, Inmunología y Biología del Cáncer de la Universidad de Virginia y primera autora del estudio.

Pero no se sabía exactamente qué era lo que ocurría, cuál era la causa exacta o el mecanismo que provocaba la reactivación del virus justamente cuando estamos estresados, tenemos fiebre o sufrimos una quemadura solar. Y eso es justamente lo que ha descubierto el equipo de Cliffe.

El sistema inmunológico reacciona a la inflamación liberando citoquinas que afectan a las células de la piel

  • Cuando el cuerpo sufre estrés o inflamación, el sistema inmunológico libera una citoquina concreta: la interleucina 1 beta. Es una reacción normal de nuestras defensas.
  • Esta citoquina, curiosamente, también está presente en las células epiteliales de la piel y los ojos y se libera cuando está células son dañadas por la luz ultravioleta. Otra reacción normal de nuestros sistema inmunitario.
  • Pero no solo eso, dicha citoquina excita también las neuronas que albergan el virus del herpes simple. Y cuando el virus detecta este estímulo, le falta tiempo para reactivarse de nuevo.

En realidad, lo que está haciendo el virus del herpes simple es "apoderarse de esta vía que es parte de la respuesta inmunológica de nuestro cuerpo. Algunos virus han evolucionado para aprovechar lo que debería ser parte de nuestra maquinaria de lucha contra las infecciones", explica la investigadores Anna R. Cliffe.

Tratamientos para el herpes

A día de hoy, el virus del herpes simple no tiene cura. Solo hay tratamientos para aliviar los brotes.

  • Si lo sufres de forma recurrente el médico puede recetarte una pomada antiviral para aplicarla cuando aparece el brote.
  • Si en tu caso el virus de reactiva al exponerte al sol, es importante que uses una protección solar muy alta en la zona donde aparece el herpes.
  • El médico también puede recetarte fármacos antivirales orales de forma preventiva si sabes que te vas a exponer a una actividad que puede desencadenarte el brote, como por ejemplo exponerte al sol de forma intensa.

El virus del herpes simple es muy contagioso.

  • Evita los besos y el contacto con la piel de otras persona mientras haya ampollas.
  • No compartas toallas, barras de labios o cubiertos.
  • Sigue una estricta higiene de manos cuando tengas un herpes labial. Lávalas bien antes de tocar a otras personas.

Como decíamos, los fármacos existentes no erradican el virus, solo alivian los síntomas. La investigación de la profesora Cliffe abre la vía a desarrollar nuevas terapias que vayan dirigidas al virus latente para hacerlo insensible a estímulos como la interleucina 1 beta.