Asesorado por Anna Martín, comadrona, miembro del grupo de investigación Ghenders y profesora de Blanquerna - Universidad Ramon Llull.

Por Nuria Blasco

Servicios liderados por matronas para un parto mejor
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En Europa, la atención al parto y la maternidad es muy variable de un país a otro en función del grado de cobertura sanitaria que ofrece cada uno.

Sin embargo, el modelo más común en los países europeos es el de proporcionar atención en unidades obstétricas convencionales, con prácticas de parto altamente tecnológicas y medicalizadas, donde el rol de la comadrona se ve condicionado por la organización.

Ahora, un estudio elaborado por el Grupo de Investigación Ghenders, de Blanquerna-Universidad Ramon Lull (URL), liderado por los profesores e investigadores Anna Martín y Ramón Escuriet, concluye que los servicios de maternidad encabezados por comadronas consiguen partos más centrados en la mujer con menos necesidad de intervención. Todo ello en base al análisis de más de 2.100 nacimientos de bajo riesgo en España e Irlanda.

Los beneficios de que te atienda la comadrona

“La evidencia demuestra que aquellas mujeres con embarazos y partos de bajo riesgo que son acompañadas por comadronas tienen menor riesgo de parto prematuro, de precisar anestesia epidural, de necesitar una episiotomía o de tener un parto instrumentado”, explica la comadrona Anna Martín, quien ha liderado este estudio.

“En realidad, las únicas protagonistas durante el parto deberían ser las mujeres y sus familias. De hecho, una de las funciones de las comadronas es precisamente procurar que esto sea así”, matiza.

La evidencia científica actual demuestra los beneficios de ofrecer cuidados liderados por comadronas durante el embarazo y el parto a las mujeres de bajo riesgo, y estas son la gran mayoría.

Esto es debido a que tiene múltiples ventajas sin presentar efectos adversos en comparación con el modelo biomédico de atención al parto actual.

Resultados del estudio

Los resultados principales de este estudio son los siguientes:

  • Presencia de un alto intervencionismo y de variabilidad clínica en la atención al nacimiento entre diferentes hospitales en España. El hecho de que mujeres sanas tengan diferentes resultados de salud en función de donde dan a luz, puede reflejar la presencia de una práctica altamente intervencionista que se aleja del estándar de atención centrada en las mujeres.

También se observan diferencias estadísticas entre el tamaño de la unidad obstétrica y la inducción al parto, la estimulación con oxitocina, el tipo de parto y la realización de episiotomía y/o presencia de lesiones perineales:

  • En España, en unidades obstétricas grandes, la gran mayoría de partos fueron atendidos por obstetras y las intervenciones fueron considerablemente más altas que en muchos países europeos.
  • En cambio, en hospitales pequeños o en la unidad de matronas, casi la totalidad de los partos normales fueron atendidos por comadronas. Y en esta unidad, en la que las mujeres tuvieron la atención de una comadrona que ya conocían, requirieron menor uso de oxitocina, analgesia epidural y episiotomía. También tuvieron menor probabilidad de sufrir un desgarro perineal importante.

Menor necesidad de intervención

Durante décadas, se ha considerado que el embarazo y el parto eran actos meramente médicos, que podían ser peligrosos y debía ser un profesional médico el que los condujera. Y, esto aún está muy presente en nuestra cultura. Sin embargo, el embarazo y el parto, lejos de ser actos médicos, son procesos de salud.

Actualmente, en España el 99% de las mujeres dan a luz en unidades obstétricas altamente tecnificadas a pesar de que la evidencia científica muestra que la mayoría de las mujeres obtienen mejores resultados de salud cuando dan a luz en centros de nacimientos o unidades de baja intervención.

El 99% de las españolas da a luz en unidades obstétricas muy tecnificadas

"Las matronas son las expertas en la fisiología y la atención al embarazo y el parto normal. Desde su formación y el desarrollo de su profesión uno de los focos principales es la promoción de la fisiología de estos. En los modelos de atención liderados por comadronas, las intervenciones obstétricas son mínimas y solo se realizan en caso de ser necesario promoviendo así la seguridad de la madre y su bebé", explica Anna Martín.

Los riesgos de las intervenciones obstétricas

Es importante entender que cualquier intervención obstétrica, ya sea una inducción, una episiotomía, una cesárea… conlleva sus propios riesgos y solo debería realizarse cuando sea estrictamente necesario.

Algunas de las intervenciones que se pueden dar en los partos y que en muchos casos podrían ser innecesarias son:

  • La rotura artificial de la bolsa
  • La monitorización fetal
  • Limitación de la movilidad materna en el parto
  • La administración de oxitocina sintética
  • La anestesia epidural
  • La episotomía
  • El uso de instrumentos como fórceps, espátulas o ventosa
  • La cesárea

Si estas prácticas se realizan de forma rutinaria, en exceso o cuando no están indicadas, especialmente en mujeres sanas, desencadenan la necesidad de realizar una cascada de intervenciones obstétricas posteriores.

  • Por ejemplo, si se administra oxitocina sintética para acelerar el proceso de parto hay mayor riesgo de precisar anestesia epidural, de pérdida del bienestar en el bebé, hemorragia postparto, etc.

Funciones en el parto de la comadrona

"El acompañamiento durante el parto es clave. La evidencia nos muestra que si las mujeres dan a luz acompañadas por una comadrona la necesidad de realizar intervenciones obstétricas es menor", asegura Anna Martín.

Durante el parto, las matronas:

  • Proporcionan información para facilitar la participación activa en la toma de decisiones y la defensa de sus intereses.
  • Dan apoyo físico: se encargan de incentivar el libre movimiento de la mujer y las medidas no farmacológicas, ayudan controlar el dolor e informan de los cambios fisiológicos.
  • Proporcionan apoyo emocional.
  • Preparan el entorno para que sea íntimo y seguro.
  • Controlan el bienestar materno y fetal.
  • Controlan la correcta evolución del parto y detectan signos de desviación de la normalidad.
  • Se encargan de los cuidados inmediatos posparto para la mujer y el bebé.

Su papel en el embarazo y posparto

Las matronas son expertas en la atención al parto pero también en el embarazo y el posparto fisiológico, por lo que tienen un papel relevante durante estas etapas.

  • La atención prenatal incluye la promoción de buenos hábitos, identificación de riesgos y la prevención de patologías con el objetivo de asegurar las mejores condiciones de salud para la madre y el bebé durante el embarazo.
  • En el postparto, la atención de las comadronas se centra en el período desde el postparto inmediato hasta las seis semanas después de dar a luz. Aquí se incluiría la evaluación del bienestar físico y emocional de la madre, el apoyo a la lactancia materna, los cuidados del recién nacido hasta los 28 días de vida, etc…

Referentes en salud sexual y reproductiva

La comadrona es la profesional de referencia para la salud sexual y reproductiva de la mujer. Por ello, otras de sus competencias incluirían:

  • Asesorar en materia de anticoncepción y prevención de comportamientos de riesgo para evitar y/o disminuir embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual.
  • Llevar a cabo actividades de detección precoz del cáncer del cuello uterino.
  • Colaborar en la detección del cáncer de mama y ginecológicos.
  • La atención a la mujer durante la menopausia.

Ya hay cambios en las salas de partos

Lo cierto es que en los últimos años ya hay una tendencia general a medicalizar menos los partos, a dar más protagonismo a la mujer y se ha notado en un aumento de la relevancia del papel de las matronas.

“El cambio viene dado principalmente por la demanda de las mujeres. Las comadronas toman esta demanda como una oportunidad para implementar cambios de manera que las mujeres formen parte de la toma de decisiones y las matronas actúen como las abogadas de su proceso”,explica la comadrona.

Se están viendo cambios graduales tanto a nivel clínico como institucional. Por ejemplo, recientemente, se han abierto dos centros de nacimientos liderados por comadronas en Cataluña.

Y es que a la vista de los resultados maternos y neonatales, se pone de relieve la necesidad de desarrollar más servicios de maternidad donde las comadronas lideren la atención a las mujeres que no presenten riesgo.

formación de las comadronas

Para formarse como comadrona en España se debe realizar el Grado de Enfermería (4 años), presentarse al EIR (oposiciones nacionales para elegir la especialidad) y si se obtiene plaza, realizar dos años de residencia. Es un total de mínimo 6 años de formación de base.

En Europa, hay muchos países que para ser comadrona no se precisa estudiar Enfermería. Es un grado universitario independiente de 3 a 5 años de formación.

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