Por Soledad López, periodista especializada en salud

agenda fertilidad

Incluso si no hay ningún problema que lo impida, quedarse embarazada no siempre es tan fácil o, mejor dicho, tan rápido como esperamos.

Probablemente lo que desearíamos es conseguirlo en dos o tres meses desde que tomamos la decisión. Pero el embarazo no siempre llega en los plazos previstos porque en él influyen varios factores. Conocerlos y saber cuáles juegan a favor y en contra es clave para lograrlo.

La Dra. Fulvia Mancini, directora médica de Clínicas Eva, hace un repaso de todo aquello que conviene hacer y tener en cuenta si deseas ser madre. Es tu agenda de la fertilidad, así que toma nota.

Lo primero, visitar al ginecólogo para testar tu fertilidad

Muchas mujeres no se plantean la visita al ginecólogo hasta que no hay sospecha de embarazo, cuando en realidad se debería acudir antes para conocer el estado de la capacidad reproductiva, sobre todo si se ha llegado la treintena.

El ginecólogo te realizará pruebas para conocer cómo están tus óvulos y testar tu fertilidad:

  • La primera de estas pruebas es una analítica que permite conocer la concentración de tres hormonas (la FSH, la LH y el estradiol), que dan información acerca del número de óvulos y del estado en que se encuentran para concebir.
  • Además del análisis, que debe hacerse tres días después de la llegada de la regla, el test de fertilidad se complementa con una ecografía, que permite corroborar el potencial reproductivo de la mujer y descartar cualquier anomalía (ovarios poliquísticos o miomas) que puedan dificultar el embarazo.

Y no te preocupes de antemano si tienes antecedentes familiares con diagnósticos de infertilidad. El problema no se hereda en todos los casos.

Conoce tu ovulación

Una vez descartado un problema de fertilidad, la ovulación es el mejor momento para intentar quedarte embarazada.

  • En ese momento justo, que se produce sobre el día catorce (contando siempre desde el primer día de regla) en un ciclo de veintiocho días, el óvulo está maduro y sale del ovario hacia las trompas de Falopio para encontrarse con espermatozoides.
  • Si los ciclos son más largos, de unos cuarenta días aproximadamente, la ovulación se produciría sobre el día veintiséis.
  • Y si son más cortos (unos veintiséis días), la ovulación se produciría alrededor del día ocho del ciclo.

Existen aplicaciones de móvil que pueden ayudarte a identificar tus días fértiles.

Controla el peso

La obesidad es uno de los factores que más dificulta el embarazo y muchas mujeres no lo saben:

  • El tejido adiposo (graso) produce también estrógenos. Y cuando los niveles de estrógenos son altos, el cerebro da la orden a los ovarios (el principal productor de estrógenos) para que reduzcan su actividad, con lo que no ovulan o ovulan menos. Y sin ovulación no hay fecundación ni embarazo posible.

Además, la obesidad es un estado orgánico de inflamación crónica que conlleva hipertensión, diabetes, patología cardiovascular y alteraciones de la coagulación. Todas estas enfermedades, advierte Fulvia Mancini, influyen negativamente en el desarrollo del embarazo.

Ojo con las dietas extremas

Pero no solo el sobrepeso afecta al embarazo. Tal y como alerta Mancini, las mujeres que se someten a dietas extremas como la proteica y la disociada también tienen dificultades para quedarse embarazas y, además, su salud se resiente.

  • Las dietas proteicas provocan un estado de inflamación generalizado y acidosis (demasiado ácido en los líquidos corporales) que afecta al riñón.
  • Además del riñón, en la dieta disociada, que no mezcla ciertos grupos de alimentos, se daña el hígado. Esta dieta provoca carencias nutricionales que dificultan el embarazo.

Deja los hábitos tóxicos

El consenso es unánime en este sentido:

  • El tabaco, tanto en la mujer como en el hombre, reduce la fertilidad.
  • Por supuesto, qué decir de las drogas (tabaco, alcohol y otras drogas más duras) y sus conocidos efectos sobre la salud del futuro bebé.
  • Y si te quedas embarazada, evita las bebidas que afirman tener un 0,0% de alcohol. Esta denominación no está regulada. Así que si quieres tomarte una cerveza por su alto índice de ácido fólico, asegúrate que en la etiqueta ponga expresamente "sin alcohol".

Busca los "mejores suplementos" en los alimentos

Los meses previos al embarazo se recomienda suplementación de ácido fólico pero, al margen de esta u otras ayudas que pueda considerar tu ginecólogo, el mejor aliado natural se halla en los alimentos. Si estás buscando embarazo te convienen alimentos ricos en:

  • Fibra. Reducen el riesgo de padecer el síndrome del ovario poliquístico. Cereales, alcachofas, espinacas y frutos secos son buena fuente de fibra.
  • Vitaminas del grupo B. Estas vitaminas participan en la producción de hormonas esenciales para la ovulación y la implantación. Las legumbres y los huevos son buena fuente.
  • Zinc. Su carencia disminuye la producción de óvulos saludables. Pollo, marisco, huevos y jengibre contienen zinc.
  • Omega 3. Es fundamental para el equilibrio hormonal. Pescado azul, nueces o semillas de lino son buena fuente.

no te obsesiones

"La incertidumbre de si lo conseguiremos, en primer lugar, y luego los miedos de qué pueda ocurrir algo que malogre la larga espera llegan a convertirse en obsesión. Ocupan nuestro cerebro día y noche. Si no le ponemos freno a este instinto de protección irracional, puede adueñarse de nuestras vidas", advierten los psicólogos de Clínicas EVA.

El consejo es "dejar de rumiar pensamientos negativos" y consultar todas las dudas con el ginecólogo.

Revisa tu botiquín

Hay fármacos que obstaculizan el embarazo y convien tenerlo presente.

  • Los antiinflamatorios no esteroideos pueden dificultar o retrasar la ovulación.
  • Lo mismo sucede con la metoclopramidina (Primperan) que puede provocar niveles altos de prolactina e interferir en la ovulación.
  • Algunos anticonceptivos a base de progestágenos pueden provocar un periodo de latencia hasta recuperar ovulaciones regulares, alertan desde Clínicas EVA.

Practica el sexo sin pensar en el embarazo

Muchas parejas focalizan todos sus encuentros sexuales en la búsqueda de embarazo. Todo está pensado y pautado para lograr el objetivo.

  • Sin embargo, la Dra. Mancini recuerda que "es esencial mantener espacios de sexualidad independientes de la procreación, puesto que una sexualidad sana es una de las claves del éxito en todo el proceso. Cuando la búsqueda de un bebé aparece en mitad de una relación, puede aparecer cierta incomodidad, falta de diálogo e incluso falta de deseo", afirma.

Es cierto que el calendario de fertilidad es una herramienta de ayuda para lograr el embarazo, pero no hay que sentirse culpable si no es posible cumplirlo.

Y si después de poner en práctica estos pasos el embarazo no llega después de intentarlo durante año, puedes plantearte la posibilidad de acudir a una centro de fertilidad. Son muchas las técnicas de reproducción asistida que pueden ayudarte.

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