Detectar el virus del papiloma en la sangre menstrual: ¿el fin de la citología?

La molesta citología podría tener los días contados. Un estudio revela que el análisis del ADN de la sangre menstrual puede detectar el virus del papiloma humano con más de un 90% de acierto.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Se puede detectar el VPH con la regla en lugar de citologia
iStock by Getty Images

Acudir al ginecólogo regularmente para realizar citologías es clave para la detección temprana de patologías ginecológicas y, en especial, para detectar el cáncer de cuello de útero.

Las citologías permiten descubrir las lesiones que el virus del papiloma humano pueden provocar en el cuello uterino y tratarlas a tiempo.

Sin embargo, la incómoda citología podría ser sustituida por una sencilla muestra de sangre menstrual.

Un estudio realizado por investigadores en China y publicado en la revista JAMA Network Open, revela que la sangre menstrual puede ser una alternativa factible y precisa para la detección del virus del papiloma.

Analizar el ADN de la sangre menstrual

Los investigadores analizaron el ADN de la sangre menstrual y observaron que podía revelar la presencia de virus del papiloma con un 94,2% de acierto.

De hecho, este método resultó incluso más preciso que la citología para detectar la infección por virus del papiloma.

Los investigadores no dudan en afirmar que la detección del virus del papiloma a través de la sangre menstrual podría ser un método no invasivo útil y muy práctico.

  • Las muestras deberían recolectarse a partir del segundo día de regla, ya que normalmente el sangrado es mayor.

Virus del papiloma y cáncer

El virus del papiloma se asocia enseguida al cáncer de cuello de útero, aunque también puede provocar cáncer de vagina, ano, pene, vulva y algunos cáncer de boca y garganta.

Aunque es un virus que despierta temor, cerca de un 80% de las personas sexualmente activas se infectan en algún momento de su vida, pero pocas desarrollan cáncer porque su sistema inmunitario gana la batalla al virus, con lo que no llega a provocar lesiones cancerígenas.

Además, no todas la cepas del virus del papiloma humano son cancerígenas: hay más 200 y solo unas 20 son potencialmente cancerígenas.

  • La incidencia del cáncer de cuello de útero es de entre 8 y 9 casos por cada 100.000 habitantes.

Y ocurre normalmente en mujeres en las que la infección ha estado latente durante años hasta que acaba provocando células anormales.

Protección frente al cáncer de cuello de útero

La vacuna del virus del papiloma en niñas y el uso del preservativo son los dos pilares para evitar el contagio y un posible cáncer de cuello de útero.

Para su detección temprana, el ginecólogo realiza una citología vaginal o papanicolau. Consiste en la toma de una muestra de la vagina y cuello uterino para ser analizada en laboratorio.

En realidad, la citología no detecta el virus del papiloma, sino posibles lesiones precancerígenas o cancerígenas que haya podido causar, por pequeñas que sean.

  • Si la citología está alterada y el ginecólogo sospecha de lesiones anómalas, se realiza un test del virus del papiloma humano o captura de híbridos.
  • Esta prueba sí permite detectar las cepas exactas del virus del papiloma de las que te has contagiado.

De hecho, muchos ginecólogos son partidarios de que esta prueba formara también parte de los programas de cribado, aunque actualmente solo se incluye la citología.

Reforzar el sistema inmune

Como decíamos, infectarte del virus del papiloma humano no implica que vayas a desarrollar cáncer.

El virus tiene un periodo de latencia, lo que significa que pasa tiempo en el organismo hasta que llega a causar daño. Y ese periodo de latencia puede durar años.

Reforzar el sistema inmune a través de hábitos saludables (dieta sana, ejercicio o control del estrés) es una inversión en salud que ayudará a tu cuerpo a luchar contra todo tipo de patógenos, incluido el virus del papiloma humano.

De todas maneras, el control ginecológico es fundamental y, de hecho, las muertes por este tumor son pocas en los países desarrollados gracias a la detección precoz, lo que permite tratarlo al inicio.

  • A partir de los 25 años, se aconseja una citología cada 3 años.
  • También se puede realizar un test del virus del papiloma humano (captura de híbridos) a partir de los 30 años, y si da negativo no es necesario volver a hacerlo hasta que pasen 5 años.

Este control debe mantenerse hasta los 65 años, ya sea a través de citologías o test de virus del papiloma humano.

El análisis de muestras menstruales durante la etapa fértil de la mujer facilitaría las cosas ya que, obviamente, es mucho menos molesto que recoger una muestra de la vagina y el cuello uterino.