sudores nocturnos

Se suelen relacionar los sudores nocturnos con la menopausia, pero en realidad, el 34% de la población adultahombres y mujereslos sufre, según un estudio de la Universidad de Oklahoma (EE UU).

Esta alteración tan habitual no suele responder a ningún problema médico; pero cuando se acompaña de otros síntomas o de un malestar general inespecífico sí puede estar avisando de otro trastornos.

Sudas para adaptarte

En la mayoría de los casos los sudores nocturnos ocurren cuando el organismo tiene que “ajustarse” a alguna situación. A las mujeres nos resulta muy familiar esta situación porque sabemos que ocurren con frecuencia a partir de cierta edad.

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  • ¿En qué momento del día aparecen? Los sofocos que sufren muchas mujeres durante la menopausia ocurren a cualquier hora del día o de la noche; los provocados por otras causas, en cambio, suelen tener lugar cuando el cuerpo está en reposo nocturno.

El tipo de tela del pijama o las sábanas o ciertos medicamentos pueden ser la causa

  • ¿Duermes con ropa acrílica? Intenta que tanto el pijama o camisón como las sábanas sean de tejidos naturales (por ejemplo algodón) o tenga un porcentaje alto de esos tejidos frente a los acrílicos.
  • ¿Estás tomando fármacos? Los fármacos usados para bajar la fiebre, como el ácido acetilsalicílico o el paracetamol, los provocan en algunas ocasiones. Además, todos los antidepresivos pueden producir sudoración nocturna como efecto secundario: su incidencia es hasta un 22% más alta en personas que los toman.

Cómo saber si la sudoración es excesiva

El objetivo del sudor es mantener el cuerpo en una temperatura constante de unos 36,5º C.

Tener un poco de sudor en la frente o en la almohada al levantarte es normal: ocurre porque el cerebro reajusta la temperatura corporal que normalmente varía desde su punto más alto al atardecer, hasta el más bajo al amanecer.

Es excesiva si te despiertas con el pijama bañado en sudor o las sábanas mojadas

Si el sudor es tanto que te obliga a levantarte de la cama y cambiarte porque el pijama o las sábanas están mojadas, entonces la situación es más importante y podría ser el efecto secundario de medicamentos o ser el síntoma de una enfermedad.

Infecciones ocultas o trastornos orgánicos

En ocasiones, los sudores nocturnos pueden estar avisándonos de alguna infección o trastorno. En el caso de que la sudoración por la noche sea intensa y se prolongue en el tiempo o se den algunos síntomas asociados, es recomendable acudir al médico para que realice un diagnóstico.

La sudoración nocturna excesiva podría estar indicando:

  • Si el proceso infeccioso afecta a las vías respiratorias, los huesos o las válvulas del corazón, es posible que se presenten sudores nocturnos, aunque la tuberculosis es la infección que más se ha asociado a este síntoma. También los abscesos (acumulaciones de pus en tejidos) pueden provocarlos.
  • Hipoglucemia. Un nivel bajo de glucosa en sangre puede elevar la temperatura corporal por la noche. Es habitual que ocurra en personas que se administran insulina o fármacos antidiabéticos orales.
  • El hipertiroidismo también puede provocarlos. En este caso el aumento de las hormonas tiroideas acelera muchas de las funciones del organismo, lo que puede generar calor.

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  • Problemas digestivos. El reflujo gastroesofágico provoca sudoración nocturna. En este caso, las molestias abdominales sirven de alerta.
  • Problemas respiratorios. Cuando se sufren apneas del sueño (interrupción momentánea de la respiración) el cuerpo puede reaccionar así ante la escasez de oxígeno.

Un problema de válvulas de corazón o la apnea del sueño podrían provocar más sudor

  • Si se está formando un tumor (esta es la causa menos frecuente), el organismo también responde elevando la temperatura. Acude a tu médico si el sofoco aparece de repente, sobre todo si se presenta junto a febrícula, disminución del apetito, pérdida de peso, hinchazón de los ganglios linfáticos...

consejos para controlar el sudor

1. No te abrigues demasiado

Si llevas prendas demasiado abrigadas para dormir o pones más ropa de cama de la necesaria tu cuerpo regulará su temperatura secretando fluido de las glándulas sudoríparas

2. Controla tu peso

Según la Universidad de Maryland School of Medicine (EE UU) un índice de masa corporal superior a 30 (que es el que tiene una mujer de 1,60 que pesa 77 kg) eleva el riesgo de sudores nocturnos y solo disminuye si el IMC desciende a 24 o menos, es decir, cuando esa misma mujer pesase 62 kg.

3. Vigila tus cenas

Si son excesivas, pesadas, muy condimentadas o picantes tu cuerpo generará calor y puedes despertarte bañado en sudor.

Y si tomas postres azucarados o con grasas saturadas es posible que aumente tu glucosa en ese momento y luego baje rápido por la noche, provocando los sudores.

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