Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El colesterol bueno protege tu hígado
iStock by Getty Images

El llamado colesterol bueno (HDL) no solo previene enfermedades cardiovasculares. También protegería tu hígado de la inflamación y de enfermedades, según revela un estudio de la Universidad de Washington en St. Louis.

Así pues, una alimentación rica en ácidos grasos omega 3 –nueces, pescado azul– y en otras grasas beneficiosas como las que aporta el aceite de oliva virgen extra ayudaría a elevar los niveles de colesterol bueno en sangre y alejarían el daño hepático.

reduce la inflamación del hígado

El colesterol HDL (ligado a las proteínas de alta densidad) es el encargado de transportar el colesterol de las arterias al hígado para su eliminación. De ahí que se asocie a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

  • En cambio, el colesterol LDL (ligado a las proteínas de baja densidad) es el que se acumula en las arterias y favorece la formación de placa de ateroma.

Hecha esta aclaración, en este estudio los investigadores descubrieron un nuevo tipo de colesterol bueno, el llamado HDL3, que bloquea la acción de las bacterianas intestinales que causan inflamación del hígado.

razón de peso para aumentar el colesterol bueno

Este hallazgo es un argumento de peso para elevar los niveles de colesterol bueno, ya sea con la alimentación o a través de suplementos si es necesario.

  • "Aunque el HDL se ha considerado 'colesterol bueno', los medicamentos que aumentan los niveles generales de HDL han caído en desgracia en los últimos años debido a los ensayos clínicos que no mostraron ningún beneficio en las enfermedades cardiovasculares", asegura Gwendalyn J. Randolph, autora principal del estudio.
  • "Pero nuestro estudio sugiere que elevar los niveles de este tipo específico de HDL, y específicamente elevarlo en el intestino, puede ayudar a proteger contra la enfermedad hepática, que, como la enfermedad cardíaca, también es un problema de salud crónico importante", añade.

la relación intestino-hígado

La salud intestinal afecta a todo el organismo y en especial al hígado. Así lo explican desde la Universidad de Washington:

  • Un microbioma intestinal alterado hace que las llamadas bacterias gramnegativas produzcan una molécula inflamatoria (lipopolisacárido) que puede viajar al hígado a través de la vena porta.
  • La vena porta es el vaso principal que suministra sangre al hígado y transporta la mayoría de los nutrientes al hígado después de que los alimentos se absorban en el intestino.
  • Pero las moléculas inflamatorias (lipopolisacárido) pueden viajar junto con los nutrientes de los alimentos y activar las células inmunitarias que desencadenan la inflamación en el hígado.
  • Así pues, las bacterias de la microbiota intestinal, en este caso las gramnegativas, pueden acabar provocando enfermedad hepática, incluida la enfermedad del hígado graso y la fibrosis hepática.

Pero hay algo que puede frenar este nefasto proceso que acabamos de explicar: el colesterol HDL3, un colesterol bueno que genera el intestino.

Este colesterol viaja también a través de la vena porta y se une al liposacárdio dañino (la molécula inflamatoria), bloqueando la activación de las células inmunitarias del hígado que generan la inflamación.

¿HDL para prevenir enfermedades del hígado?

Los niveles de colesterol bueno en el intestino están más relacionados de lo que se cree con la salud hepática.

De hecho, los investigadores demostraron que las lesiones del hígado son peores cuando se reduce el HDL3 del intestino, por ejemplo, cuando se extirpa parte del intestino en una cirugía.

"La cirugía puede generar dos problemas –explica Randolph–. Un intestino más corto hace que, directamente, produzca menos HDL. Además, la cirugía en sí lesiona el intestino, lo que provoca que se derrame más lipopolisacárido (sustancias inflamatorias) en la vena porta y llega hasta el hígado".

Este estudio abre la puerta a desarrollar nuevas terapias para tratar enfermedades hepáticas como el hígado graso a causa del alcohol o la dieta. Y con una herramienta tan sencilla como aumentar el HDL en el intestino.