Por Elisabet Silvestre, Dra. en Biología, experta en Salud y Hábitat

moho y humedad

Manchas en la pared, el techo, las baldosas o en la cortina del baño, de color negro, verde o anaranjado, indican la presencia de moho en la estancia.

En la mayoría de casos, cuando el problema está muy extendido, el olor característico a cerrado también delata su presencia.

Así afecta el moho a tu salud

El moho es un organismo vivo que produce “esporas” diminutas. Estas se propagan por el aire y, aunque no las veas, están presentes en el ambiente de tu casa cuando tienes humedades.

Estas son algunas de las molestias que pueden alertarte de que las humedades están afectando ya a tu salud:

  • Respiras peor. Al respirar, las pequeñas esporas del moho entran en los pulmones y pueden acabar causando problemas respiratorios, sobre todo en individuos que ya tienen alguna alteración o padecen asma.
  • Puedes sufrir reacciones alérgicas. Algunas personas son alérgicas a esas esporas y, ante ellas, notan los típicos signos de alergia como picor de ojos (como si tuvieran arenilla), lagrimeo constante, congestión nasal, irritación de garganta e incluso dolor de cabeza. En algunos casos, también pueden causar irritación en la piel.

El moho es un organismo vivo que produce “esporas” diminutas que se propagan por el aire

  • Hay un incremento del dolor. Los científicos no saben explicar aún el mecanismo que provoca por que el exceso de humedad incremente la sensación de dolor en algunas personas, pero sí se ha podido constatar que existe una relación muy directa entre vivir en ambientes húmedos y el empeoramiento de los síntomas de dolencias reumáticas (como artritis o artrosis) y óseas, sobre todo en el caso de sufrir algún grado de debilidad ósea (osteopenia u osteoporosis).
  • Hasta las migrañas empeoran. Una investigación publicada en la prestigiosa revista ‘headache’ demostró que los síntomas propios de las migrañas o cefaleas tensionales crónicas tendían a agravarse en ambientes excesivamente húmedos.

Cómo acabar con las humedades

Deshacerte de las humedades y prevenir la aparición de moho no es difícil con algunos consejos:

Zonas de agua bien secas

  • En los baños, cocinas o zonas de agua suelen formarse pequeños focos de moho. Y no es un problema de limpieza, ya que muchas veces al hacerlo estamos dejando la superficie húmeda.

Algo tan sencillo como tener el cuidado de secar con un papel tras limpiar puede ser la solución.

Supervisa los electrodomésticos

Especialmente aquellos que trabajan a temperaturas más altas y en ambiente húmedo, como lavadoras, lavavajillas o cafeteras, ya que son un nicho potencial para el desarrollo de hongos.

  • Mantén limpios los cajetines del jabón de la lavadora y ten especial cuidado con las gomas: un estudio ha demostrado que el moho que se acumula en las gomas de las puertas de los electrodomésticos (el exophiala) puede provocar infecciones en personas con fibrosis quística y también en individuos sanos.

Procura mantener muy limpio el frigorífico evitando que se estropeen los alimentos en su interior.

Ventila a diario

No solo las duchas con agua caliente, también cocinar, o secar la ropa en el interior, son fuentes de generación de vapor de agua.

  • Abrir las ventanas y ventilar es un buen remedio para evitar las condensaciones que favorecen la aparición de moho.

En los espacios muy húmedos sin ventanas puedes poner un deshumidificador. Y revisa de vez en cuando las rejillas de ventilación, límpialas y no las tapes.

“Atrápala” con sal

Utiliza este truco casero: pon boles con sal gorda en las zonas de agua de la casa y cámbialos cada 3 o 4 días. Esto te ayudará a eliminar el exceso de humedad.

Otras medidas para evitarlas

  • Repara de inmediato: Ante una avería doméstica (la rotura de una tubería o una gotera) arregla el desperfecto enseguida, ventila bien la estancia y comprueba que la zona queda bien seca.
  • Deshazte de todo aquello que este muy dañado por el moho: cortinas de baño, alfombras de la bañera... Si está muy extendido es muy complicado eliminar completamente las esporas.
  • Usa materiales seguros: En zonas muy húmedas elige pinturas que impidan la proliferación de moho. Son las que llevan la etiqueta con la “flor europea” o las que se indica que no contienen sustancias COV.

Un eficaz antídoto contra el moho

El agua oxigenada y el vinagre son productos que suelen tenerse en casa y son extremadamente eficaces en estos casos.

Cuando veas las típicas manchas negruzcas de moho, aplica primero un producto con una bayeta (o con un cepillo de dientes para las juntas), y después el otro. No importa el orden pero no los mezcles. Ayudará a eliminar el moho de la zona.

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