Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El colesterol favorece la formación de las placas del alzhéimer
iStock by Getty Images

Comprender cómo se desarrolla la enfermedad de alzhéimer es clave para una curación que a día de hoy todavía no existe.

Un nuevo estudio arroja luz en este sentido al descubrir que el colesterol regula la producción de proteína beta amiloide, que es la responsable de la formación de placas en el cerebro que poco a poco van matando las neuronas.

El papel de la proteína beta amiloide

La acumulación de beta amiloide en el cerebro es la causa más aceptada de alzhéimer. Pero no toda la proteína beta amiloide es igual.

En concreto, es un subtipo de proteína beta amiloide la que puede formar grandes placas en el cerebro y así se ha observado en las autopsias de personas con alzhéimer.

También se ha demostrado una relación genética con la producción de este subtipo de beta amiloide.

Pero, ¿qué es lo que provoca que se genere este subtipo de beta amiloide más dañino para el cerebro? Probablemente el colesterol.

Colesterol y beta amiloide

Investigadores del Departamento de Medicina Molecular de Scripps Research Institut de Florida han analizan en profundidad la conexión entre el colesterol y la producción de beta amiloide.

Un vínculo que ya habían sugerido estudios anteriores pero que no había podido llegar a demostrarse por dificultades técnicas.

Para ello, utilizaron una técnica microscópica avanzada que ofrece imágenes en superresolución. Con esta tecnología punta pudieron observar las células cerebrales de ratones y rastrear cómo el colesterol regula la producción de beta amiloide.

En concreto, se centraron en el colesterol producido en el cerebro y vieron que las proteínas que genera el gen APOE lo transportaban hasta la superficie de las neuronas.

En este punto cabe hacer un inciso:

  • Las personas portadoras de la variante del gen APOE conocido como APOE4 son las que tienen más riego genético de sufrir alzhéimer.
  • El gen APOE lo tenemos todas las personas y se puede presentar como resultado de la combinación de los alelos Ɛ2, Ɛ3 y Ɛ4.
  • En el caso del alzhéimer, los individuos con dos alelos Ɛ4 son los que presentan un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

Formación de placas

Como señalábamos, los investigadores vieron que la proteína APOE transportaba el colesterol cerebral hasta la superficie de las neuronas, formando lo que se conoce como "balsas de lípidos".

Cabe recordar que en la superficie de las neuronas también se encuentra la proteína que produce beta amiloide.

  • Llegado a este punto, observaron que lo que hacía el colesterol era "poner en contacto" la proteína productora de beta amiloide de esa neurona con otras balsas de lípidos cercanas.
  • Y allí, en esas balsas, se formaba el beta amiloide y luego las conocidas placas.

Qué ocurre si no hay colesterol

Los investigadores descubrieron que si se bloqueaba el flujo de colesterol, la proteína productora de beta amiloide era incapaz de contactar con las balsas de lípidos.

  • Esa falta de colesterol desplomaba la producción de beta amiloide hasta niveles normales y las placas prácticamente desaparecían.

Recordemos que esta proteína, la beta amiloide, es esencial para la transmisión de la información entre neuronas, el problema es cuando se acumula en exceso.

Pero no solo desaparecieron las placas de beta amiloide.

  • También desaparecieron los llamados enredos y ovillos producidos por la acumulación de otra proteína, la TAU, que es otro de los signos de alzhéimer. La proteína TAU altera el ADN de las neuronas.

Investigar nuevos tratamientos

Este estudio sugiere que vale la pena explorar la vía de bloquear el colesterol cerebral para prevenir la enfermedad, sobre todo en personas con el gen APOE que predisponga al alzhéimer.

Pero no es tan fácil porque el cerebro también necesita colesterol para muchos otros procesos, incluido el mantenimiento del estado de alerta y la cognición normales.

De hecho, estos mismos investigadores comprobaron en un estudio anterior que eliminar completamente el colesterol en las neuronas puede provocar inconsciencia.

"No se puede simplemente eliminar el colesterol de las neuronas sin más. Es necesario para establecer un umbral adecuado de beta amiloide (recordemos que en su justa medida es necesario) y para la cognición normal", señala uno de los autores del estudio.

Así pues, la investigación debe continuar pero probablemente cada vez se esté más cerca de hallar la vía que interrumpa la nefasta formación de placas beta amiloide.