El truco que arrasa en España para que no le salgan brotes a las patatas y duren más tiempo

Existen algunos trucos para que nuestras patatas duren más tiempo en la despensa sin estropearse y sin que germinen. Estas propuestas son tan útiles que ya no tirarás más patatas.

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Charlie Masdeu

Periodista especializada en estilo de vida y nutrición

Actualizado a

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Estos trucos ayudarán a conservar mejor nuestras patatas y evitará que germinen brotes.

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La patata es un alimento tan versátil que goza de gran popularidad internacional. Aunque nuestra forma favorita de comerla es en pequeñas tiras fritas, lo cierto es que ésta es una de las opciones menos saludables. Capaz de dar textura y espesor a una crema, este ingrediente jamás falta en nuestra despensa. Sin embargo, con el paso de los días suelen transformarse, germinándole brotes de donde saldría una nueva planta o incluso poniéndose de color verdoso.

Barata, fácil de cocinar y versátil, no nos extraña que este alimento sea uno de los básicos en todas las cocinas. Con la única intención de alargar su buen estado, he aquí diferentes trucos para poder tener las patatas durante mucho tiempo en nuestra despensa sin que se pongan malas ni germinen brotes. 

Trucos para evitar que germinen brotes en las patatas y se conserven por más tiempo

Lejos de complicarnos la vida y ofrecer trucos difíciles de seguir, lo cierto es que para conservar durante mucho tiempo nuestras patatas en la despensa tan solo se necesitan varias acciones sencillas y muy fáciles de adoptar. Este alimento no requiere de tierra para empezar a brotar y prueba está en que si no las almacenamos bien, a las pocas semanas le germinan brotes. Cuantos más brotes salgan, su valor nutricional irá a menos

Guárdalas en un lugar fresco

Mantenerlas en un lugar fresco evitará que se formen estos brotes. Si las conservamos en un lugar donde hay una temperatura constante de entre 7º y 11º, lograremos que la patata no pierda ni su agua ni su almidón. Eso sí, debemos evitar colocarlas en la nevera ya que podría hacer que la patata se oscurezca y gane dulzura.

Colócalas en un recipiente con ventilación

Ahora que sabemos que se han de guardar en un lugar fresco, las patatas deben estar bien colocadas. Por ello, las pondremos en un cesto o una caja de cartón para que puedan respirar. Sino, una bolsa tipo red puede ser una buena alternativa, así como una bolsa de papel. Lo que sí debemos evitar es dejarlas en una bolsa de plástico, ya que ese material impide que se ventilen. 

Mejor en un lugar oscuro

Las patatas se conservan mejor si las guardamos en un lugar con poca luz. Por ello, se recomienda guardarlas en el garaje, en un armario, en un sótano… Lugares donde no tienden a tener mucha luz. Cuando las patatas no se conservan bien, además de germinar brotes, también pueden adquirir un tono verdoso. Si eso sucede, les quitaremos la piel antes de cocinar. Si la parte verdosa ha llegado al corazón de la patata, deberemos tirarla.

Evita la humedad

La humedad acabará con la calidad de nuestras patatas y al poco tiempo lucirán blandas. Este detalle provocará que tiendan a podrirse rápidamente. Por ello, deberemos guardarlas en un lugar seco evitando a toda costa colocarlas en sitios con tendencia a calentarse (armarios de debajo del fregadero, lugares cerca de los electrodomésticos, etc.). Si las guardamos en una parte cálida de la casa, brotarán rápidamente.

NO las mezcles con cebollas

Si guardamos nuestras patatas cerca de cebollas, nos percataremos que su durabilidad es inferior ya que este otro alimento ayuda a acelerar la germinación.

En definitiva, se recomienda guardar la patata en un lugar oscuro, seco y fresco (pero no en la nevera).

Todo lo bueno de la patata

Compuesta por hidratos de carbono -en su gran mayoría en forma de almidón-, su aporte calórico es de 88 kcal/100 gramos de patatas. Aunque esté formada por estos hidratos, no se le puede comparar con, por ejemplo, los cereales refinados como el pan o la pasta no integral, ya que la patata es un alimento no refinado y es muy saciante.

Aunque se recomienda comer más verdura que patata, ésta también es fuente de Vitamina C. Sin embargo, parte de sus propiedades pueden perderse al cocinarla. El truco que todo cocinero emplea para preservar su contenido es cocinándolas al vapor o al horno (envueltas en papel de aluminio). Además, también contiene fibra.

Con variedades entre las que elegir, la patata más popular es la gallega gracias a su gran tamaño y su fuerte sabor. Sin embargo, la más vendida es la llamada Monalisa ya que es la que tiene menor contenido de agua y se convierte en la más versátil para la cocina.