Contar los pasos a partir de los 60 años para vivir más, el hábito que aconseja Harvard a las mujeres

Se ha demostrado que practicar el hábito de contar pasos ayuda a introducir esta actividad física tan saludable en la rutina diaria y anima a caminar cada día más, aportando innumerables beneficios tanto a nivel físico como mental.

Marina Vázquez
Marina Vázquez

Periodista especializada en bienestar y nutrición

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Acostumbrarte a contar los pasos es un estímula para hacer cada día un poco más.

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Caminar es una de las actividades físicas más sencillas y completas que existen. Y, sin embargo, es la que más tendemos a restar importancia. Seamos sinceros: tras llegar a casa después de un día intenso, lo último que apetece es enfundarse en las mallas, calzarse las zapatillas y salir a andar para llegar a los 10.000 pasos diarios recomendados por la OMS. El cuerpo está cansado de ese ajetreo diario y lo que apetece es sentarse en el sofá.

Una decisión puntual que, si se produce de forma repetida, puede derivar en un estilo de vida sendentario en lugar de activo, que es lo que recomienda la OMS para evitar problemas de salud.

La factura del sedentarismo

Y es que, al igual que una buena dieta, el ejercicio es el otro gran pilar de la salud. Y sí, los pasos recomendados pueden ser sustituidos con facilidad por otras prácticas como puede ser, por ejemplo, correr o realizar algún deporte concreto, pero en muchos casos ese intercambio no se produce.

Un mal hábito que provoca que llegada una cierta edad muchas personas no hagan absolutamente nada de ejercicio y sean cien por cien sendentarias, lo que puede traducirse en mayor riesgo de obesidad y todo tipo de enfermedades.

Por eso mismo es importante incorporar entre nuestros hábitos la rutina de caminar a diario, que es la forma más fácil de hacer ejercicio. Más aún si has llegado a los 60 años y eres mujer, según la última investigación publicada por Harvard.

Como ya decíamos, llevar un estilo de vida sedentario desde temprana edad hace que el cuerpo lo adopte de manera indefinida, y es justamente esa falta de movimiento lo que promueve los problemas a nivel físico o mental ya mencionados. Además, con sinceridad, la gran mayoría hemos visto como nuestros padres o abuelos, a medida que cumplen años, se encuentran más inactivos y cansados.

Por eso mismo, como enfatiza el estudio de Harvard, más que llegar a un número determinado de pasos, es importante contar los pasos no solo para tratar de mantenerlos, sino para intentar superar la marca del día

Por qué es importante contar los pasos a partir de los 60 años

Caminar salud

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El estudio realizado por la Universidad de Harvard, publicado por la revista JAMA Internal Medicine, estudió cómo más de 14.000 mujeres de 60 años intentaron caminar más en su día a día tras darles un pequeño podómetro que dejaba constancia de los pasos recorridos para la realización de la investigación.

Con ello, lo que se percibió es que las mujeres que habían ido sumando pasos en sus mediciones, alejándose de la vida sedentaria, redujeron su riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular entre un 30% y 40%. Asimismo, no solo mejoraron su calidad de vida a nivel físico sino que, además, esa actividad les resultó muy beneficiosa a nivel mental. La práctica contribuyó a reducir los casos de insomnio, ansiedad, estrés e, incluso, redujó el deterioro cognitivo o los casos de demencia en dicha edad.

De ahí a que se insista en la importancia de contar los pasos para adentrarse en un estilo de vida mucho más activo y sano, como recomiendan los expertos.

Los beneficios de dar pasos a partir de los 60

Caminar a paso ligero te hace envejecer más tarde

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Caminar es una actividad física que está al alcance de la inmensa mayoría y resulta muy beneficiosa a cualquier edad, según la Organización Mundial de la Salud.

Las razones son múltiples. Para empezar, andar permite quemar bastantes calorías; ayuda a fortalecer el corazón, reduciendo las probabilidades de sufrir una enfermedad coronaria; contribuye a reducir los niveles de azúcar en sangre e, incluso, aliviar el posible dolor articular ya que los músculos que recubren las articulaciones lubrican y fortalecen los huesos al caminar. Un último beneficio que resulta bastante útil para evitar el deterioro de los huesos o frenar la artrosis que tienden a experimentar las personas mayores.

Efectos que, como matizaba la investigación de Harvard, podían verse incrementados con la sencilla incorporación de un podómetro u otro artilugio de medición que permita contabilizar los pasos recorridos, tomando consciencia del movimiento o estilo de vida que se lleva. La misma que, más allá de activar a las personas de más de 60 años, también puede jugar el mismo efecto en personas de menos edad incentivándolos a mantener una vida mucho más activa.