Dr. Sagrera-Ferrándiz

Médico y Magister en Medicina Manual y Osteopatía

En ocasiones notamos "un pellizco" o bloqueo en un lado de la cadera que nos impide movernos bien.

  • Si deja de ser una molestia leve y pasa a doler o uno se queda "clavado", está más que justificado acudir al médico para averiguar de dónde viene el problema.
  • Una vez superado, vale la pena movilizar la cadera de manera controlada.

Mueve la cadera y evita que se atrofie

Muchas veces el sedentarismo está detrás de este tipo de molestias.

  • Si pasas muchas horas sentado, los músculos flexores de la cadera se acortan, y esto favorece que, al movernos, se tensen más a menudo. Esto puede descompensar la pelvis, provocar dolor de espalda, de rodillas, de pies...
  • Mantener la movilidad y flexibilidad de la cadera también es clave para evitar que problemas como la artrosis vayan a más.

Si te acostumbras a practicar cada día los ejercicios que te proponemos a continuación, liberarás tensiones en la zona y ganarás movilidad.

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1 / 3 Desbloquea y relaja la pelvis

Túmbate boca abajo. Mantén las piernas estiradas, dobla los codos y apoya los antebrazos en el suelo.

  • Coloca un pelota de tenis entre la colchoneta y el hueso que sale de la pelvis por delante, bajo la cintura.
  • Realiza 12 círculos lentos, notando la ligera presión que la pelota ejerce en la zona. 
  • Descansa y cambia de pierna.
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2 / 3 Estira la musculatura interna

Con este ejercicio estiras los aductores (los músculos de la zona interna del muslo) y ganas rango de movimiento.

  • Túmbate boca arriba, dobla las piernas y deja caer las rodillas juntando las plantas de los pies.
  • Apoya las manos sobre tu vientre, respira y relájate unos minutos.
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3 / 3 Relaja bien el músculo que la hace girar

Se llama piramidal, recorre el glúteo y, si no está en buen forma, puede causar "falsas ciáticas". Para que no te ocurra puedes estirarlo con el siguiente movimiento:

  • Túmbate boca abajo sobre una colchoneta y deja los brazos en una posición en la que sientas que te relajas.
  • Estira la pierna derecha, dobla la izquierda y lleva la rodilla hacia arriba, manteniéndola apoyada en el suelo en todo momento.
  • Respira tranquilamente durante unos minutos y repite con el otro lado.