CHICA PISCINA

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La infección de hongos en la piel es uno de los problemas habituales en verano. Y entre las infecciones que se dan con más frecuencia está la producida por la humedad debajo de las uñas. Médicamente se llama onicomicosis.

No es un problema grave, pero puede extenderse y dañar las uñas de todos los dedos. Paradójicamente, el principal motivo de riesgo es el esmalte con la que las embellecemos.

las causas de onicomicosis

El motivo por el que aparecen los hongos en las uñas, como en otras partes del cuerpo, es el exceso de humedad, que favorece su proliferación.

Un error frecuente es que no nos secamos bien el pie, y queda humedad, especialmente debajo de las uñas, puesto que es una zona difícil de acceder”, explica Estefania Soriano, vicepresidenta del Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana.

Secarnos mal los pies, sobre todo la zona de las uñas, facilita la infección

En verano este problema se incrementa, porque estamos muchas más horas con los pies húmedos, por las piscinas y la playa, además de que hay más sudoración.

EL ESMALTE NO DEJA RESPIRAR

En realidad el esmalte no es el causante de los hongos en sí mismo:

  • Lo que ocurre es que al pintarnos las uñas, la laca crea una barrera que impide a la uña respirar y mantiene durante más tiempo la humedad en su interior Y la humedad es la responsable de la proliferación de las bacterias que causan los hongos.

Por eso aparecen a menudo en esta época del año uñas que amarillean. Las personas que utilizan esmaltes deben ser muy meticulosas en su uso y no llevarlos durante un tiempo prolongado para dejar que la uña "respire".

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Es un grave error dejar el esmalte para que se vaya perdiendo solo -explica la podóloga Soriano-. A los 5 o 6 días como máximo hay que quitarlo ”.

  • Luego hay que dejar descansar las uñas al menos un par de días.
  • Aquellas personas que se pintan las uñas más a menudo, hasta en invierno solo las perjudican más.

Alerta con el esmalte permanente

Por supuesto, los esmaltes llamados permanentes o semipermanentes, que se colocan para durar hasta todo un año, son los más desaconsejables.

El esmalte forma una capa en la uña y la mantiene húmeda por dentro

“Son muy perjudiciales para las uñas en los pies porque pueden llegar, incluso, a provocar su pérdida. Esto se debe a que generan una oclusión total de la uña y esto puede provocar la aparición de infecciones que hacen que la uña se ablande y se despegue de su lecho, asegura Estefanía Soriano.

CÓMO SE DETECTA LA INFECCIÓN

Dependiendo del tipo de hongo o bacteria con la que se haya infectado la uña pueden aparecer unos rasgos u otros. Lo más habitual es:

  • Se va amarilleando o volviéndose marrón.
  • Se suele quedar quebradiza.
  • Si la rascas, suelta como un polvillo.

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Comparo la uña con una planta: si la tapas no puede extrañarte que luego aparezca amarilla y mustia”, nos cuenta la podóloga de una forma muy gráfica.

Pero, ojo, en los esmaltes de colores fuertes, si se deja mucho tiempo, la uña puede acabar chupando el pigmento. Eso hará que se quede permanentemente de un color amarillento. Dará la sensación falsa de tener hongos cuando no los hay.

La uña puede chupar el pigmento del esmalte y amarillearse sin estar infectada

Además, un cambio de tono de la uña también puede deberse a un golpe haciendo deporte. Y algunos de sus síntomas coinciden con los de la psoriasis.

Sólo el podólogo podrá sacarte de dudas y hacer un cultivo en el caso de hongos para saber de qué tipo son y cuál es el tratamiento adecuado.

medidas de prevención

  • Para evitar que se tiña la uña y cree una falsa imagen enfermiza, ponte siempre una base, una laca incolora que la proteja y evite que absorba el pigmento.
  • Quitar adecuadamente la laca de uñas con un producto específico a los pocos días de haberlas pintado (no más de cinco) y, por supuesto, no dejarlas un largo periodo de tiempo esmaltadas o aguantarlas hasta que éste desaparezca poco a poco, y tampoco rascarlo.

Aplica una laca transparente antes de un color fuerte

  • Evitar la sudoración en exceso o la humedad en la zona, con tejidos transpirantes y secando bien los pies. Conviene incluso pasar el secador de pelo por las uñas.
  • No está de más que vayas al podólogo una vez al año, porque te dará consejos útiles.

CÓMO SE ELIMINAN HONGOS y bacterias

Hay varios medicamentos. El tratamiento puede ser por vía oral o tópico. Es decir, con pastillas o con una especie de laca.

Depende del tipo de hongos o de si es una infección bacteriana. A veces se da solamente laca o se combinan los dos. No hay una regla fija.

Lo que está claro es que, aunque no es un problema de salud grave, nunca has de dejar pasar estas infecciones, que pueden extenderse y acabar afectando a todos los dedos.

La curación si no se coge a tiempo puede alargarse un año

Dependiendo del tipo de infección, también el periodo de cura es más largo. Cuanto más profunda, más tiempo. El tratamiento puede llegar a ser de nueve meses a un año. Depende de la profundidad a la que ha llegado la infección.

No hay soluciones domésticas -aclara la podóloga-. Se ha de tratar siempre por un especialista”.

  • Algunos consejos “caseros”, como lavarse con lejía son perjudiciales. Igual que el abstenerse de lavar los pies para evitar más humedades.

La higiene es fundamental. Solo se ha de ser más cuidadoso en el secado. También es aconsejable un spray antitranspirante para evitar un exceso de sudoración.

QUIÉN TIENE MÁS RIEsGO

  1. Las personas que sudan mucho, y las que se pintan las uñas, son las que van a tener más riesgo. Por eso no es extraño que se repitan los procesos si no siguen las recomendaciones.
  2. También las personas que han pasado por alguna enfermedad, tienen más riego de que la infección de bacterias u hongos aniden. Tienen un sistema inmunológico más debilitado para poderle hacer frente de manera natural.

¿PASA LO MISMO en LAS MANOS?

Efectivamente, el mismo problema que en los pies puede surgir con las manos. La diferencia es que solemos tener más cuidado. Las manos están más en contacto con el aire y en movimiento y se secan más rápido.

Pero las personas que están constantemente en contacto con agua, por su trabajo, por ejemplo, es conveniente que se pongan guantes para protegerlas.