Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La diabetes gestacional aumenta el riesgo de problemas oculares en el niño
iStock by Getty Images

La diabetes gestacional afecta a un 10% de las embarazadas y es más frecuente a medida que aumenta la edad de la madre o en caso de obesidad.

Es bien sabido que este trastorno, si no se controla adecuadamente, aumenta el riesgo de que el niño sufra diabetes u obesidad en un futuro.

Ahora, un nuevo estudio revela que también aumenta las probabilidades de que acabe teniendo problemas oculares como miopía, hipermetropía o astigmatismo.

Errores refractivos

La miopía, la hipermetropía o el astigmatismo se incluyen dentro de lo que se conoce como errores refractivos:

  • Condiciones en las que el ojo falla para enfocar adecuadamente las imágenes en la retina.

Los errores refractivos son una de las formas más comunes de discapacidad visual. Si son de bajo grado pueden corregirse fácilmente con gafas o lentes de contacto, pero los casos más graves pueden provocar un discapacidad visual importante.

En los últimos años ha habido un gran aumento de este tipo de problemas en niños, lo que indica que en el desarrollo de la miopía o el astigmatismo no solo influye la genética.

Cada vez se apunta más al uso de las pantallas como una de las posibles causas. Pasar poco tiempo al aire libre también favorece este tipo de problemas oculares.

Diabetes gestacional y problemas oculares

El abuso de las pantallas ha contribuido sin duda al aumento de problemas oculares, pero investigaciones anteriores han demostrado que las personas con errores refractivos graves pueden tener defectos congénitos antes del nacimiento.

Esto sugiere que las condiciones a las que está expuesto el feto pueden favorecer el desarrollo de un problema ocular futuro. Y la diabetes gestacional pueden ser una de ellas. Veamos por qué:

  • Una glucosa elevada en sangre durante el embarazo (hiperglucemia materna) puede provocar también unos niveles altos de glucosa en el feto.
  • Y de la misma manera que una glucosa alta puede provocar daño ocular en un diabético, en el feto también puede dañar la retina y el nervio óptico y provocar cambios en el ojo que acaben provocando algún error refractivo.

Los datos del estudio

Para demostrar la asociación entre diabetes gestacional y mayor riesgo de problemas oculares en el niño, el equipo de investigadores analizó, a través de registros médicos daneses, los casos de todos los nacimientos entre 1977 y 2016 en Dinamarca.

Se consideró que las madres tenían diabetes si se les diagnosticó la enfermedad antes o durante el embarazo.

  • De 2.470.580 nacidos vivos incluidos en el estudio, 56.419 (2,3%) estuvieron expuestos a diabetes materna.
  • La proporción de nacimientos de madres con diabetes aumentó durante el período de estudio del 0,4% en 1977 al 6,5% en 2016.
  • La exposición a la diabetes materna se asoció con un 39% más de riesgo de errores refractivos graves en comparación con la descendencia no expuesta.
  • Además, los hijos de madres con complicaciones derivadas de la diabetes tenían el doble de probabilidades de tener problemas oculares, mientras que los hijos de madres con la enfermedad controlada y sin complicaciones solo tenían un 18% de riesgo de sufrir errores refractarios.

Casi 40 años de seguimiento

Los puntos fuertes de este estudio es la gran cantidad de población analizada durante casi 40 años mediante datos de registros muy fiables.

Esto permitió observar otras curiosidades como que la hipermetropía era más frecuente en la infancia, y la miopía en la adolescencia y la edad adulta joven.

Según los autores, esta diferencia podría deberse al proceso natural en el que el ojo cambia de forma durante la primera infancia para lograr una visión normal, lo que podría corregir la hipermetropía con el tiempo.

Por otro lado, el abuso de pantallas y de lectura de cerca podría ser el detonante de la aparición de la miopía entre la primera infancia y la juventud en niños con predisposición.

Prevención

De los hallazgos de este estudio se extraen dos conclusiones prácticas:

  • Por un lado, el control de la diabetes gestacional reduce en gran medida el riesgo de que el niño desarrolle obesidad, diabetes y también problemas oculares graves futuros.
  • Sabiendo que los niños de madres que sufrieron diabetes gestacional tienen más riesgo de problemas oculares, acudir al oftalmólogo con regularidad e identificar trastornos a tiempo facilitaría su corrección.