Dra. Susan Judas
Dra. Susan Judas

Graduada en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Cuidar la microbiota ayuda a reducir los síntomas de la menopausia
iStock by Getty Images

La menopausia no llega de un día para otro. Hay un periodo de transición llamado perimenopausia que puede durar unos cuatro años hasta que los ovarios dejan de funcionar y la menstruación desaparece completamente.

A lo largo de esos años los niveles de estrógenos disminuyen y las mujeres tienen que lidiar con síntomas como los sofocos, la sequedad vaginal y la pérdida de libido, los problemas para dormir... Para algunas puede resultar agotador, pero otras notan estos síntomas con mucha menor intensidad.

La diferencia entre unas y otras podría estar en la microbiota. La Dra. Susan Judas nos explica los detalles de esta relación y la importancia de cuidar la flora para que la menopausia sea más llevadera.

qué es el estroboloma

La microbiota es el conjunto de organismos microscópicos que viven en nuestro interior y nos protegen de patógenos, contribuyen a regular el sistema inmune y ayudan en la digestión o a sintetizar vitaminas.

Y en esa pobalción de microorganismos existe un conjunto de bacterias denominado estroboloma que tienen la capacidad de regular los niveles de estrógenos que circulan por el organismo. Así lo explica la Dra. Judas:

  • Estas bacterias generan una enzima llamada beta-glucuronidasa que, en el intestino, transforma los estrógenos en su forma activa. Para que las sustancias en el organismo "funcionen" tienen que estar en una forma activa; de lo contrario pasan a la sangre y al hígado, y se eliminan sin hacer ningún efecto.
  • Con esta transformación, las bacterias del estroboloma alteran los niveles de estrógenos en la sangre, generando un triángulo entre la microbiota intestinal, la microbiota vaginal y los niveles de estrógenos en el cuerpo.

Lo ideal es que los estrógenos estén en niveles adecuados.

  • Un déficit de esta hormona hace que haya una pérdida de masa ósea o que aumente el peso con mayor facilidad.
  • Pero un exceso de estrógeno tampoco es bueno porque empeora la endometriosis y aumenta el riesgo de cáncer de mama, de ovario y de cuello de útero.

"Depende de como tengamos la microbiota, los estrógenos se activarán más o menos. Si está equilibrada, ayudará a que los estrógenos se activen en la medida justa, ni más ni menos", asegura la especialista.

Y esto es aún más importante en el tránsito hacia la menopausia, cuando los estrógenos empiezan a descender.

cómo afecta a la microbiota vaginal

La microbiota va cambiando a lo largo de la vida de la mujer, entre otras cosas porque los niveles hormonales condicionarán qué especie microbiana va a predominar más.

Así pues, vamos a ver una microbiota muy diferente en una niña, una mujer madura o una anciana.

En la menopausia se observa que, de forma normal, hay una reducción de los niveles de estrógeno y esto provoca también una pérdida de diversidad bacteriana.

  • Y tanto la pérdida de diversidad bacteriana como el descenso de estrógenos afectan a la microbiota vaginal que protege la mucosa vaginal, provocando una atrofia vulvar y vaginal y menos moco cervical.
  • Estos cambios generan una ambiente hostil en la vagina: cambia el pH y eso hace que se pierda aún más flora vaginal. Por eso en la menopausia aumenta la sequedad vaginal y las infecciones.

Pero si en los años de tránsito a la menopausia mantenemos una microbiota sana y, en consecuencia, un estroboloma óptimo, los estrógenos –aunque vayan descendiendo de forma natural– se mantendrán más activos y los síntomas serán menores.

Esto ayudará a reducir la inflamación, los sofocos, la atrofia y la sequedad vaginal, las infecciones de orina...

Cómo regular el estroboloma

Los probióticos son muy útiles para ayudar a regular el estroboloma en esta etapa de la vida de la mujer.

Se recomiendan los que tienen diferentes cepas de lactobacillus, ya que es una bacteria clave en la flora vaginal y una de las que más se pierden en esta etapa.

Hay evidencia científica de que los probióticos con lactobacillus ayudan a mantener el equilibrio de los estrógenos y a prevenir la pérdida de hueso.

Los alimentos fermentados como el kéfir y la kombucha son probióticos que aportan bacterias buenas al intestino.

Al margen de los probióticos, es muy importante seguir una dieta variada rica en vegetales frescos, que son fuente de prebióticos, el alimento de las bacterias buenas.