respirar. Respiras mucho mejor

1 / 10 Respiras mucho mejor

Cuando se acerca la fecha del parto, la cabeza del feto se "encaja" en la pelvis y desciende, lo cual hace que también descienda el útero.

  • El cambio de posición del feto deja más espacio a los pulmones y al estómago, lo que hace que las digestiones y molestias gástricas mejoren y respires mejor. Disfruta de estas sensaciones, todavía faltan unos días para las contracciones pero pueden ayudarte a pensar que el momento se acerca.
tripa dura. Sientes la tripa dura

2 / 10 Sientes la tripa dura

Son contracciones preparatorias y se conocen como "contracciones de Braxton Hicks". Se pueden describir como de poca intensidad, no dolorosas e irregulares. Las embarazadas suelen describirlo como que sienten la tripa dura por unos segundos.

  • Las primerizas temen no distinguir estas contracciones de las de parto real. Pero aunque parezca imposible cuando no lo has sentido nunca, verás que cuando las contracciones que de verdad inician el trabajo de parto, se reconocen a la perfección.
arrastrar pies. El cansancio se agudiza

3 / 10 El cansancio se agudiza

Debido al peso del bebé en las últimas semanas del embarazo, la incertidumbre acerca del momento del parto y la dificultad para dormir y descansar adecuadamente, la embarazada suele sufrir cansancio, sueño y fatiga. Pero en los últimos días puedes sentir que este cansancio ha ido a más y vas "arrastrando los pies" por todas partes.

  • Si te sientes así, piensa que es posible que el momento se acerque. Ahora bien, piensa que no será cuestión de horas, sino de días.
todo listo. Necesitas que todo esté listo

4 / 10 Necesitas que todo esté listo

La futura mamá, al acercarse la llegada del bebé, siente una imperiosa necesidad de prepararlo todo a la perfección, y una vez preparada la ropita y la habitación empieza a limpiar día sí, día también para que todo esté a punto cuando vuelva del hospital con el recién nacido.

  • Este comportamiento es lo que se conoce como el síndrome del nido que precede en unas semanas al parto. Es cierto que esto es más frecuente si eres primeriza.
pelvis. Sufres calambres musculares

5 / 10 Sufres calambres musculares

La presión que provoca el útero y la cabeza del bebé sobre la pelvis es la responsable de los calambres y dolores en la pelvis y las piernas, lo cual dificulta el retorno venoso y presiona las estructuras nerviosas que ocasionan estas típicas molestias.

  • No es motivo para ir al hospital, pero sí puedes empezar a pensar en que no queda mucho para dar la bienvenida a tu bebé.
ir lavabo. Vas al baño cada dos por tres

6 / 10 Vas al baño cada dos por tres

Ya lo has ido viendo durante todo el embarazo pero hacia el final, la frecuencia con la que vas a orinar cada vez es más intensa, ya que la vejiga las últimas semanas casi no puede distenderse.

  • Además, la mayoría de las veces que vas al baño, suele ser poca cantidad. Es más la sensación que otra cosa y es que el bebé está muy, muy abajo.
no pegas ojo. ¿Dolor en el abdomen o en la espalda?

7 / 10 ¿Dolor en el abdomen o en la espalda?

El dolor de las contracciones de parto suele empezar en la espalda, en la zona de los riñones y se irradia hacia la pelvis y las ingles.

  • Si sientes un dolor puntual en la zona abdominal probablemente sea una "falsa" contracción.
  • El dolor en el bajo vientre es señal de que el bebé está muy encajado pero pueden faltar todavía días para salir.
bolsa amniotica. La señal del tapón mucoso

8 / 10 La señal del tapón mucoso

Existe la falsa creencia de que tras la pérdida del tapón mucoso (sustancia espesa que está en el cuello uterino, a modo de "tapón", para evitar la entrada de gérmenes), el parto es inminente. Pero no es así.

Piensa que es una señal que puede pasar desapercibida  ya que puedes perder el "tapón" sin darte ni cuenta al orinar o percibir un poco más de flujo pero que no te llame la atención.

  • En las primerizas la pérdida del tapón puede ocurrir unos días antes del parto. Si ya has tenido un hijo sí que puede ser señal de que el parto está más cerca.
parido ya. Las contracciones "de verdad"

9 / 10 Las contracciones "de verdad"

Saber cuando son contracciones de parto es la mayor incógnita cuando vas a tener tu primer hijo. Cada parto es distinto pero, en general, fíjate si te ocurre lo siguiente:

  • Las contracciones de parto se van reduciendo en el tiempo de forma constante: primero cada 20 minutos, luego cada 15, cada 10 y así..
  • Las contracciones de "falsa alarma" pueden pasar de ser una y a los 8 minutos otra pero luego a los 15.... no son regulares.
  • Las contracciones de parto son cada vez más largas. Si una vez la contracción es larga y otra más corta, puede ser "falsa alarma".
  • Si cambias de postura o de actividad, cuando todavía no estás de parto, mejora el dolor de las contracciones y dejan de suceder seguidas. Si son de parto, el dolor es intenso en cualquier situación.
rompler aguas. ¿He roto aguas?

10 / 10 ¿He roto aguas?

Durante todo el embarazo aumenta el flujo vaginal y al final de la gestación se vuelve más líquido. Esto, unido a las frecuentes pérdidas involuntarias de orina por la presión de la vejiga, hacen que las dudas sobre la rotura de la bolsa sean lo más habitual.

  • Cuando se rompen aguas, la secreción de líquido es súbita y abundante. También es cierto que  puede haber fisuras en la bolsa que hagan que pierdas líquido de forma menos abundante, pero constante. 
  • Hay partos que empiezan sin rotura de bolsa así que no es una señal imprescindible pero si ocurre sí que indica que en las siguientes 24-48 horas nacerá el bebé.
  • Aunque dudes debes acudir a que te revisen y más si detectas que el líquido es amarillo oscuro, verde o con algún rastro de sangre.

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¿es una falsa alarma?

Aunque lo establecido es que un embarazo dure 40 semanas (contando desde el primer día de la última regla) sabrás por amigas y conocidas que es una teoría muy relativa.

Si todo ha ido bien en el embarazo, a partir de la semana 37 el alumbramiento puede ser en cualquier momento y estaría dentro de lo considerado normal.

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Así, probablemente cuando entres en el último mes de embarazo cada sensación, molestia o dolor se convierte en una posible señal de que el bebé está a punto llegar.

Siempre es mejor que ante cualquier señal que te parezca dudosa consultes con el médico. Quizá puedes llamar a la matrona o directamente a tu especialista y si no es así no dudes en acudir a urgencias: las falsas alarmas son muy habituales tanto en primerizas como en mujeres que ya han tenido hijos así que no hay que sentirse mal por consultar en estas circunstancias.

Hemos recopilado de la mano de las doctoras Elisa García y Noelia Pérez del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), algunas de las experiencias más comunes que suelen preocupar y hacer dudar a la futura mamá de si el parto se acerca o todavía hay que esperar un poco más. Pero piensa que cada embarazo y parto son distintos.

y si vas de parto procura...

  • No salir corriendo al hospital. A no ser sientas alguna señal de alarma (pérdida de sangre, líquido con color, fiebre, dolor muy intenso de cabeza o de abdomen...) piensa que cuando el trabajo de parto empieza las horas pueden ser largas.
  • Acaba de preparar tu bolsa y la del bebé con tranquilidad.
  • Si te apetece te puedes duchar para sentirte más cómoda. No te des un baño, solo una ducha calentita que servirá también para relajarte.
  • Lo mejor es ir al hospital sin esmalte de uñas y sin maquillaje.
  • Si crees que vas de parto es mejor que no comas nada antes de acudir al hospital.