Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Qué es la estimulación ovárica? Tratamiento, síntomas y posibles riesgos
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En cada ciclo menstrual, normalmente solo un folículo, o dos como mucho, se desarrollan lo suficiente hasta convertirse en un óvulo maduro.

El objetivo de la estimulación ovárica es que varios folículos maduren a la vez. De esta forma se consigue un mayor número de ovocitos listos para ser fecundados y, por tanto, aumentan las posibilidades de embarazo.

Desde Reproducción Asistida ORG, revista médica y comunidad de médicos y especialistas en fertilidad, señalan que la reproducción asistida es el primer paso en las siguientes situaciones:

  • Para realizar cualquier tratamiento de reproducción asistida, ya sea una inseminación artificial o una fecundación in vitro.
  • Si la mujer quiere congelar sus óvulos para futuros embarazos o va a hacer una donación de óvulos también hay que estimular los ovarios.

En qué consiste la estimulación ovárica

En realidad, lo que pretende la estimulación ovárica es imitar el ciclo natural de la mujer pero a mayor escala para que maduren varios folículos a la vez, señalan los especialistas de Reproducción Asistida ORG.

  • A los 7-8 días de crecimiento de los folículos, baja el nivel de la hormona FSH (encargada de estimular el desarrollo del folículo), y solo uno de ellos continua con la maduración.

Pues bien, para conseguir más óvulos maduros, en la estimulación ovárica se administran hormonas gonadotropinas (FSH y HMG) que aseguran el crecimiento de los folículos ováricos, y también fármacos que garantizan que los ovocitos permanezcan dentro de sus folículos durante el proceso y no mueran antes de madurar.

el tratamiento paso a paso

Habitualmente, el tratamiento dura entre 8 y 14 días y suele comenzar el segundo o tercer día de regla con la administración de la medicación hormonal para estimular los ovarios

Los fármacos se administran mediante inyecciones subcutáneas diarias en la zona del abdomen que debes ponértelas tú misma. También puede ponértelas tu pareja o alguien cercano si eres aprensiva. Son prácticamente indoloras.

Después de varios días con la medicación para estimular los ovarios, deberás acudir a la clínica para realizar ecografías (cada dos días aproximadamente) para comprobar el punto de maduración exacto en que se encuentran los folículos.

  • En los controles ecográficos se cuentan los folículos que van creciendo y se mide el tamaño. En función de la respuesta ovárica, el ginecólogo puede ir adaptando las dosis del fármaco. También se van realizando análisis de sangre para controlar el proceso.
  • Los folículos deben alcanzar un tamaño de unos 18 mm.
  • Una vez han alcanzado ese tamaño, te indicarán el momento exacto en que tendrás que ponerte una última inyección con un fármaco para inducir a la ovulación y se programa el día para realizar la extracción de óvulos (punción ovárica).
  • Es muy importante programar la punción unas 32-42 horas después de esta inyección porque si pasa más tiempo se produciría al ovulación y los óvulos serían expulsados.

Obviamente, la extracción de óvulos se realiza si la mujer se va a someter a un tratamiento de fertilidad, quiere congelar sus óvulos o los va a donar.

En el caso de la inseminación artificial no se extraen los óvulos, simplemente se programa la ovulación y la inseminación intrauterina.

  • La mujer también puede recurrir a una estimulación ovárica para buscar un embarazo por vía natural, aunque no es lo habitual. En este caso simplemente tendrá que intentarlo en los días previos y posteriores a la ovulación.

Qué efectos provoca

La medicación que se utiliza en el tratamiento de estimulación ovárica puede provocar unos síntomas característicos en la mujer:

  • Hinchazón abdominal.
  • Pesadez en las piernas.
  • Aumento de peso de forma temporal.
  • Presión en los ovarios.
  • Sequedad vaginal.

También pueden aparecer moratones en la zona de la inyección que no revisten mayor importancia.

Los síntomas, que pueden parecerse a los del síndrome premenstrual pero de forma más intensa, se dan durante los días de tratamiento y se deben a la medicación. Si sospechas que pueden haber otras causas consúltalo con el médico.

¿Y si hay una hiperestimulación ovárica?

El síndrome de hiperestimulación ovárica es una respuesta exagerada al exceso de hormonas que puede ocurrir en mujeres que se someten a una estimulación ovárica, señalan desde la Clínica Mayo.

Hace que los ovarios se hinchen y se vuelvan dolorosos. En los casos leves mejora por sí solo una vez se deja el tratamiento, pero en los casos más graves puede llegar a requerir hospitalización y tratamiento.

¿Qué riesgo hay de que esto ocurra hoy en día?

Desde Dexeus Mujer aseguran que actualmente las posibilidades de que esto ocurra son de apenas un 1% porque las dosis de fármacos están muy ajustadas a cada paciente.

Además, con las analíticas y las ecografías continuas, el médico va observando tu respuesta y puede modificar las dosis. Por tanto, el riesgo de hiperestimulación ovárica es bajo hoy en día, y si se da se puede actuar enseguida.

los niveles de progesterona

Los tratamientos de estimulación ovárica aseguran ovocitos maduros para ser fecundados, pero para que exista embarazo el embrión debe implantarse bien en el útero, de lo contrario se pierde y no hay gestación.

Y para que el embrión se implante bien en el útero, previamente la progesterona (una hormona que se produce en la segunda fase del ciclo) tiene que haber creado en el interior de la matriz o útero una capa o revestimiento idóneo.

Dicho esto, un reciente estudio realizado por el equipo científico de la Clínica MARgen de Granada y publicado en la revista Frontiers in Reproductive Health alerta que tras una estimulación ovárica es muy importante controlar la concentración de progesterona antes de pasar a realizar una inseminación artificial o una fecundación in vitro.

No es un detalle menor porque, según alertan los doctores Jan Tesarik y Raquel Mendoza-Tesarik, autores del estudio, en los tratamientos de estimulación ovárica los niveles de progesterona son menores.

Los autores del estudio sugieren posibles soluciones como administrar fármacos para estimular la producción de esta hormona o dar directamente progesterona.