Doctor Fernandez Aznar
Dr. Fernando Aznar Mañas

Ginecólogo de la unidad de ginecología regenerativa de la Clínica FEMM

Nuria Blasco

Periodista

Síndrome de hiperlaxitud vaginal
iStock by Getty Images

El embarazo produce la distorsión de la anatomía que puede acabar con una debilidad del suelo pélvico y sus estructuras.

Durante el parto, los músculos del suelo pélvico y de la propia vagina se estiran para permitir la salida del bebé, por lo que se pierde fuerza muscular, elasticidad y firmeza en las paredes vaginales.

Posteriormente al parto, el tono se va recuperando de forma progresiva –en mayor o menor medida– ya que la vagina es un órgano muy elástico que tiende a recuperarse bien. Sin embargo, en algunos casos queda más dilatada que antes del embarazo y las paredes vaginales permanecen abombadas y sin tono.

  • Es cuando hablamos de hiperlaxitud vaginal, un problema que puede provocar una disminución de la sensibilidad importante en las relaciones sexuales.

El Dr. Fernando Aznar Mañas, ginecólogo de la unidad de ginecología regenerativa de Clínica FEMM, nos cuenta las causas de este síndrome y los diferentes tratamientos que existen para recuperar el tono.

las causas de la hiperlaxitud vaginal

El síndrome de hiperlaxitud vaginal se produce principalmente por la distensión forzada máxima que sufre el tejido vaginal durante el parto.

Todas las mujeres que han tenido dos o más partos vaginales la presentan en cierto grado, sobre todo si:

  • Han tenido bebés mayores de 3,5 kilos.
  • El parto ha sido prolongado (más de 12 horas).
  • Ha sido un parto instrumental dificultoso, en el que se hayan tenido que utilizar ventosa o fórceps…

En un 30% de estas mujeres la hiperlaxitud vaginal será un problema importante en su vida sexual, por eso es aconsejable que busquen tratamiento médico.

Otras causas que pueden provocarla

  • También pueden sufrir hiperlaxitud vaginal mujeres que hayan tenido a sus hijos mediante cesárea ya que la gestación sobrecarga el suelo de la pelvis, aunque es más infrecuente.
  • Este síndrome puede darse en algunas mujeres con alteraciones intrínsecas en el colágeno o la elastina, como en el síndrome de Ehlers-Danlos.
  • En ocasiones se relaciona con otros factores, como la obesidad o la práctica de deportes de impacto.
  • También puede darse en mujeres que han tenido muchas relaciones íntimas con parejas sexuales con miembros grandes o han utilizado juguetes sexuales con un tamaño considerable.

¿Cómo puede afectar este síndrome?

Normalmente se quejan del empeoramiento de su vida sexual. Este síndrome provoca la sensación de tener una “vagina amplia” a la que le cuesta abrazar al pene. Esto afecta tanto a la mujer, como a su compañero sexual.

  • Al sentir menos la fricción del pene en la vagina tienen mayor dificultad en alcanzar el orgasmo y este es de menor intensidad.
  • También producen ruidos vaginales como 'pedorretas'.
  • Tienen mayor flujo vaginal.
  • La entrada de la vagina, llamada introito, presenta mayor sequedad e irritación.
  • Muchas sienten la vagina abierta al hacer deporte, al agacharse o hacer tareas de su vida diaria.
  • En casos extremos notan como el agua se les mete en la vagina cuando están bañándose en la piscina o en el mar.
  • Puede estar asociado con la incontinencia urinaria por la pérdida de tono del suelo pélvico.

las Opciones para rehabilitar la pared vaginal

Existen una serie de tratamientos poco invasivos de medicina regenerativa.

Todos los dispositivos basados en energía, como el láser, la radiofrecuencia, el HIFU, regeneran la mucosa vaginal y los tejidos circundantes, por eso son fundamentales en el rejuvenecimiento vulvovaginal.

También actualmente se pueden colocar hilos tensores de PDO/PCL para tensar y regenerar las paredes vaginales en mujeres con cistocele (caída de la vejiga) y rectocele (hernia vaginal del recto).

Con diferentes grados de incontinencia de orina, los tratamientos asociados a plasma rico en plaquetas o ácido hialurónico también consiguen buenos resultados clínicos.

Una opción novedosa en la rehabilitación del suelo pélvico es la terapia electromagnética EMSELLA, que produce contracciones musculares supramáximas para fortalecer toda la musculatura pélvica.

¿Cuándo se recurre a la cirugía?

Se realiza cuando estos tratamientos no son suficientes y se necesita recuperar la funcionalidad de la vagina. Con este tipo de intervención se disminuye el diámetro de la vagina y se reparan los músculos dañados del suelo pélvico.

Se puede optar realizar una vaginoplastia, una perineoplastia o una introitoplastia, dependiendo de dónde se encuentre la amplitud: si dentro de la vagina, en la entrada o en el periné.

La cirugía reconstructiva de las paredes de la vagina con fines funcionales se denomina vaginoplastia. Se practica un corte en cuña de la mucosa vaginal de la pared posterior para disminuir los diámetros internos de la vagina al estar la musculatura totalmente rota y se retira el exceso de mucosa evertida.

Cuando la paciente también presenta un introito vaginal abierto se puede realizar una introitoplastia.

Y si se asocia un desgarro del periné por la rotura del músculo transverso superficial, la cirugía más adecuada será la perineoplastia.

¿Cómo se realiza esta intervención?

Normalmente, esta cirugía se lleva a cabo en quirófano con anestesia raquídea; pero actualmente, incluso con anestesia tumescente local y sedación ligera puede realizarse con todas las garantías de seguridad en una consulta clínica.

El procedimiento puede durar entre una hora y dos horas como máximo.

Los cuidados postoperatorios inmediatos principalmente son el reposo unas 48 horas en cama y posteriormente tener una movilidad progresiva en los siguientes 15 días sin realizar esfuerzos importantes.

Hasta el mes la paciente no estará del todo recuperada. Para el deporte y las relaciones sexuales deberá esperar al menos 6-8 semanas.

De qué depende que se elija una u otra técnica

Principalmente de la severidad del caso y de las preferencias de la mujer, es decir, si busca una solución definitiva o solo mejorar los síntomas.

Un caso leve mejora con 3 sesiones de láser con un retensado vaginal; un caso severo requiere siempre un proceso quirúrgico.

Si la musculatura esta rota, para conseguir resultados satisfactorios se debería hacer una cirugía, aunque sea con alguna técnica mínimamente invasiva como los hilos tensores en el introito (entrada a la cavidad vaginal(.

Cómo prevenir la hiperlaxitud vaginal

No aumentar excesivamente de peso durante el embarazo es importante (ni tampoco tras él) y realizar fisioterapia del suelo pélvico antes y después de los embarazos: esto es muy importante para su prevención.

El tabaquismo, la tos persistente, el estreñimiento crónico, las dietas hipoproteicas, todos los deportes y ejercicios que conllevan saltos y aumento de la presión abdominal pueden agravar la sintomatología.