Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Vivir cerca de espacios verdes alivia el síndrome premenstrual
iStock by Getty Images

Vivir cerca de una zona verde no solo es bueno para los pulmones, el corazón, el sistema inmunitario o la capacidad reproductiva.

También contribuye a aliviar síntomas molestos que, aunque no son graves, restan calidad de vida, como el síndrome premenstrual en las mujeres.

Según ha demostrado un estudio de ISGlobal, las mujeres que a lo largo de su vida residen en barrios con más espacios verdes tienen menos probabilidades de experimentar este tipo de molestias previas a la menstruación, en comparación con las que viven en vecindarios menos verdes.

Aunque cada vez hay mayor evidencia que asocia los entornos naturales con beneficios para la salud general, esta es la primera vez que un estudio analiza su relación con el síndrome premenstrual.

Síndrome premenstrual

El síndrome premenstrual (SPM) afecta a un 20% de las mujeres en edad fértil.

  • Suele empezar en la segunda mitad del ciclo menstrual (14 días o más después del primer día de menstruación) y desaparece de 1 a 2 días después del inicio de la regla.
  • Incluye un amplio rango de síntomas que van desde la irritabilidad, al dolor mamario o las cefaleas.

La nueva investigación, publicada en la revista Environment International, se propuso estudiar si vivir cerca de espacios verdes urbanos podría ser beneficioso para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, y si esta relación podría estar mediada por el Índice de Masa Corporal (IMC), la contaminación atmosférica o la actividad física.

Zonas verdes y molestias premenstruales

Para demostrar este vínculo, analizaron datos de más de mil mujeres de entre 18 y 49 años de las ciudades de Bergen (Noruega) y Gotemburgo, Umeå y Upsala (Suecia).

Las mujeres rellenaron un cuestionario sobre su estilo de vida, actividad física y salud reproductiva, indicando si sufrían alguno de los ocho síntomas comunes del síndrome premenstrual:

  1. Irritabilidad.
  2. Ansiedad.
  3. Mayor sensibilidad o ganas de llorar.
  4. Depresión.
  5. Dificultad para dormir.
  6. Dolor abdominal.
  7. Sensibilidad en los pechos e hinchazón abdominal.
  8. Dolores de cabeza.

El estudio utilizó el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI) para medir los espacios verdes cercanos a los domicilios de las participantes.

También se analizó el Índice de Masa Corporal y se calculó la exposición que tenían las mujeres a la contaminación atmosférica –dióxido de nitrógeno (NO2) y partículas finas PM2,5 y PM10– según el lugar donde vivían.

Beneficios a largo plazo

Las conclusiones mostraron que las mujeres que vivían en barrios con más espacios verdes presentaban menos síntomas del síndrome premenstrual y menos probabilidad de sufrir cuatro de los ocho síntomas investigados: ansiedad, depresión, dificultad para dormir y sensibilidad en los pechos e hinchazón abdominal.

Y esto ocurría independiente de su peso o la actividad física que realizaban.

"Al analizarse la exposición a los espacios verdes en un momento concreto en el tiempo, el análisis no arrojó ningún resultado significativo, por lo que nuestro estudio apunta a la importancia de la exposición a los espacios verdes a largo plazo, donde sí se hallaron los beneficios contra los síntomas del síndrome premenstrual", destaca Payam Dadvand, investigador de ISGlobal y uno de los coordinadores del estudio.

Mejoran los síntomas psicológicos

"Tres de los cuatro síntomas que mejoraban con la exposición a los espacios verdes eran psicológicos, lo que es coherente con lo que ya sabíamos:

  • El contacto con la naturaleza es beneficioso para reducir el estrés y mejorar la salud mental", explica Kai Triebner, investigador de la Universidad de Bergen y primer autor de la publicación.

Y es que el estrés es un factor desencadenante del síndrome premestrual. Así lo explica el investigador:

  • "El estrés aumenta los niveles de la hormona cortisol que, a su vez, podría estar asociada con una mayor liberación de progesterona, hormona relacionada con la aparición de síntomas del síndrome premenstrual".

Las zonas verdes son fuente de salud

"Cada vez existen más estudios científicos que concluyen que los espacios verdes son beneficiosos para nuestra salud, pero en muchas ciudades no tenemos suficientes o no están cerca de la población, por lo que los responsables políticos urbanos deberían priorizar los entornos naturales como algo esencial para nuestra salud", concluye Dadvand.

Vivir cerca de una zona verde es sinónimo de vivir más.

Un estudio anterior de ISGlobal reveló que las ciudades europeas podrían evitar hasta 43.000 muertes al año si cumpliesen con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Saluda (OMS) de acceso a espacios verdes.

Los investigadores elaboraron un ránking de las ciudades europeas con mayor y menor mortalidad atribuible a la falta de espacios verdes, y en España hay ejemplos positivos y negativos:

  • Gijón figura entre las ciudades con mayor mortalidad por falta de espacios verdes, mientras que Elche y Cartagena están entre las cinco ciudades europeas con menos muertes por esta causa.