claves insomnio 4

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claves insomnio 4

La medicina natural te ofrece herramientas eficaces para combatir el insomnio y sin los efectos secundarios que podrían tener los somníferos.

Suplementos que INDUCEN AL SUEÑO

Sango coral. Es un coral marino con una composición mineral muy completa (calcio, magnesio, etc.), que ayuda al equilibrio de los ciclos del sueño. Es adecuado en casos de insomnio con cansancio, inquietud en la cama, hormigueos o rampas en las piernas. Se recomienda de 500 a 1.500 mg al día con las comidas, en periodos de 1 a 3 meses y descansar.

Debe evitarse en la insuficiencia renal o en personas propensas a las piedras de riñón.

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Triptófano y 5-HTP. Son sustancias naturales que aumentan los niveles cerebrales de serotonina, un neurotransmisor que mejora los ciclos naturales del sueño. Se utilizan de 400 a 800 mg de triptófano, o 200 a 400 mg de 5-HTP, 20 minutos antes de las comidas.

No debe tomarse junto a antidepresivos ni en caso de embarazo o lactancia.

Te ayudan a mantener los ciclos de sueño en orden

Vitaminas del complejo B (sobre todo B5, B6, B12). Son imprescindibles para mantener los ciclos del sueño. Las puedes tomar en forma de comprimidos multivitamínicos.

También te las aportan la jalea real –toma de 1 a 2 gramos al día por la mañana– y la levadura de cerveza, de la que se suelen tomar de 1 a 3 cucharadas de postre al día.

Plantas con efecto somnífero

  • Amapola de California. Se emplea en el insomnio con ansiedad por su acción relajante. Toma de 250 a 500 mg 30 minutos antes de ir a dormir. Debe evitarse en la insuficiencia respiratoria.
  • Espino blanco. Las flores se utilizan como relajante suave, que ayuda a mejorar la calidad del sueño. Se utiliza de 250 a 500 mg de extracto seco 30 minutos antes de irse a dormir. No hay que tomarlo si te medicas por hipertensión o enfermedad cardiovascular.

Un terapeuta natural debe aconsejarte la mejor opción en tu caso

  • Lúpulo. Se aconseja en el insomnio que acompaña a la menopausia (ansiedad, sofocos, etc.). Se utilizan de 200 a 350 mg en extracto antes de ir a dormir. Tómalo en periodos cortos (1 a 2 semanas) y no excedas las dosis descritas. No conviene si se sufre insuficiencia respiratoria.
  • Melisa. Se utiliza en trastornos del sueño con hormigueos, rampas o molestias digestivas. Tómala en infusión antes de dormir. Debe evitarse si hay trastornos de tiroides.

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  • Manzanilla, tila y trébol rojo. Esta mezcla, hecha a partes iguales, ayuda a tener un sueño apacible y reparador. Tómala en infusión 1 hora antes de acostarte.
  • Pasiflora. Disminuye la ansiedad y favorece el sueño. Se toma en infusión o cápsulas antes de dormir.
  • Valeriana. Reduce la tensión y relaja la musculatura. La dosis es un comprimido 2 horas antes de dormir.

Aromaterapia que te relajan

Hay aceites que te ayudan a entrar en un estado de relajación profunda. Lo más indicados son los que se extraen de la melisa, la albahaca, la manzanilla, el calamento, el lúpulo, el espliego, la tila, la mandarina, la mejorana, el azahar, la rosa de Alejandría, el sándalo, la valeriana, la hierbaluisa, el vetiver o la violeta.

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Puedes verter de 5 a 10 gotas del aceite escogido en el agua caliente de la bañera y sumergirte en ella durante 15 minutos. Si no puedes darte un baño, hacer vaporizaciones a través de un quemador de aceites también relaja.

Otra muy buena opción es hacer un masaje relajante sobre la piel. Elige el aceite esencial que más te guste y mézclalo con 2 o 3 gotas de una cucharada sopera de aceite de almendras para no irritar la piel.

DUÉRMETE CON el "movimIento del balancín"

Cuando te acuestes, túmbate boca arriba y lleva las rodillas a tu pecho. Rodéalas con tus brazos y mécete suavemente, haciendo movimientos ligeros a derecha e izquierda.

  • Es un movimiento relajante que facilita la conciliación del sueño. Después, suelta las piernas y busca una posición en la que te sientas muy cómoda para dormir.
  • Los estiramientos también ayudan a desentumecer los músculos y eso beneficia la relajación del cuerpo. Un hábito sencillo, pero eficaz.

SOMNÍFEROS, EL ÚLTIMO RECURSO

En algunos casos, cuando todas las medidas para mejorar la higiene del sueño han fallado, el médico puede recomendar tomar algún tipo de medicación para tratar el insomnio y mejorar el descanso.

Nunca los tomes por tu cuenta aunque te lo hayan recetado antes

Los ansiolíticos o tranquilizantes relajan los músculos y reducen la tensión. Pero hay que tener en cuenta que estos fármacos crean dependencia si se toman en dosis altas durante mucho tiempo, además de provocar somnolencia diurna, por lo que el tratamiento debe ser siempre recetado y supervisado por un especialista.

La prueba del sueño

Actualmente, muchos hospitales disponen de unidades del sueño especialmente diseñadas para averiguar qué produce que no puedas descansar bien. El médico puede decidir recurrir a ellas cuando se hace difícil averiguar qué está causando las dificultades para descansar.

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¿En qué consiste la prueba del sueño?

Debes pasar la noche allí para que, mediante unos sensores de electrodos que te colocan en el mentón, el cuero cabelludo y el contorno de los ojos, puedan establecer cuál es la causa de tu insomnio. Esta tecnología permite detectar patologías como apneas, síndrome de piernas inquietas, microdespertares...