Aprendiendo a usar su cuerpo de bebé

Si observamos el aspecto de un bebé, enseguida nos damos cuenta de que su cabeza es muy grande, si la comparamos con su cuerpo. De hecho, la cabeza es una cuarta parte del total de la longitud del bebé, que en la edad adulta representa una octava parte del cuerpo.

La evolución de sus movimientos estará muy supeditada a esta característica.

Las primeras semanas de vida

El bebé recién nacido no es capaz de controlar el movimiento de su cabeza.

La musculatura de su cuello aún no tiene la tonicidad adecuada para sostenerla, por lo que, cuando lo cojamos en brazos, tendremos que sujetar su delicada cabecita suavemente pero con firmeza, a la vez que procuramos tener su cuerpo bien alineado.

Sus movimientos a lo largo del mes de vida vienen determinados por sus reflejos neonatales.

Un recién nacido puede mover sus manos cerca de su boca, incluso puede girar la cabeza en búsqueda de algo; es el reflejo de succión, muy importante para su subsistencia: buscar, alimento, agitarse reclamando ayuda, agarrarse...

Sus movimientos en el primer mes vienen determinados por sus reflejos neonatales

Alrededor del mes y medio, logrará una hazaña que agitará nuestro corazón: sonreirá.

Habilidades en aumento

Hacia los dos meses el bebé puede acercar las manos a su boca, y a los tres juega con ellas. Le encanta ponerse el puño en la boca y no debemos reprimir este instinto: está descubriendo sus manos, su boca y, poco a poco, su cuerpo.

También es capaz de seguir un objeto y fijar su mirada, por lo que empezará a patalear y a mover activamente sus brazos con entusiasmo.

A los tres meses, en decúbito prono (boca abajo), puede mantener su cuerpo encima de sus brazos y mantener la cabeza erguida.También puede controlar su cabeza cuando lo cogemos en brazos.

A los tres meses, ya puede controlar su cabeza cuando lo cogemos en brazos

En muy poco tiempo ha conseguido mucho: pronto estará preparado para lanzarse a investigar y analizar su entorno más cercano.

Garantizar su seguridad

Alrededor de los seis meses se mantiene sentado con ayuda, y si lo cogemos de las manos, quiere alzarse.

También puede voltear sobre sí mismo, un juego que nos obliga a ser muy prudentes: no debemos dejarlo solo, ya que podría caerse si está en una superficie elevada. Lo ideal es colocar una manta en el suelo y echarnos con él.

A esta edad muchos bebés se pasan objetos de una mano a otra y los sujetan con las dos sin que esté definido si serán diestros o zurdos.

Hacia los 6 meses puede voltear sobre sí mismo, lo que nos obliga a ser muy prudentes

Alrededor de los siete meses ya podrá mantenerse sentado. Asimismo, será capaz de empezar a reptar por el suelo, por lo que deberemos proporcionarle un entorno seguro y predecible para no parar sus ansias de progreso.

A los nueve meses puede sentarse solo. Y quizá empiece con el gateo activo.

A partir de esta edad, querrá ponerse en pie y dar sus primeros pasos, agarrado a algún mueble o a la manita de algún adulto.

A los nueve meses puede sentarse solo y quizá empiece a gatear

Su reto máximo lo conseguirá alrededor del año de vida: andar por sí mismo.

Este es un calendario de habilidades motrices orientativo. El físico, la herencia y los factores ambientales y sociales van a ser determinantes.

El equipo pediátrico se encargará del seguimiento, pero es importante que les comentéis cualquier duda que os surja.